El Programa Fútbol para Todos no encuentra un modelo de negocios que “cierre”. Nota de Sebastián Iñurrieta en Perfil. El Programa arrojó en su primeros meses de implementación un déficit de 180 millones de pesos, afirma Alejandro Casar González en Cancha Llena. Antes, una nota de Francisco Olivera en La Nación acusaba al gobierno de  presionar a empresas para aumentar la paupérrima recaudación de anuncios privados en la transmisión en abierto del torneo de fútbol argentino, que se emite por Canal 7 y Canal 26 después de la ruptura de la monopolización de los derechos de televisación que explotaba el Grupo Clarín. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, desmintió la especie.

transmiten sin avisos de particulares

Fútbol para Todos en crisis: no saben si seguirá estatal o privado

Desde hace dos fechas, el único patrocinador no estatal es Iveco, sponsor oficial del torneo Clausura. El Gobierno podría mantener sólo la pauta oficial, pero renunciaría a financiar el deporte, como se lo propuso.

Por Sebastian Iñurrieta

El Fútbol para todos puso al Gobierno en una encrucijada. En estos momentos, el kirchnerismo está decidiendo si pensar el deporte nacional como un negocio o usufructuarlo políticamente. Mientras lo evalúa, por expresa orden de la Jefatura de Gabinete, desde hace dos fechas los anunciantes privados quedaron fuera de la pantalla; con la única excepción de Iveco, el sponsor oficial del torneo Clausura.

“Estamos repensando la contratación de pauta”, confió un funcionario que integra el Comité de Futbol para todos, el organismo encargado, entre otras tareas, de volver redituable el contrato de $ 600 millones con la AFA. Durante el período de evaluación, la pauta privada fue suspendida. Por eso, el porcentaje de ingresos por avisos de empresas emitidos durante las transmisiones pasó de 38% en la primera fecha a 8%, en la octava, según un reporte de Havas Media.

Consciente de su hasta ahora pésimo desempeño en volver rentable el fútbol, el Gobierno lanzó dos licitaciones efectivas desde el próximo torneo Apertura hasta el Clausura 2014, cuando se termine el contrato con la AFA. Uno de los llamados convoca a las empresas que quieran comercializar los partidos por Internet y a través de los celulares en todo el país. Y el otro, para quienes quieran vender los derechos televisivos del fútbol argentino para el exterior.

Esta segunda licitación puede acarrear un nuevo conflicto con Torneos y Competencias, anterior socio de la AFA, que mantiene el contrato de comercialización del deporte nacional en el exterior. Fuera de la Argentina, el Fútbol para Todos se ve gracias a TyC; por Fox Sports y TyC Sports en América y a través de la empresa española Mediapro en el resto del mundo. El Gobierno intentó, sin éxito, venderlos, pero los US$ 25 millones que pedían, según se afirma en el mercado, estaban muy por encima del US$ 1,5 millón que Mediapro le paga anualmente a TyC.

Dos modelos. Frente al panorama actual, el Gobierno estaría evaluando dos alternativas que representan pasar de un extremo al otro: ceder la comercialización del fútbol dentro del país a un tercero, que podría ser vista como una reprivatización, u olvidarse del aporte privado.

“Estamos viendo los costos y los beneficios de la publicidad privada, tal vez es algo que distorsiona el producto”, opinó una fuente cercana a quienes decidirán el futuro del fútbol gratis.

“Si piden por los derechos los $ 600 millones anuales que paga el Estado nadie agarra, no habría ningún margen de ganancia”, reflexionan en el mercado. Y si la licitación no llega a ese margen, el fútbol seguiría siendo deficitario.

El otro camino que evalúa la cartera de Aníbal Fernández es el opuesto: subsidiar el fútbol gratuito. Pero sin ganancias, no se cumplirían los deseos que la presidenta Cristina Kirchner expresó cuando anunció la firma del contrato el año pasado: que los excedentes por la venta del fútbol alcanzarían para financiar al deporte olímpico.

La encrucijada desvela al Gobierno. Y pensar que la “pasión de multitudes” pueda canalizar el discurso oficial parecer ser una tentación muy grande, y más en la antesala de un año electoral.

Fútbol Para Todos, un balance que no cierra

La televisación del torneo Apertura arrojó un déficit cercano a los 180 millones de pesos; el principal avisador fue el Gobierno Nacional, que a lo largo del certamen subsidió la actividad con 89.289 segundos de publicidad

Por Alejandro Casar González 21 de Diciembre de 2009 – 00:49

De la Redacción de LA NACION.- La comercialización del Fútbol Para Todos deberá ser lo suficientemente seria y eficiente para que garantice que ese servicio se lleve a la práctica sin que el Estado tenga que poner un solo centavo”. Con esa frase optimista, el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, anunció en agosto que el Gobierno no gastaría un peso en la estatización de la televisación del fútbol de primera. Más allá, incluso, fue la Presidenta de la Nación: “El 50 por ciento del excedente que genere la comercialización del fútbol por parte del Estado será destinado al desarrollo del deporte olímpico, porque el Gobierno no busca hacer un negocio con el deporte, sino promoverlo”. Cuatro meses después, y con el Apertura 2009 transmitido por la pantalla oficial, las estimaciones privadas hablan de un déficit publicitario cercano a los 180 millones de pesos, números que cuestionan la “seriedad” y “eficiencia” que pedía Fernández en la comercialización del Fútbol Para Todos.

