Mientras la Cámara Civil y Comercial Federal confirmó que sigue suspendida la resolución de la Secretaría de Comunicaciones que disponía la caducidad de Fibertel (noticia que como es casi regla la mayoría de los diarios presentaron incompleta -o bien reflejando sólo los argumentos del Grupo Clarín, operador de Fibertel; o bien sólo los del gobierno, repitiendo la posición de la SeCom que ya hemos comentado acá), José Crettaz publicó en La Nación un interesante artículo que contextualiza el devenir de la conectividad en la Argentina y los saltos de nivel que se registran en los usuarios que acceden a Internet por banda ancha. El problema del acceso no sólo es por exclusión (personas y regiones sin acceso) sino también por la velocidad.

La otra batalla es por la velocidad

Los operadores compiten por dar productos de mayor ancho de banda; Fibertel ofrecerá 30 megas

José Crettaz – LA NACION – Martes 01 de marzo de 2011

Con más de 5 millones de hogares conectados a Internet, la Argentina tiene uno de los índices de penetración del servicio más altos de la región. Sin embargo, la calidad promedio de la conexión (medida en la velocidad de descarga) no estaba en esos mismos estándares. Eso empezó a cambiar el año pasado, cuando Fibertel (Cablevisión) lanzó al mercado su servicio 6 megas, disponible para toda su red, y continuó en enero pasado cuando Arnet (Telecom) salió al cruce con un producto que permite navegar con hasta 7 megas de velocidad en una franja horaria a elección del cliente. Claro, que desde la unificación de su marca está expandiendo su red de telefonía fija, ofrece productos de hasta 10 megas en algunas zonas.

Casi todos los proveedores de acceso a Internet ofrecen velocidades de hasta 20 megas, pero sólo en productos orientados al sector corporativo, en zonas específicas de algunas ciudades del país y a precios elevados, que los ponen lejos del segmento residencial. Según estimaciones privadas, apenas el 1% del mercado llega a esas velocidades; el resto se reparte en conexiones de entre 1 y 5 megas.

Sin embargo, este año podría darse un salto cualitativo en la conectividad de los hogares. Cablevisión planea lanzar al mercado un servicio residencial de hasta 30 megas a mitad de año. Y los demás operadores prometen seguir ese ritmo. “Claro está instalando fibra óptica en las principales plazas del país. Esta tecnología permite velocidades de hasta 100 megas”, dijo una vocera de la empresa, propiedad de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.

La demanda de mayores velocidades crece al ritmo del mayor uso de Internet, pero sobre todo del creciente consumo de videos en la web (que representa más del 50% del tráfico) y de juegos multiplayer en línea. También crece el número de dispositivos que se conectan a Internet en el hogar (PC, notebook, celular, consolas de juegos y hasta televisores). “La demanda de ancho de banda por cliente se multiplica por 1,7 cada año, lo que obliga a duplicar el equipamiento para abastecer a un mismo cliente”, afirmó Gonzalo Hita, gerente comercial de Cablevisión.

“Este año se van a triplicar las instalaciones existentes, lo que traerá una mejora considerable en la experiencia de navegación”, afirmó una vocera de Telefónica, que el año pasado lanzó On Video, una suerte de videoclub on line que permite ver cine en el televisor pero desde la web.

En el interior
Aunque la mayor parte del mercado se reparte entre Fibertel, Arnet y Speedy, en el interior del país algunas empresas y cooperativas también dan pelea por la velocidad. Un caso particular es el de Wiltel, una empresa de telecomunicaciones de Rafaela, Santa Fe, que ofrece paquetes residenciales de hasta 7 mega y comerciales de hasta 10 megas. “Todas nuestras nuevas inversiones van a la construcción de redes de fibra óptica para el hogar, lo que permitirá servicios ilimitados. En accesos por fibra óptica, lo convencional es 1 giga (1000 megas), aunque la capacidad permite 10 gigas”, afirmó Hernán Manfredi, gerente comercial de la empresa.

Además de limitaciones de infraestructura (en la que las empresas están haciendo inversiones), uno de los mayores frenos para la expansión de la velocidad es el costo de la conexión internacional, y el video lleva directo a Estados Unidos y aumenta esa presión. En Internet móvil no habrá muchas más novedades hasta la licitación de espectro para telefonía celular que prepara el Gobierno, lo que podría permitir el lanzamiento de la tecnología 4G y permitirá ampliar la capacidad de navegación en la Web.