La posibilidad de extender el servicio de Internet mediante conexiones inalámbricas, exploradas en algunas ciudades y provincias de la Argentina, permite garantizar accesos que se dificultan por la falta de inversión de redes fijas y por la ausencia de políticas en la materia. Nota de Luján Scarpinelli en La Nación.

Triple W. negocios

Avanzan las ciudades Wi-Fi

San Luis lidera el proceso de conexión inalámbrica en la Argentina, seguida por Buenos Aires y Marcos Paz

Luján Scarpinelli – Domingo 28 de febrero de 2010 – LA NACION

La multiplicación de dispositivos portátiles ha impulsado el desarrollo de la conexión inalámbrica como un servicio -en muchos casos gratuito-, que promete democratizar el acceso a los contenidos virtuales. Esa masividad abre también una puerta a un número creciente de consumidores, y una oportunidad de desarrollo de largo plazo para el conjunto de la economía.

Una provincia se ha lanzado tras este objetivo en la Argentina: en San Luis, una red pública distribuye Internet por medio del sistema Wi-Fi y Wi-Max al 74% de la población, en 84 localidades. Este plan de digitalización que el gobierno provincial inició hace más de 10 años con la ambición de crear un Silicon Valley, posicionó a la ciudad de San Luis cuarta en el ranking de 150 metrópolis digitales elaborado por Motorola en América latina. Con una inversión de US$ 80 millones, pasó de una penetración del 20% a casi 75% de la población. “Teniendo en cuenta que la suma se distribuyó a lo largo de 10 años, el costo fue muy bajo: equivale al 1,5% del producto bruto de la provincia en un solo año, o en ese plazo a un dólar por mes por habitante del territorio”, analiza Alejandro Prince, de la consultora Prince & Cooke.

Esta semana se anunció la ampliación de la red a un total de 500 antenas y cinco nodos Wi-Max (una tecnología de última generación que permite más ancho de banda) para descomprimir la demanda que, afirman, creció notablemente desde el año pasado. Este año se espera alcanzar las 600 antenas y los 20 nodos para abastecer a los más de 100.000 usuarios. Todo funciona sobre un tendido de fibra óptica denominado Autopista de la Información.

“Cada antena -precisó Alicia Bañuelos, rectora de la Universidad de la Punta, ejecutora del plan- requiere una inversión de 20.000 pesos.” E indicó que este año se invertirán $ 4 millones más. Otro gasto engorda levemente el de infraestructura: los 1000 megas de servicio de Internet, a razón de US$ 60 por mega al mes.

Entre las primeras ciudades digitales del ranking de Motorola también se ubicaron Buenos Aires (15°), por el alto nivel de digitalización de sus empresas, y la localidad bonaerense de Marcos Paz (19°), por sus servicios de telesalud. Las variables analizadas por el informe excedieron la preocupación por reducir la brecha digital. También se ponderaron la conexión de redes para la administración municipal, de salud, educación y seguridad, aspectos clave de las urbanizaciones con perfil digital, explica Gustavo Wrobel, director de comunicaciones externas para América latina de Motorola.

Fuentes del gobierno porteño señalaron que, aunque no hay un proyecto para brindar conexiones gratuitas, se está realizando la interconexión de la administración pública. La ciudad posee, según un relevamiento de consultora Marco, más de 1160 puntos de acceso público Wi-Fi, concentrados en locales del rubro alimenticio y en la zona norte. Este número marcó un crecimiento del 72% en 2009 respecto del año anterior. En la zona de Casa Rosada, el Congreso y algunas facultades de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Tecnológica Nacional se puede “pescar” Internet proveído por el sector público.

Rosario es otra de las ciudades del país que puso el foco sobre la conectividad sin cargo. Hoy se extiende por la peatonal, el casco histórico y en seis delegaciones municipales.

También Chubut se embarcó en un proyecto de gran magnitud para brindar una señal de Internet gratuita. Se crearán este año espacios de uso libre en las zonas de mayor tránsito (como la inaugurada en enero en la costa de Rawson) y otros llamados “de cobertura”, que requerirán la compra de una antena receptora de la red sin cargo. Se destinarán $ 600.000 para ejecutar Chubut Wi-Fi sobre una estructura ya montada. Primero, se implementará en las cinco ciudades más grandes de la provincia, y luego en comunas rurales y municipios.

LA OPINION DE LOS EXPERTOS

  • “Buenos Aires, Córdoba o Rosario son ideales para extender el servicio Wi-Fi, que debería ser un derecho universal, como la telefonía básica. Al haber alta densidad poblacional se maximiza la cantidad de contactos por antena, cuya instalación es más barata que la que requiere cableado”, evalúa Martín Becerra, doctorado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Barcelona. El consultor Alejandro Prince señala que el tendido de fibra en Buenos Aires, por su mayor calidad, hace más lógica la constitución de una red híbrida, a diferencia de la Patagonia, por ejemplo, donde la conexión por antena es la más lógica ante la baja densidad de habitantes.
    La oferta pública ¿anula el negocio? “No, potencia otros modelos”, opina Becerra. En el mismo sentido, Prince explica: “Lejos de ser una competencia desleal con los proveedores, incluye en el mercado a un 40% más de usuarios de la base de la pirámide, que se convierten en potenciales clientes, que cuando adquieren experiencia empiezan a desplazar su consumo”.
    Carlos Blanco, director de investigación de mercados de Signals, indica que es difícil que las bandas de uso libre de Wi-Fi e incluso Wi-Max sean efectivas en centros urbanos. “Los proyectos más serios en el mundo no van en este sentido, porque las redes se saturan, e inclusive es un problema dónde poner las antenas. Además, la Argentina tiene bloqueada la subasta del espectro y se hace difícil el desarrollo”, señala.