De acuerdo con dos estudios privados –de Havas Media y de la consultora Search– a los que tuvo acceso LA NACION, el programa facturó entre 107 y 126 millones de pesos brutos. Si se tiene en cuenta que el Gobierno se comprometió a pagarle a la AFA 600 millones de pesos por año durante una década, a mitad de temporada debería haber facturado 300 millones para no estar en rojo –todo esto, sin contar los gastos de transmisión y producción de los partidos–. Los datos de inversión publicitaria no sólo están entre 193 y 174 millones de pesos por debajo de la cifra necesaria para salir hechos, sino que, además, el total recaudado gracias a los anunciantes privados (entre 15 y 17 millones de pesos, según el estudio que se tenga en cuenta) apenas alcanza para cubrir los gastos de producción y transmisión de 10 fechas, es decir, medio campeonato.

Si bien es cierto que el programa no recibió un solo centavo privado entre la segunda ya la sexta fecha, y que tampoco hubo avisos de empresas en la novena jornada, la cantidad de segundos vendidos a los privados (10.049) es apenas la tercera parte de lo que había logrado comercializar TyC Sports durante el Clausura 2009, que ganó Vélez.

“Nosotros vendimos 37.640 segundos en el Apertura 2008 y 29.626 segundos en el Clausura 2009”, detallan en la productora que transmitía la mayor parte de los partidos hasta que la AFA decidió romper en agosto el contrato con la empresa TSC (Televisión Satelital Codificada).

El detalle de la facturación fecha por fecha del Fútbol Para Todos aporta algunas curiosidades. Sólo en la primera jornada los anunciantes privados invirtieron más dinero que los organismos oficiales: 1,206 millones de pesos contra 103.800 pesos que aportó el Gobierno. En el resto del campeonato, la tendencia se revirtió: el Ejecutivo Nacional –y todas sus dependencias– fue el mayor avisador del Fútbol Para Todos, con un total de 89.289 segundos, y una facturación estimada entre 91 y 108 millones de pesos. “El problema es que muchas empresas no quisieron asociar su imagen a la del Gobierno”, confió alguien que estuvo al tanto de las negociaciones entre los privados y la Jefatura de Gabinete. La misma fuente agregó que la facturación publicitaria “hubiera sido peor” si el Gobierno no hubiera ofrecido los 19 combos de avisos, menús especiales de una cierta cantidad de segundos en los partidos, que variaban entre los 620 mil pesos –el más caro– y los 28 mil, el más barato.

A caballo de un mayor interés por saber quién se coronaría campeón del fútbol argentino, los anunciantes privados comenzaron a revertir la tendencia publicitaria sobre el final del torneo Apertura. En la última fecha se registró el mayor ingreso por pauta privada, con casi 2,5 millones de pesos. Claro que el hecho de que ningún club grande peleara el título provocó que los montos facturados fueran inferiores a los que el Fútbol Para Todos habría recibido si Boca y River hubieran luchado por el título en lugar de Banfield y Newell’s.

Los dos informes consultados coinciden en que la fecha con mayor publicidad total fue la octava, cuando Boca derrotó a Racing en el Cilindro de Avellaneda por 2 a 1 e Independiente venció a River 3 a 1 en el Monumental. Se disputó entre el miércoles 7 de octubre y el lunes 12, que fue feriado. Más allá del interés futbolístico, el Gobierno se jugaba por entonces un partido de vital importancia política: luego de una maratónica sesión, el sábado 10 de octubre se aprobó en el Congreso la nueva Ley de Servicios Audiovisuales, también conocida como ley de Medios K. Y el Fútbol Para Todos era uno de los principales vehículos de propaganda de la iniciativa.

Además, de acuerdo con uno de los estudios, en cada partido del Apertura hubo casi ocho minutos (470 segundos) de publicidad oficial, frente a los 53 segundos de anunciantes privados. En términos de facturación, cada partido tuvo más de medio millón de pesos estatales ($ 572.175), y apenas $ 91.105 de aportes privados.

Para que los vaticinios de la presidenta y su ministro más poderoso se cumplan, el Fútbol Para Todos debería embolsar entre 474 y 493 millones de pesos en publicidad antes del próximo 30 de junio. Claro que, por las dudas, el Gobierno ya abrió el paraguas y lanzaría en los primeros días del año próximo los pliegos para licitar la comercialización de los partidos.

