El plan de implantación de la televisión digital comienza por los sectores de menores recursos de la sociedad argentina, a contramano de la experiencia del resto de las tecnologías de la información y la comunicación. No obstante, se introduce en el marco de la utilización gubernamental de los medios que deberían ser públicos. Su relación con la ley de medios: ¿es cierto que con la ley suspendida se complica el desarrollo de la televisión digital? Responde Martín Becerra en Revista Debate del 23 de abril de 2010, entrevistado por Cecilia Escudero. En tanto, en Ambito Financiero Marcelo Zapata resume con precisión las características de la televisión digital (de acceso gratuito, en principio) y se hace eco de una especulación sobre su reemplazo por la televisión por IP (Internet Protocol), que tendría un acceso arancelado. A su vez, una nota de David Cayón en El Cronista anuncia que el Ministerio de Planificación Federal (y no Radio y Televisión Argentina) invertirá 34 millones de pesos para promover la producción de contenidos a través del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Martín Becerra: “Es bueno que la tv digital comience por la población de menores recursos”

Doctor en Ciencias de la Comunicación y uno de los expertos locales más destacados en la materia, Martín Becerra opina sobre la puesta en marcha de la Televisión Digital Terrestre (TDT) en la Argentina, ante el lanzamiento de las primeras cuatro señales por parte del gobierno nacional.

Por Cecilia Escudero

1. La llegada de la TDT, ¿qué  significará ?
Tendrá un gran impacto porque en lo que respecta a la televisión por aire la única oferta relevante está en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en algunas grandes ciudades del interior del país. Sin otra alternativa, se masificó el acceso a la televisión por cable. Pero en gran parte del territorio nacional, o bien, no llega el cable o, directamente, no se lo puede pagar. Entonces, hay condiciones como para que la TDT garantice a estos sectores un menú audiovisual que nunca tuvieron.

2. ¿Qué opina de que sea el Estado el que lance las primeras señales digitales?
Es una función del Estado garantizar el acceso a todos los bienes y servicios de información y comunicación. La televisión es uno de los más notables porque es el más masivo, por ahora. Es correcto que el Estado emprenda este proyecto, además que el mercado demostró, ya en tres décadas de la masificación de la TV por cable, que no cubre a todos los sectores.

3. En este caso, los primeros conversores (para captar la señal) serán distribuidos entre familias de bajos recursos.
Cada una de las nuevas generaciones tecnológicas en medios de comunicación, siempre estuvieron mejor e inicialmente aprovechadas por los sectores más acomodados. Es bueno que se comience por la población de menores recursos.

4. ¿Cómo puede repercutir la multiplicación de las señales gratuitas?
Ahora, en teoría van salir con cuatro canales pero cuando haya más señales, uno de los efectos será que puede empezar a competir con la oferta de la TV por cable, por eso se quejan mucho los empresarios vinculados con el negocio. No deberían quejarse por tener un nuevo competidor.

5. Se cuestiona el perfil oficialista que adquirirían los nuevos canales, ¿qué opina? 
Creo que es una crítica válida. El Gobierno gestiona, igual que todos los gobiernos de la historia argentina, a los medios estatales como oficialistas, no como medios públicos. Se trata de una tradición cultural que hay que transformar. Por eso, mis expectativas son moderadas.

6. Por otro lado, se señala   el gasto que implica para  el Estado.
No, no me parece para nada fundada esa opinión. Todo lo que se haga para democratizar el acceso a la información o en beneficio en el acceso a la cultura masiva, que es a través de los medios de comunicación y del sistema educativo, es bienvenido.

7. ¿Cómo juega esta gran apuesta en materia de comunicación dentro de la pugna entre el Gobierno y los grandes multimedios?
Creo que va a potenciar esa pelea. A los grupos más concentrados del sistema de medios, claramente, no les va gustar que el Estado disponga de más cantidad de bocas de distribución de contenidos. Actualmente, a nivel televisivo, sólo tiene Canal 7 y Encuentro (aunque este último es arancelado y es menos gubernamental).

8. ¿Y cómo afectará en el proceso de convergencia digital o Triple Play (Internet, telefonía, televisión)?
Los sectores altos y medios de las grandes ciudades tienen una manera de ver televisión, por lo que no se van a mudar, por lo menos en un mediano plazo, a la oferta del Estado. No veo el negocio del Triple Play amenazado. Este proyecto va dirigido a otro sector social. Los operadores de cable tienen espalda como para sumar señales más atractivas. Y esto, sumado a telefonía básica (también puede que móvil), y la banda ancha. A lo sumo tendrán que cambiar la ecuación de la tarifa.

