Publicado en CrónicaZ el 29/4/2013, tras la presentación del libro “Cajas mágicas” en Buenos Aires. En la presentación nos acompañaron los periodistas María O´Donnell (Radio Continental) y Emanuel Respighi (Página 12 y Radio del Plata) y el gerente de Relaciones Externas del Banco Mundial, Sergio Jelinek. Se produjo un buen debate con periodistas e investigadores presentes que, cosa infrecuente, representaban en un mismo ámbito voces de apoyo a las políticas del gobierno argentino en materia de medios estatales y también de crítica a dichas políticas (y se pudo discutir, sensatamente).Image

 

Martín Becerra: “La TV pública tienen que constituir una emisora plural y respetuosa de la diversidad cultural, social y política que tienen las sociedades”

Martín Becerra: “La TV pública tienen que constituir una emisora plural y respetuosa de la diversidad cultural, social y política que tienen las sociedades”

By Ayelén Ferreyra | abril 29, 2013 at 3:30 pm | No comments | Cara a cara | Tags: ,

Hoy, lunes 29 de abril, se presentó el libro Cajas mágicas: el renacimiento de la televisión pública en América Latina.La publicación tiene como objetivo identificar aquellas fórmulas que, más allá de su concepción teórica, sirvan en la práctica. El material fue escrito por Martín Becerra, Ángel García Castillejo, Óscar Santamaría y Luis Arroyo

Dialogamos con el periodista Martín Becerra, quien nos cuenta algunos de talles de esta publicación:

¿Cuáles son los principales ejes temáticos del libro?

El libro repasa la historia de la TV pública en América latina, desde su nacimiento en México en 1950 hasta el rejuvenecer actual. Además, el libro debate acerca de cómo deben programarse los medios no gubernamentales, da distintas concepciones sobre los controles institucionales y sociales, y sobre la financiación. El libro también presenta conclusiones y propuestas globales sobre los medios públicos de la región. “El objetivo de este libro –se lee en la introducción– es identificar aquellas fórmulas que, más allá de la concepción teórica, sirvan en la práctica –porque ya están funcionando en países de la región– como ejemplo para lograr que la TV pública cumpla con la misión básica que comparte con el resto de los medios públicos y todavía vigente de informar, educar y entretener, y pueda hacerlo desde la autonomía de su sustentabilidad económica y la calidad de sus contenidos. Sin renunciar a llegar a un público cuanto más amplio, mejor. Porque un servicio público sin público tiene poco sentido.”


¿Por qué la televisión es una “caja mágica”?

En verdad la idea de “caja mágica” es para rivalizar con la concepción de la “caja boba” con la que se designó históricamente a la televisión desde una visión crítica o negadora de su potencial como dispositivo cultural.

¿Cuáles son los hechos/acciones que demuestran que la TV pública renació en América Latina?

En los últimos años, en varios países de América Latina, se recrearon las iniciativas de regulación sobre los medios y en todos los países de la región aparecieron iniciativas gubernamentales o bien de la sociedad civil o de sectores políticos no oficialistas, para potenciar o bien para lanzar medios auténticamente públicos que puedan compensar la labor de construcción de agenda de grandes grupos privados.

¿Qué se entiende por televisión pública? ¿Cuál es su misión?

El principal objetivo es constituir una emisora plural y respetuosa de la diversidad cultural, social y política que tienen las sociedades en América latina. Ello conduce, a mi juicio, a que una emisora para ser pública no esté sujeta ni a los dictados del mercado con su correlato de generar una programación exitosa en términos de rating exclusivamente ni a la lógica gubernamental que subordina todo contenido informativo al previo cálculo de que debe beneficiar al partido gobernante, ya que en ambos casos se menoscaba la capacidad de la audiencia de elaborar su propia síntesis.

¿Cómo ve la televisión pública de Argentina?

En primer lugar diría que no es un sistema auténticamente público sino gubernamental. Esto no es novedoso, sino que es un rasgo histórico constitutivo de los medios estatales en el país, pero que desde 2008 se agudizó. En su impronta sobreactuadamente gubernamental radica su principal inconveniente, que es también su fuente de descrédito ante buena parte de la población. Es cierto que la reiteración de consignas oficialistas cohesiona a una minoría intensamente identificada con el Gobierno, pero para ello es que hay medios partidarios o privados. Me pregunto qué dirían algunos compañeros que hoy justifican el uso de recursos públicos como propaganda gubernamental si el presidente fuese Mauricio Macri, José Manuel de la Sota o Juan Manuel Urtubey, y si desde el único ciclo político que emite el canal estatal se denigrara toda idea que no replique la línea del Poder Ejecutivo. Por otra parte y paralelamente las emisoras estatales cobraron un vigor enorme gracias al aporte de audiencias interesadas en el fútbol por el programaFútbol Para Todos y ensayan, con distinta suerte, la producción de contenidos de ficción de calidad y de ciclos de contenido social que se acercan al ideal de ‘lo público’. Es decir que en los últimos años las emisoras estatales disputan audiencia a las privadas, algo infrecuente para las últimas décadas, y además se crearon emisoras que por ahora tienen limitaciones en cuanto a su distribución, pero que comprueban que el Estado puede producir contenidos audiovisuales culturales de calidad, como la señal Encuentro o Pakapaka.

Una de las cosas más cuestionada de la televisión pública es el financiamiento ¿qué puede decirme acerca de este tema?

El cuestionamiento del financiamiento de las emisoras públicas proviene centralmente de dos posiciones opuestas: por un lado, los canales privados que consideran que las emisoras públicas no pueden recibir, simultáneamente, financiamiento estatal y disputar la torta publicitaria privada. Por otro lado, hay quienes objetan que las emisoras públicas reciban sostén del Estado si no tienen a cambio un compromiso de programación plural, y que en la misma línea critican la dependencia de la pauta publicitaria privada toda vez que ello puede influir en el sesgo con el que se trate la información sensible relativa a grandes marcas y a grandes anunciantes.

 

TXT: Ayelén Ferreyra – @ferreyraayelen

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