Después de varias frustraciones con la difusión de la informática en las escuelas argentinas y de contratos poco transparentes para difundir el uso de computadoras suscriptos entre el Ministerio de Educación y corporaciones como Microsoft en los últimos años, el plan “un alumno, una computadora” se lanzó en la Argentina con la promesa de distribución de 3 millones de netbooks (computadoras portátiles de pequeño tamaño) en menos de tres años. Dirigido a alumnos de escuelas públicas de nivel secundario, el plan consiste en que podrán operar los equipos en el colegio adonde quedarán guardadas (a diferencia del Plan Ceibal en Uruguay). Las computadoras tienen software privativo (propietario) y se promete capacitación docente. Notas de David Cufré y Sebastián Premici en Página 12. Posteriormente, Premici en Página 12 reseñó la trama corporativa de las grandes multinacionales por influir en el sistema operativo y en el modelo pedagógico implícito en la elección tecnológica que realiza el plan.