9. ¿Cómo dificulta a la TDT el freno judicial a la aplicación de la ley de medios?
Es quizá políticamente incorrecto decirlo, pero creo que este proceso es totalmente independiente de la ley de medios. Si se mira el andamiaje legal que crea el sistema televisivo digital terrestre son todos decretos de
la Presidencia, y no fueron frenados por la Justicia.

10. No habría un vacío legal, entonces.
Ojalá que la ley de medios vuelva pronto a estar en funcionamiento, pero en el caso de que se demore, mientras tanto, las nuevas señales públicas pueden estar perfectamente encuadradas en el ex sistema de medios públicos, que es lo que de hecho está sucediendo.

TV digital: aún no se instaló y ya está siendo desplazada

Por Marcelo Zapata

A pesar de que la televisión digital continúa representando, para la mayor parte del público, una técnica novedosa todavía no muy bien comprendida (por ejemplo, aún se confunde «alta definición» con «TV digital», cuando también habrá televisión standard transmitida digitalmente), lo cierto es que esa novedad tecnológica ya es, casi, un tema del pasado, y aun antes de implementarse. Quizá decir esto suene exagerado, pero lo cierto es que el paso siguiente a la TV digital, y que se viene desarrollando en paralelo, es la televisión por internet (IPTV), sistemas que en algún sentido serán complementarios.

Pero vayamos por partes. El proceso de «digitalización» del servicio de TV por aire (ahora denominado «terrestre») es inminente. Tal como anticipó este diario, Canal 7, a través de la frecuencia 23 de UHF, ya está emitiendo una señal experimental en alta definición, además de las señales convencionales de su propia programación y la del Canal Encuentro, todas ellas digitalmente. Dentro de poco se sumarán otras, como IncaaTV de películas.

La TV digital no es otra cosa que la progresiva migración tecnológica de la vieja y aún vigente televisión por aire, e incluso de la TV por cable, que, emitida históricamente de manera analógica, ha comenzado a transmitirse de manera digital. De la misma manera como se dejaron de usar discos de vinilo para utilizar CD, y los DVD reemplazaron a los casetes VHS, la TV digital viene ahora a «reemplazar» a la TV analógica. También sucedió lo mismo con la telefonía.

Son varios los ítems que se pueden englobar bajo el concepto de «TV digital»: la propia TV por aire (terrestre), como los canales 2, 7, 9, 11 y 13 de Buenos Aires, la TV por cable (como Cablevisión, Multicanal y TeleCentro, entre otros), la TV por satélite (como DirecTV y antes DTH y Sky), los sistemas MMDS (como Telecentro y Antina), que son servicios que prestan algunos operadores de cable u otros específicos «por antena» (cuando es inviable realizar tendidos de cable o por elección). El «upgrade» de todos ellos será la IPTV (Internet Protocol TV).

El Estado, según el Decreto 1.148 publicado en el Boletín Oficial el 31 de agosto de 2009, creará el SATVD-T (Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre), para el cual se adoptó la norma de origen japonés ISDB-T. Descartadas las normas ATSC (norteamericana) y DVB (europea), la Argentina se inclinó finalmente por la norma de origen japonés, modificada por Brasil, ISDB-Tb (built-in) o ISDB-T Internacional. La ventaja de esta norma, además de su flexibilidad para ser recibida de manera móvil, es que puede integrar, en un mismo canal de 6 MHz, servicios (señales) de alta definición (SD), definición standard y/o mejorada (SD/ED) y baja definición móvil (para celulares, por ejemplo).

Cada canal de TDT en esta norma se divide en 13 segmentos, que según su distribución pueden ofrecer hasta 2 señales en alta definición (cada uno de ellos ocupa 6 segmentos) y uno en OneSeg (un segmento) para móviles, o uno en alta definición, tres en definición standard (cada uno de ellos ocupa 2 segmentos) y uno en OneSeg, o bien 6 canales en definición standard y uno en OneSeg (ver gráfico 1).

El SATVD-T será una red de más de 400 estaciones repetidoras y alrededor de una veintena de nuevas señales nacionales de TV, junto a la propia digitalización de los 44 licenciatarios privados locales que integrarán el SATVD-T (Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre), de libre y gratuita recepción.

De este proceso no han permanecido ajenos ni la TV por cable, algunos de cuyos prestadores ya entregan desde hace unos años una caja conversora digital a sus abonados, ni la TV por satélite, aunque ésta ya es nativamente digital. Radio y Televisión Argentina (RTA) se reservó las frecuencias de UHF 22, 23, 24 y 25, las que posibilitarán emitir hasta 24 señales en calidad SD o una combinación entre estas y otras señales en calidad HD, más sus respectivas señales móviles OneSeg por cada canal.