Algunas versiones, además, hablan de la posibilidad de que durante el Clausura los cables del interior deban pagar para tener los partidos en su pantalla, algo que rompería el modelo del Fútbol Para Todos. “Olvidate. Mientras los que están hoy en el poder se mantengan, esto no va a cambiar. Para ellos, el fútbol es un tema político”, advirtió el presidente de uno de los cinco clubes grandes. A juzgar por los números, tiene razón: al Gobierno parece no importarle perder plata en el fútbol.

Un negocio deficitario / Inquietud en el sector privado

Presión del Gobierno a empresas para que
auspicien el fútbol en TV

Ejecutivos se quejan de estar recibiendo llamadas de la Jefatura de Gabinete, que pide “urgencia”

Francisco Olivera – LA NACION – Viernes 6 de noviembre de 2009

Fue como una gran catarsis corporativa. Se escucharon el uno al otro, intercambiaron estrategias, se quejaron del Gobierno. Era el jueves de la semana pasada y, durante una reunión de la Cámara Argentina de Anunciantes, que preside Luis Mario Castro, varios ejecutivos de diferentes empresas manifestaron la última de sus innumerables inquietudes: el pavor ante llamadas recientes de la Jefatura de Gabinete que pedían, con urgencia, aportes publicitarios para las transmisiones de fútbol.

Abrió el juego la representante de Cencosud, grupo chileno que controla Disco, Easy, Jumbo y Unicenter. La ejecutiva contó allí haber recibido una llamada en persona del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, con el pedido, que sin embargo desoyó. Dentro de la compañía reconocen estar ya curados de espanto ante otras requisitorias de Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, implacable vendedor de productos de Papelera Quilmes (ex Massuh), a la que el guardián de los precios pretende hacer competitiva de una buena vez. Cencosud, agregó la oradora, acumula resmas de papel para varios inviernos. Moreno ha sido siempre un facilitador de estrategias: “Hagan promociones como siempre -les aconsejó- entregando esas resmas, por ejemplo, a quienes compren bandejas de carne”.

La anécdota, revelada a LA NACION por asistentes al encuentro, generó bromas de los ejecutivos y del propio Castro sobre la supuesta nueva tarea del jefe de Gabinete, convertido en publicitario. Castro venía de contactarse, hacía algunos días, con el secretario de Medios, Enrique Albistur, al que le había transmitido la preocupación de los publicitarios por la normativa de la nueva ley de medios para las agencias.

El “fútbol para todos” es, hasta el momento, un emprendimiento de gran potencial, pero deficitario. LA NACION intentó anoche, sin éxito, obtener una respuesta de la Jefatura de Gabinete. Pero, según datos de la consultora Search, que hace este tipo de relevamientos para firmas privadas, no se llevan vendidos más de 5 millones de pesos en 12 fechas de campeonato en publicidad privada. Para alcanzar los 600 millones que incluye el contrato anual con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) la venta debería ser bastante más activa: tendrían que conseguirse por lo menos 16 millones por cada una de las 38 fechas (las de los dos torneos del año).

De ahí las urgencias del Gobierno, expresadas ante varias empresas. “Acá llamaron de parte de la Jefatura de Gabinete -admitieron en otra firma de consumo masivo-. El tono dramático de la comunicación hizo que nos alborotáramos todos”. Hasta anoche, esa compañía no había decidido qué hacer. Para resolverlo, convocó hace unos días a lo que internamente llama “reunión de pensamiento”. El fútbol es pasión de multitudes, pero las cosas no están tan claras para los avisadores: “Es una oferta de partidos demasiado grande. La gente no siempre los ve, sino que los pone de fondo. Además, la marca va acompañada por 20 organismos oficiales que saturan el mensaje”, dijeron en la misma empresa. “Te mata el producto”, admitieron en otra.

Así como está, el escenario posterior a la estatización de los goles admite múltiples interpretaciones. La Jefatura de Gabinete, a través de Fútbol para Todos, es la dependencia que gerencia el negocio, y ésa es la razón por la cual desde allí se llama a las empresas. Siempre han existido, además, ejecutivos que se asustan ante cualquier comunicación en la que intuyan cercanía gubernamental. En el mismo encuentro en la Cámara de Anunciantes, una representante de la firma L´Oreal aprovechó para quejarse de la solicitud, pertinaz y áspera, de un empresario periodístico de muy buena relación con la Casa Rosada. Le ofrecía el espacio de su revista y le reprochaba, al mismo tiempo, estar anunciando en la competencia. Hay ejemplos inversos: en una constructora contratista del Estado se jactaban anteayer, ante LA NACION, de haber resistido a las propuestas vendedoras de Moreno con el papel. “¿Cómo le vamos a comprar si el Gobierno nos debe plata?”, explicaron.

