El periódico Miradas al Sur publicó una nota de Jorge Mancinelli con datos de directivos estatales en Papel Prensa, en la que se informan las distorsiones en el precio que por la misma mercadería pagarían los diarios del interior en relación al subsidio que beneficiaría a los socios del Estado en Papel Prensa, Clarín y La Nación. A su vez, Visión 7 (noticiero de Canal 7) emitió un informe histórico sobre la conformación de la sociedad, tema que treinta y tres años más tarde aparece en la agenda pública. Diario sobre diarios, por su parte, compara el estilo en el que Clarín, La Nación y Perfil difundieron la reunión de Directorio de Papel Prensa a la que asistió por primera vez la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo. A su vez Miradas al Sur publicó la versión literal de la declaración de Lidia Papaleo en la mencionada reunión. Y La Nación publicó una carta de los accionistas privados de Papel Prensa (Clarín y La Nación, justamente) en la que acusan al Estado de querer actuar como “juez y parte” en el mercado de abastecimiento de papel de diarios. En este marco, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la decisión de impulsar que el precio de papel por parte de la sociedad mixta sea igual para todos los clientes. Publicado en Página 12.

Papel de diario

El costo del monopolio

Por Jorge Mancinelli

Papel Prensa habría estado subsidiando a Clarín mediante dos formas: un precio de venta de la bobina de papel menor a su costo de producción y la compra de la devolución de diarios a un precio que las fuentes consultadas llamaron insólito. El calificativo utilizado para aludir al precio de los diarios rechazados por los canillitas que Clarín vende a Papel Prensa, da a entender que está más relacionado con el precio de tapa que con el valor de un diario de descarte.

El grueso del subsidio se origina en el precio del papel. Un estudio de costos y mercado que ha llegado a manos de los directores del Estado Nacional en Papel Prensa, muestra que las empresas editoriales que no accedieron durante los últimos seis años al precio cobrado por esa empresa a Clarín y La Nación, tuvieron que pagar 58 por ciento más caro el papel que necesitaron para sobrevivir. Ese sobreprecio fue la diferencia entre el promedio de los importes abonados por las editoriales obligadas a importar y el costo privilegiado que tuvieron los dos accionistas del monopolio del papel de diario.
En Diarios y Periódicos Regionales de la República Argentina (DyPRA), una entidad creada en diciembre de 2008 para la defensa de las pequeñas y medianas empresas periodísticas diseminadas en el interior del país, dicen que ellos, por no disponer de cuota en el mercado interno, tenían que comprarle el papel a revendedores pagando mil dólares la tonelada más IVA, fuese nacional o importado. Cuando se organizaron y pasaron a importar directamente, consiguieron bajar más de un 30 por ciento en promedio el precio de compra.

Manejo de precios y cantidad. El estudio que circula entre los Directores del Estado Nacional, además de exponer los precios diferenciales que se fijan a sí mismos los diarios accionistas, muestra que Clarín, a través de Papel Prensa, ha regulado el mercado mediante una combinación de precios y volúmenes producidos. Entre los años 2005 y 2008, hizo funcionar a un 85 por ciento promedio la capacidad instalada de la empresa papelera, bajándola al 79 por ciento en el año 2009, con lo que redujo en 9.000 toneladas el stock de papel de diario obligando ese año a subir 16 por ciento la importación del insumo.
Ante un mercado que consume 266.000 toneladas anuales y con sus aproximadamente 200 mil toneladas anuales de capacidad productiva, la empresa aliviaría la necesidad de importar papel para diario con sólo producir al nivel para la que está capacitada y siempre que ese papel estuviese disponible para empresas editoriales no vinculadas.

La política discriminatoria practicada por Clarín desde Papel Prensa contra otros medios, se mide en el costo de la importación forzada de papel para diario. Si esa empresa hubiera ofrecido al mercado durante el último quinquenio todo el volumen que pudo producir, el ahorro por menores importaciones habría sido, según algunas estimaciones, de 123 millones de dólares.

La factura que paga la sociedad para mantener el negocio de papel de diario concedido por la dictadura militar al grupo de empresas organizado por Clarín, debe incluir también las pérdidas ocasionadas a Papel Prensa en caso que el grupo Noble-Magnetto haya pagado la tonelada de papel por debajo de su costo. Por lo pronto, en la última reunión de directorio de la empresa realizada el pasado día martes, uno de los representantes del Estado Nacional reveló que el análisis en profundidad de los costos permitió comprobar que el segundo y tercer trimestre del 2009 arrojaron pérdidas para Papel Prensa. El 71 por ciento del papel de diario vendido por la empresa durante los últimos seis años, fue para Clarín y La Nación. El grupo Noble Magnetto recibió más de las dos terceras partes de esa provisión.

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