Los actuales broadcasters privados emitirán sus contenidos por sí mismos, fuera de esta plataforma, en nuevas frecuencias de 6 MHz en UHF, donde deberán replicar únicamente los mismos contenidos que emiten de manera analógica, hasta el apagón analógico previsto para dentro de 9 años (2019), cuando solamente mantendrán las frecuencias digitales, en caso de haberlas renovado. Podrán emitir, seguramente, una versión HD, otra SD y una de tipo OneSeg de la misma programación, siendo el restante ancho de banda asignado a contenidos de tipo universal por parte del Estado.

Sobre este tema sobrevolaron proyectos de Plataforma Unica (estatal), de Plataforma Dual (una estatal y otra privada), y finalmente quedó en firme una Plataforma Estatal Nacional (con repetidoras) y los broadcasters privados emitiendo de manera independiente.

Para la recepción de televisión digital hará falta un conversor, o set-top-box (cajas sintonizadoras demoduladoras). En el mercado, esos aparatos tienen hoy un precio de 700 pesos, aunque se descuenta que la tendencia será a la baja una vez que el sistema se vaya difundiendo e instalando. La política no escapa a esto: el Gobierno, entusiasta propulsor de la TDT (donde jugará al principio como emisor pionero), ya anticipó que comprará 1.200.000 set-top-boxes interactivas, munidas de salidas de video por componentes, video compuesto y HDMI y su respectiva conexión a internet (para el canal interactivo), a ser distribuidas «en comodato» en hogares de bajos recursos, según listados de planes sociales de referencia, a nivel nacional, con la distribución a cargo del Correo Argentino.

Además, el sistema se iniciará con más de 1.000.000 de hogares sintonizando las nuevas señales digitales, donde se recibirán las nuevas señales de TV. Esto es diferente de lo sucedido en EE.UU. y también en Brasil, donde los actores televisivos digitales han sido los mismos analógicos.

La televisión por internet

La televisión por internet (IPTV) será, como se dijo, el estadio próximo en el cual derivará la televisión digital. El televidente recibirá las imágenes en su televisión tal como recibe hoy internet, por lo cual ya mismo se están produciendo set-top-box mixtos para recibir TDT e IPTV. Entre las múltiples diferencias que existirán con la televisión analógica, el espectador podrá «interactuar» con la programación; por caso, indicar a través del control remoto si un programa le gusta o lo aburre, lo cual será inmediatamente recibido por el emisor. Entre tantas otras novedades poco imaginables hasta hacía poco tiempo, será ya innecesario el habitual rating de medidoras de audiencia, porque el emisor sabrá exactamente qué cantidad de abonados están conectados, vía su IP, a un canal y en un instante determinado.

Según Jorge Rivero, especialista en normas técnicas de TV Digital (presidente del DTV Council, coordinador general del IPTV-Forum y asesor gubernamental del SATVD-T), la TV por internet o IPTV resumirá en un plazo determinado a todos los medios (sistemas) de ver televisión, los que también buscan su actual migración hacia entornos IP. Se podrá acceder a servicios IPTV no sólo desde el hogar, sino también de manera móvil o portable, siempre a través de internet, pero mediante cualquier medio de conexión posible.

Según Rivero, «la IPTV no es sinónimo de otra caja conversora más al lado del televisor, sino de un sistema que se integrará, paulatinamente también, a otros dispositivos». Los set-top-box híbridos, TDT + IPTV, permitirán sintonizar tantos las nuevas señales digitales por antena en UHF, como también explorar los streamings de los mismos y de miles de otras señales vía internet.

Para acceder a los servicios de IPTV será necesario contar con una conexión de acceso a internet de banda ancha y conectar su caja conversora, también denominada set-top-box, a uno de los puertos del módem hogareño de banda ancha, mediante un cable de red o mediante Wi-Fi, al igual que si fuera una nueva computadora en el hogar. Y a esta caja se conecta el televisor, ya sea uno viejo de tubo o uno de los nuevos plasmas o LCD, mediante cables de video compuesto, componentes o HDMI.

El set-top-box IPTV realiza un proceso de búsqueda y conexión a los streamings de video digital de canales de TV disponibles en internet para que se puedan ver por la pantalla, prescindiendo de conexiones de TV por cable, sin usar parabólicas de TV por satélite ni antena de TV terrestre: solamente por internet.

