Siempre son reveladores los verbos que utiliza la actividad política “organizada” para referirse a sus quehaceres principales y a las relaciones con los adversarios (“cerrar”, “bancar”, “chicanear”,  “cuadrar”, “apostar”, “aguantar”, “apretar”, por ejemplo). En los últimos tiempos, políticos de distintas formaciones hablan de “jugar” o “no jugar” en tal o cual lista. Jugar parece aludir a la valoración de la oportunidad del momento en el que se decide integrar un espacio más que a los objetivos e intenciones de dicho espacio o a la mayor o menor coincidencia con sus prácticas concretas. Podría elogiarse el aspecto lúdico expresado por el verbo, pero también criticar su distorsión de los valores que la política “organizada” suele enarbolar.

En las próximas elecciones de octubre habrá, para la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, un nuevo partido, “Sumar Izquierda Democrática” (http://podemosbuenosaires.com.ar/), que presenta una lista encabezada por el actual legislador Rafael Gentili. Conozco bien a quienes integran este flamante partido, muchos son amigos y conocidos de una experiencia entrañable para mi, que fue el Partido Intransigente en el lapso 1982-1989. Otros compañeros participan de “Sumar Izquierda Democrática” tras otras vivencias, en general en espacios que postulaban, también, más democracia, más inclusión, más igualdad, más justicia social, más deliberación. Objetivos que se consolidan en el ideal de ampliar el ejercicio de nuestra libertad y que son la matriz de “Sumar Izquierda Democrática”.

La trayectoria de Rafael Gentili, en particular, exhibe el perfil más coherente en la defensa de esos objetivos en sus cuatro años de trabajo como legislador de la Ciudad, cuyo resumen está acá: http://rafaelgentili.com.ar/

El desafío del nuevo partido en estas elecciones es colosal: hay poco tiempo, es lo que llaman “lista corta” (no presenta candidatos al Senado ni a Diputados) y los recursos económicos son insignificantes frente al resto de formaciones que participan de la elección. Un cálculo posibilista aconsejaría, entonces, “no jugar”. Pero “Sumar Izquierda Democrática” expresa prioridades que, a mi juicio, están vacantes de representación o bien aparecen en otros partidos donde hay personas valiosas aunque subordinadas a prácticas e intereses que las desvirtúan y que las terminan anulando.

Por eso mi participación en la lista de legisladores de “Sumar Izquierda Democrática” no expresa la voluntad de “juego”. La historia no es azarosa. No estamos jugando, ni nos resulta indiferente el reto de transformar el espacio público, de universalizar los servicios públicos y de mejorar las condiciones de vida. Trabajamos con el mismo compromiso con el que desarrollamos nuestros vínculos laborales y sociales. Estamos y estaremos.

 Martín Becerra

Candidato a Legislador

Partido Sumar Izquierda Democrática

@aracalacana