El Grupo Clarín presentó el plan de adecuación voluntario a la ley audiovisual el 4/11/2013 (http://www.afsca.gob.ar/2013/11/propuesta-de-clarin/ con anexos incluidos). Algunos apuntes: el plan de adecuación apunta a reorganizarse en seis unidades está bien armado; aprovecha la ventana abierta por la carta presentada en diciembre por Fintech (David Martínez); para que el plan “cierre” en cuanto al número de licencias, Clarín solicita aplicar “extensión” de licencias de tv cable (CableVisión); la “extensión” en tv cable ya fue aprovechada por Telecentro (grupo Pierri) y consiste en cubrir más localidades con la misma licencia. Si pudiera influir en la evaluación que debe hacer ahora AFSCA: a) completaría la integración del Directorio; b) haría públicas las actuaciones del Directorio; y c) aprobaría gran parte del plan presentado por el grupo Clarín.

A raíz del plan, la Agencia Paco Urondo me entrevistó el 6/11 y publiqué, justo el día 3, una nota en Perfil. Acá van:

Entrevista con Agencia Paco Urondo:

Medios: la desconcentración de Clarín y los desafíos a futuro

MIÉRCOLES 06 DE NOVIEMBRE DE 2013 19:23

Entrevista con el especialista en comunicación Martín Becerra. “No conozco un antecedente de un mismo grupo que, obligado por una regulación estatal, conduzca y administre su propia desconcentración”, describió.

Por Enrique de la Calle

AGENCIA PACO URONDO: ¿Qué valoración hace de la propuesta que hizo el Grupo Clarín?
Martín Becerra: Es una propuesta que desborda las exigencias de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Es una propuesta de reorganización del Grupo en una red de empresas. Aunque forzado por la ley, no sólo se presenta para cumplir con la norma sino con la idea de posicionarse frente al escenario de desarrollo de los medios y de la convergencia entre medios e internet.

AGENCIA PACO URONDO: Clarín propone dividirse en seis unidades. Si no entendí mal: ¿usted decía que el grupo está pensando en vender cuatro de esas unidades?

MB: No. Lo que dice el plan es que el corazón de las actividades del Grupo están en las dos primeras unidades. En la primera, tiene la producción de contenidos audiovisuales. En la 2 tiene las redes de transporte de contenidos, básicamente Cablevisión y Fibertel (aunque hay licencias de Cablevisión en otras unidades). Mi interpretación es que hoy el grupo es un conglomerado multimedios que reúne numerosísimas actividades de producción, transporte de contenidos, en diferentes soportes. Está todo mezclado en el Grupo. De aprobarse y desarrollarse este plan vamos a una red de empresas con objetivos y prácticas productivas muy específicas. Clarín se va a transformar en una red de empresas específicas, no tan conglomerales, y el corazón de la actividad va a estar en las unidades 1 y 2. De ahí que mi interpretación es que las otras unidades no tienen tanta importancia en el diseño de este plan.

AGENCIA PACO URONDO: En el plan no se dice nada del diario Clarín ni de las actividades de AGEA. ¿Es así?

MB: Claro, sobre las actividades gráficas, la participación en Papel Prensa, la agencia DYN, es decir, todos los medios que no son alcanzados por la ley de Medios (son muchísimos) quedan afuera de este plan. No dice nada. Hay dos posibilidades: una es que se asocien a una de las unidades. Otra es que todos esos medios que quedan afuera de los alcances de la ley se constituyan en una nueva unidad. Tendría una lógica defensiva. El Grupo Clarín se atajaría ante leyes futuras, hipotéticas. Pongamos que Clarín ata todas las actividades a la unidad 1 y dentro de tres años el Congreso dice que un grupo no puede tener gráfica y canal de televisión. Se deben haber curado de espanto y deben pensar en esta posibilidad.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Hay otros antecedentes a nivel mundial o regional de otro conglomerado de medios que se reduzca notablemente a partir de una intervención del Estado?
MB: Hay antecedentes de medios intervenidos por el Estado, de estatizaciones. De esos, hay muchos ejemplos. Sin emabrgo, no conozco un antecedente de un mismo grupo que, obligado por una regulación estatal, conduzca y administre su propia desconcentración. Hay grupos que han vendidos medios a partir de otras situaciones, por una crisis económica por ejemplo. En este caso es obligado por una ley anticoncentración. Este tipo de antecedente, si lo hay, no lo conozco.