Existen varios tipos de servicios de IPTV, entre los que se destacan dos modalidades de servicios fundamentales: la IPTV pura (según definición de la industria), por un lado, y la TVIP (WebTV u OTT), por el otro. Mientras la primera requiere que un prestador, mayormente un ISP, brinde una conexión dedicada «exclusiva» para este servicio, como el caso de Imagenio en España, mediante el cual poder sostener un flujo directo y sostenido de datos entre la central de operaciones y la caja conversora, la segunda consiste en que, por el contrario, no se requerirá de esta conexión dedicada, sino que se accederá a los contenidos de TV mediante la propia nube de internet (ver gráfico 2).

Los set-top-box de TVIP se conectan mediante internet a un GateWay, una cabecera desde donde se rutean todos los streamings, que puede funcionar paralelamente como un portal de internet. Los servicios de IPTV pura (con conexión dedicada) son siempre de pago por suscripción, y también de pago por evento, y entre los servicios de TVIP los hay también de pago (con tarifas mucho menores a los de IPTV pura), como también gratuitos. En algunas modalidades de servicio, sólo basta con comprarse el set-top-box y navegar sobre contenido de acceso gratuito.

La IPTV pura compite directamente con los otros servicios de pago por suscripción, como la TV por cable o satelital, pudiendo restarle gran cantidad de abonados en la medida que existan prestadores de servicios que posean servicios de conectividad propios o realicen convenios a tales efectos. En la Argentina, las telefónicas no pueden realizar prestaciones de esta índole. No obstante, podrían entrar al juego otras prestadoras de telefonía alámbrica no incumbentes, como las cooperativas telefónicas, mediante la tecnología ADSL (similar a la utilizada por Imagenio) u otras, prestando servicios IPTV con conexión dedicada, y las cooperativas eléctricas que ya están implementando servicios de internet (BPL). También es posible hacerlo a través de redes inalámbricas 3G, como las que utiliza la telefonía celular avanzada.

EL INCAA HARÁ UN CONCURSO PÚBLICO CON LAS     pRODUCTORASNACIONALES

De Vido destina $ 34 millones para financiar el contenido de la TV digital

El Ministerio de Planificación dispuso los fondos para solventar la realización de 230 horas de programas que serán consumidos por los canales estatales

Por David Cayón

El Gobierno nacional trabaja a toda máquina para implementar la televisión digital lo más pronto posible, y el encargado de llevarlo adelante es el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el cual cumple al pie de la letra los plazos.

Creó el Consejo Asesor de la TV Digital Terrestre –que es quien coloca las antenas y reparte los conversores– y se encargará de poner el aparato en funcionamiento. Sin embargo, se olvidó de un detalle: una red de canales que aún no tienen todos los contenido para mostrar.

A partir de esto, desde Planificación apareció un fondo por $ 34 millones que se traspasó al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) para financiar programas para la televisión digital.

Según lo confirmó la presidenta del Incaa, Liliana Mazure, el Estado nacional “invertirá en la producción de 230 horas de contenidos para la TV digital”.

Desde Portugal, la funcionaria habló con El Cronista y explicó que el mecanismo adoptado será el del concurso público.

“El lunes 19 de julio se llamará a concurso por el cual se premiarán a los proyectos televisivos, la única condición para presentarse es tener antecedentes como productora televisiva”, dijo Mazure. Como para que quede en claro que todo se realiza con fondos de Planificación, el evento se realizará en un salón del Ministerio.

Pero con el afán de federalizar la convocatoria, el Incaa idea un sistema por el cual se realizará un llamado doble. El primero será en el ámbito nacional, y el segundo, será regional.

“Tenemos el país dividido en 6 regiones, y allí competirán proyectos donde seleccionaremos cinco. Los ganadores recibirán capacitación y, luego, se seleccionará a una por zona”. La intención es que las de menores recursos y con menos experiencias no compitan directamente con grandes compañías como Ideas del Sur o Pol-ka.

Planificación financiará proyectos de TV que serán unitarios, miniseries de ficción de 13 capítulos y 8 documentales. En todos los casos, serán producciones de 30 minutos.

Por último, Mazure remarcó la “pluralidad” de voces que genera la financiación estatal de los contenidos y adelantó que el jurado será conformado por “profesionales de la TV, los sindicatos, actores, de las universidades, cooperativas y de las organizaciones sociales”.

Desde la presentación oficial, las productoras tendrán dos meses para presentar los proyectos. Dos meses más tarde, se comunicarán los ganadores que tendrán 120 días para realizarlo.

Con los plazos que estableció el Incaa –“que son necesarios para una buena producción de contenido”, explicó Mazure– la primera producción con fondos del Ministerio de Planificación saldrá al aire en el verano de 2011.