Con la asistencia de una gran cantidad de estudiantes de posgrado, periodistas e investigadores, se presentó el 15/4/2010 en la UNAM, sede Coyoacán, el libro “Los dueños de la palabra”, de Martín Becerra y Guillermo Mastrini (Ipys-Prometeo). Presentaron el libro Aleida Calleja (AMARC), Maricela Portillo (AMIC), Raúl Trejo Delarbre (UNAM) y Martín Becerra (UNQ-Conicet), en un acto organizado y coordinado por Delia Crovi Druetta (UNAM). La agencia Notimex entrevistó al coautor del libro y su despacho fue publicado por El Diario de Yucatán, entre otros. La presentación del libro coincide con la discusión parlamentaria de un proyecto de ley de medios y telecomunicaciones en México que cuenta con un amplio apoyo de diputados y senadores.

Fundamental, avance de ley de medios de comunicación en México

MÉXICO (Notimex).- En México, es fundamental una reforma a la Ley Federal de Radio y Televisión y de Telecomunicaciones que evite concesiones a perpetuidad, ya que se aprovecha un recurso que pertenece a todos los ciudadanos, opinó el investigador Martín Becerra.

El también profesor de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina, sostuvo que la concentración mediática de los medios de comunicación es uno de los agujeros negros de la democracia latinoamericana, un tabú que no se menciona para no afectar algún interés de grupos,
Entrevistado por Notimex, el doctor en Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona destacó que las licencias de radio y televisión explotan ”un recurso que pertenece a toda la sociedad”, que es el espectro radioeléctrico.

Por ello, advirtió que el hecho de que se otorguen licencias a perpetuidad, como ocurre en México o en otras naciones, ”es una grave anomalía”.

En el marco de la presentación del libro ”Los dueños de la palabra: acceso, estructura y concentración de los medios en la América Latina del siglo XXI”, en coautoría con Guillermo Mastrini, reconoció que el proyecto de ley que analiza el Senado de la República es en sí avance, porque pretende ”poner las cosas en su lugar”.

”No puede ser que sean unos pocos los que lo manejen de manera concentrada, oligopólica o monopólicamente los medios de comunicación”, dijo.

En este marco, precisó que en buena parte de la región se ha extendido la percepción de que los medios de comunicación son organizaciones autónomas frente al Estado, los partidos políticos o los grupos de presión más poderosos.

”Por lo menos en América Latina, el tema de la concentración de medios ha sido un tabú que muy pocos países han abordado” y que además no abonan al avance democrático, al concentrar en unos cuántos manos el grupo de medios.

Becerra comentó que ”México no es la excepción a este caso”, aunque cuenta con otras particularidades si se le compara con países como Chile, pues se tienen algunos contrastes en cuanto a la participación de grupos o empresas en la prensa escrita y la televisión.

Refirió en México la televisión cuenta con un duopolio, Televisa y Televisión Azteca, aunque en prensa escrita hay más grupos y empresas periodísticas respecto a otros países de la región. ”La antítesis de México en este sentido en prensa escrita sería Chile donde tienes al Grupo Mercurio y La Tercera, que son prácticamente un duopolio en el mercado periodístico”, añadió.

Becerra enumeró varios retos que tienen ante sí los medios de comunicación, siendo el primero la necesidad de ”desnaturalizar” esta situación, es decir dejar de ver la concentración de medios como algo natural. Es decir, abundó, si se contara con una legislación más protectora de la diversidad, más preocupada por la regla de la verdadera competencia, entonces no habría tanta concentración y eso beneficiaría a la democracia en nuestra región.

El segundo reto, propuso, es aumentar los medios públicos no gubernamentales o no oficialistas, para equilibrar y balancear el poder de los grandes grupos privados, hace falta en América Latina ”voces públicas”, muy poderosas.

En su turno, el presidente de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información, Raúl Trejo Delarbre, definió el término ”concentración”, como el hecho de que haya muchos medios en pocas manos. Dijo que desde hace seis años y no sin oponer ciertas resistencias, se pudo conocer gracias a la Ley de Transparencia, el número de estaciones de radio en México. ”Antes no podíamos demostrar algo que todos sabíamos por sentido común, el hecho de que hay muchos medios en pocas manos”, comentó.

Al destacar el trabajo de Becerra y Mastrini, comentó que ese tema deber interesar al país por muchas razones, una de ellas porque tiende a la concentración de recursos. En el caso de los medios, la tendencia económica se ve favorecida por la tecnología, como en el caso de Televisa, que al explotar una frecuencia en televisión, ahora pretende hacerlo en Internet y telefonía.

Sin embargo, la intención de la televisora es utilizar ese recurso sin que ese uso adicional represente mayor pago al Estado, el cual debe ser sometido a licitación pública.

”Televisa decía: la frecuencia de canal 2 la uso yo, entonces además la quiero usar para transmitir internet y telefonía”. Delarbre planteó que ahí está parte de la discusión: ”las frecuencias que ya existen ¿de quién son? y ¿para qué se usan?”, cuestionó.