AGENCIA PACO URONDO: ¿Y el caso podría servir como un antecedente virtuoso para países como México o Brasil, donde existen grupos con importantes niveles de concentración?
MB: Los poderes estatales en Brasil no han dado señales concretas de querer avanzar en alguna regulación que procure limitar la concentración altisima que por ejemplo tiene la televisión abierta en el caso de O Globo. Los méxicanos miran con interés el caso. No, porque la regulación sea parecida ni su estructura de medios sea la misma. Pero ahora la reforma constitucional propuesta ahora mismo por Peña Nieto impulsa una desconcentración en el mercado de televisión. Hay mucha diferencia entre los casos argentino y mexicano. Pero ahí tenés otro caso interesante. El grupo Televisa va a tener que ceder cuotas de mercado a una nueva competencia. Eso ocurre en simultáneo con la desconcentración del mercado de telecomunicaciones que hoy está en manos de Telmex, situación que en la Argentina no se da. Porque hablamos de la concentración del mercado audiovisual y no se dice nada de la concentración en las telecomunicaciones.

AGENCIA PACO URONDO: Anoche, en televisión, el vocero de Clarín decía que los medios audiovisuales no son rentables. Que lo son siempre y cuando estén incluidos en otra escala de negocios. ¿Cuál es su opinión al respecto? 
MB: Es una discusión que tiene muchas variables para considerar. No podés cerrar ni con un sí ni con un no. Los medios privados en la Argentina tienen dificultades para lograr rentabilidad, y de allí la profusa pauta oficial que hay, no sólo del Gobierno Nacional. Muchos medios privados comerciales no podrían sobrevivir sin la pauta oficial. Miremos lo que pasa con los 5 canales de la Ciudad de Buenos Aires. A uno lo banca el Estado, Canal 7. Otro es del Grupo Clarín, que tiene gran escala. Otro es Telefónica, también con escala. Otro es de Ángel “el fantasma” González, que tiene un esquema económico muy curioso donde el Gobierno Nacional pone muchos recursos. El quinto es del Grupo Vila – Manzano – De Narváez, que es unn grupo económico muy importante. Qué te quiero decir con esto: los canales de aire de la plaza más importante, como es la Ciudad de Buenos Aires, pertenecen a grandes grupos. Eso parece darle la razón al vocero de Clarín cuando dice que se necesita escala. Pero hay empresas periodísticas como La Nación que tiene un funcionamiento saludable sin estar asociada a un gran grupo. Concentra su actividad sobre gráfica y funciona económicamente. Por eso te decía que hay muchas variables a considerar.

AGENCIA PACO URONDO: Habló en un momento de la convergencia, pienso en el “triple play”. ¿La regulación argentina está preparada para ese nuevo escenario tecnológico?
MB: Es un capítulo pendiente. La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no lo resolvió a partir de las negociaciones entre el Gobierno y algunos sectores opositores.

AGENCIA PACO URONDO: El primer boceto de la ley, sí contemplaba ese escenario.

MB: Claro, pero sectores de centroizquierda pidieron dejar afuera a las telefónicas. Para mi fue un error porque la ley contemplaba la participación de las telefónicas pero con muchas limitaciones. De cualquier modo, eso quedó afuera de la ley. Por eso creo que en el futuro no muy lejano habrá que diseñar una regulación complementaria de la actual que contemple la convergencia y el triple play, y que le imponga condiciones rigurosas a las telefónicas. Imagino también que establezca condiciones de neutralidad de la red para los proveedores de conexiones a internet. Imagino una regulación más integral. Hoy eso no está contemplado.

AGENCIA PACO URONDO: Al no estar contemplado: ¿ese escenario favorece a las telefónicas?
MB: De alguna manera sí. Si vos no regulas a los grandes actores, se hacen un festín. Porque se mueven en un vacío legal. Ahora, no es que estemos desactualizados, que tengamos una ley obsoleta como dicen muchos opinadores. Estuve en países del primer mundo y te aseguro que ellos también están desconcertados. No es que ellos la tienen clarísimo y nosotros tenemos una ley del siglo XIX.