Precios de mercado

Las tarifas del Gobierno por el espacio en las transmisiones son hasta un 40% más caras que las que cobraba el anterior operador, Televisión Satelital Codificada (TSC), del Grupo Clarín y otros. Son precios de mercado porque ahora se trata de televisión abierta, no por cable. Las planillas fijaron, por ejemplo, en 1700 pesos el segundo en la tanda para el último Boca v. River, y en 3400 pesos el sobreimpreso en el zócalo. Valores similares a los de cualquier programa de pantalla caliente.

El problema es que Aníbal Fernández, más allá de su retórica deslumbrante, no se siente tan cómodo como Moreno en el rol de vendedor. “Yo no soy especialista ni tengo vocación de serlo”, dijo la semana pasada al programa A dos voces , que se emite por el canal TN, el día en que adelantó que el Gobierno estaba pensando en convocar a una licitación para operar el negocio. “Lo que nos permitiría, sí, es buscar alguien que conozca el medio mucho más de lo que lo conocemos nosotros”, agregó.

De todos modos, algunos de sus colaboradores han tenido éxito. En una empresa de servicios públicos contestaron afirmativamente después de haber recibido una de esas llamadas “de parte de la Jefatura de Gabinete”, reconocieron. “Fue en tono amable, pero nos dijeron que tenían urgencia, que lo necesitaban ya”, contaron.

El apuro puede justificarse en cifras. Según los datos de Search, de los 172.800 segundos disponibles hasta la 12a. fecha del Apertura se vendieron apenas 2609 a firmas privadas. El resto fue buena voluntad de dependencias o emprendimientos estatales como propaganda para la ley de medios, varios ministerios, Radio Nacional, Registro Nacional de Personas Menores Extraviadas, Atucha II o Juegos Nacionales Evita.

600 Millones de pesos

Es el monto del contrato entre el Gobierno y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por la transmisión de los partidos.

16 Millones de pesos

Es la cifra que debería recaudar el Gobierno por cada fecha del campeonato de fútbol para pagar el monto que supone el contrato.

Millones de pesos

Es el máximo de recaudación que habría obtenido el Gobierno en las 12 fechas del campeonato por avisos de firmas privadas, según una consultora.

El Gobierno no acepta haber presionado a
empresas para auspiciar el fútbol por TV

“No estoy dispuesto a aceptarlo mansamente porque mi conducta no acepta ese tipo de acciones”, dijo Aníbal Fernández tras las quejas de ejecutivos de diversos rubros; volvió a ratificar que privatizará la comercialización del fútbol

Viernes 6 de noviembre de 2009

El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, negó hoy tajantemente que haya presionado telefónicamente a empresas para que auspiciaran transmisión por televisión del fútbol luego de las quejas de ejecutivos de diversos rubros.

En comunicación con Radio Continental, Fernández aseguró: “Puede ser que tenga un humor un poco extraño, pero que yo levante un teléfono a una empresa para pedir publicidad, eso no se lo voy a permitir a nadie, porque yo soy muy serio en las cosas que hago”.

“No estoy dispuesto a aceptarlo mansamente porque mi conducta no acepta ese tipo de acciones. No haría ese tipo de barbaridades”, agregó después de que LA NACION informara que desde la Jefatura de Gabinete habían presionado a directivos de varias empresas para que estas pautaran en el nuevo Fútbol Para Todos.

Diversas empresas coincidieron en señalar la existencia de llamados con pedidos para hacer publicidad en las transmisiones de los partidos.

Transparencia. Cuando se lo consultó sobre la falta de transparencia de los aportes oficiales al fútbol estatizado señaló que “los ingresos los van a tener en tiempo y forma y van a saber quiénes son lo que están trabajando en la búsqueda de ingresos en esta etapa”.

Y agregó para defenderse: “Dijimos, desde el primer momento, de dónde salen estos fondos, de la publicidad oficial. El producto fútbol tiene que producir tanto beneficio que no puede costarle un peso a los argentinos. Estamos trabajando en eso.

“Nos hemos valido de todo lo que se conoce en el medio para que esos beneficios no sólo de 600 millones de pesos sino que además nos permita tener un dinero mayor que va a ser dedicado al deporte olímpico”, indicó.

Privatización. Al comienzo de la charla, el jefe de Gabinete, aseguró: “Nosotros no tenemos una vocación formal de venta. Pero no queremos dejar de hacerlo si no tenemos oportunidad. El algunos sectores se dicen que es muy caro, pero me hubiera molestado mucho si dijeran que era muy barato”.


“Tenemos muy en claro lo que queremos hacer con ese tipo de cosa, estamos terminando los pliegos, buscamos comercializadores privados, no somos buenos para ese tipo de acciones”, subrayó.