La siguiente nota es una breve reacción ante la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina de ratificar la imposibilidad de que las empresas de telefonía (fija y móvil) presten servicios audiovisuales, a pedido de la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC), el 4 de junio de 2014.

La Corte Suprema de Justicia rechazó los planteos de las empresas telefónicas para dar servicios de radiodifusión (audiovisuales). Acá está la noticia del CIJ sobre el fallo de la Corte Suprema de Justicia argentina http://www.cij.gov.ar/nota-13530-La-Corte-rechaz–planteos-de-empresas-telef-nicas-en-causa-por-prestaci-n-de-servicios-de-radiodifusi-n.html

Se trata de una decisión importante que se inserta en un contexto de debate y adopción de nuevas reglas de juego para los sectores audiovisual y de telecomunicaciones. Y es cierto que el marco normativo impide a las telefónicas prestar radiodifusión; este impedimento surge de la privatización de ENTel, de la regulación de las telcos (por ej. Decreto 764/2000) y de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de 2009 (por lo tanto repetimos que es, también por este motivo, incorrecta la imputación de que (sólo) la ley audiovisual atrasa).

Por ello, la decisión de la Corte Suprema de Justicia, que contradice la lógica de la convergencia entre medios y telecom, es coherente con el marco legal. De hecho la Corte señala que si el Congreso cambia las leyes vigentes, si las aggiorna con disposiciones complementarias atentas al proceso de convergencia, obviamente se permitiría el cruce telecom y audiovisual.

Sin embargo, discrepo con la consideración que se desprende de la decisión de la Corte en un punto: creo que no existe impedimento legal para la posibilidad de que las telefónicas incluyan servicios como Netflix (VOD). ¿Por qué? Porque no parece que las definiciones de servicios audiovisuales de la ley de 2009 alcance a Netflix y servicios similares.

En una interpretación amplia, además, el rechazo de la Corte en este caso a la inserción de la telefonía en el audiovisual reactiva el temazo Telefónica/Telefe que el gobierno, aún (!), no define, a pesar de la prisa con la que encaró los procesos de adecuación de otros grupos concentrados en el mercado audiovisual. La posición de la Corte sirve también para recordarle a David Martínez que su desembarco en Telecom implica su salida de CableVisión (donde es socio minoritario del grupo Clarín).

Para el grupo Clarín, que enarbola la inserción de telefónicas en audiovisual como excusa para cuestionar la ley vigente, la noticia es buena. Pero si en la Argentina se hiciera lo que Clarín elogia en otros países (AT&T compró DirecTV, Telefónica compró Canal + en España) entonces las telefónicas le disputarían mercado y le saldría el tiro por la culata.

 

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