AGENCIA PACO URONDO: Decía que recorrió países del primer mundo. ¿Hay alguno que sí haya avanzado en este escenario de futura convergencia y que pueda ser tomado como modelo?
MB: Sí, hay avances. Están desconcertados pero están avanzando en la materia. La Comisión Europea viene regulando los servicios audiovisuales que ellos describen en lineales o no lineales. Lineales son los que tienen programación, más allá del soporte (puede ser por internet, por cable o aire, no importa). Son avances que ellos mismos también ven como insuficientes. Lo que pasa es que la tecnología avanza y los deja en off-side a los legisladores. Regular la convergencia es un desafío en todo el mundo. En Argentina es un desafío mayor porque la ley dejó afuera a las telefónicas.

El domingo 3/11 había publicado en Perfil la siguiente nota sobre “el dilema” de Clarín, que el grupo con su plan resolvió:

El dilema del grupo Clarín

Por Martin Becerra | 02/11/2013 | 23:55

El fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró constitucionales los artículos de la ley audiovisual impugnados por el Grupo Clarín y la situación dilemática planteada tras la visita del titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabbatella, a la sede del conglomerado, distrajeron por unos días la atención de los resultados electorales de hace sólo una semana.La Corte fue contundente al disociar libertad de expresión de rentabilidad. Así, desmontó la estrategia del Grupo Clarín que había sido exitosa en la dilación del trámite judicial pero escuálida en lo conceptual, como lo certificó la audiencia pública realizada en agosto. La abundante cita a la doctrina interamericana de DDHH con la que los jueces enmarcaron la declaración de constitucionalidad representa, además de un sólido antecedente para ampliar la agenda de libertad de expresión (añadiendo a la concentración otras amenazas indirectas como los abusos con publicidad oficial o la ausencia de acceso a la información pública), un obstáculo objetivo para que el conflicto se exporte a la Corte Interamericana. Es toda una innovación que máximo tribunal sentencie que el objetivo de la regulación de medios es el robustecimiento del debate público y que ello demanda regulación, equilibrio y razonabilidad por parte del Estado. Esta innovación coloca el interés público en un lugar de privilegio. Mala noticia para un grupo concentrado, pero también para un gobierno con políticas discrecionales.La combinación de los efectos de la sentencia de la Corte del 29/10 con el escenario político abierto tras la elección del 27/10 es incierta. Como en otros tiempos en los que no contaba con mayoría electoral, el Gobierno realizó una jugada hábil: resucitó la misiva que el magnate David Martínez (Fintech), socio minoritario de Clarín en CableVisión, había presentado en AFSCA en las vísperas del “7D” como una ventana donde podría colarse ahora un plan de adecuación del grupo comandado por Héctor Magnetto.

Clarín enfrenta el dilema de presentar o no el plan en el corto plazo. Si lo hace, tendrá la posibilidad de gestionar su propia reingeniería aprovechando vacíos legales en condiciones parecidas a las de otros grupos concentrados, como Vila-Manzano. Podría así transferir licencias de Cablevisión (su principal fuente de ingresos) a allegados y conservar la propiedad de la red con la que brinda servicios de cable y conexión a internet, arrendándosela a futuros licenciatarios. En esta maniobra de control de daños el Grupo gozaría, además, del recurso de la judicialización ante cada paso que el Gobierno le objete. Recobraría parte del control de una situación adversa, incidiendo en su administración. Y, por supuesto, demostraría que respeta la decisión de la Corte Suprema en un intento de contener la erosión de su imagen ante la opinión pública.

Si el multimedios no presenta plan le estaría ofreciendo al Gobierno la ejecución de su desguace mediante el mecanismo de “transferencia de oficio” con el que el Estado tasaría sus activos, elegiría cuáles transferir y amenazaría la propiedad de su infraestructura de redes, golpeando severamente su economía. El escenario de judicialización se incrementaría porque todas estas fases, inéditas en la historia del sector, serían objeto de amparos y, probablemente, de nuevas cautelares donde su único dividendo sería la fuga hacia adelante, es decir hacia 2015. La primera reacción del grupo Clarín simpatiza con esta vía que descansa en una evaluación distorsionada de los apoyos institucionales con los que contará tras el mandato de Cristina Fernández de Kirchner y subestima, como si fuera un accidente coyuntural, la correspondencia de los tres poderes del Estado en el aval a una ley que, lejos de ser perfecta en su articulado, tiene como uno de sus ejes más legitimados la desconcentración del mercado de medios.

*Especialista en medios; en Twitter @aracalacana.

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