Marcelo Stiletano realiza en La Nación un balance de los 30 años de la CNN, reseñando su impronta innovadora en lenguaje informativo audiovisual, sus fluctuaciones de audiencia y su performance en América Latina a través de la señal CNN en español.

Ultimas noticias sobre una crisis

A punto de cumplir 30 años, la cadena conserva prestigio internacional, pero sufre por la sostenida baja del rating en el mercado doméstico norteamericano

Por Marcelo Stiletano – Miércoles 7 de abril de 2010

Rodeada de noticias que seguramente no querría escuchar, la protagonista de la última gran transformación del periodismo televisivo está por cumplir 30 años. El 1° de junio de 1980, al influjo del decidido y audaz impulso de Ted Turner, Cable News Network (para todos, CNN) puso en marcha desde Atlanta un nuevo y revolucionario concepto que cambió la historia de la pantalla chica: el de una señal dedicada a la información capaz de transmitir ininterrumpidamente durante las 24 horas. Pero las vísperas de este aniversario son para la cadena un tiempo de más interrogantes que de ánimo celebratorio. De 2009 hasta hoy, se redujo en un 40 por ciento la audiencia de la cadena en el horario central de la televisión norteamericana. De esta manera, la versión local de CNN en los Estados Unidos decae en rating, en influencia y en publicidad frente a competidores que nacieron a su imagen y semejanza, y ahora ponen en cuestionamiento un liderazgo hasta ahora casi indiscutido.

Quien saca mayores ventajas es la cadena Fox News, cuyos programas (aún las repeticiones) del prime time resultan más vistos que los de CNN, que además acaba de perder a una de sus grandes figuras-insignia: Christiane Amanpour, que inició en 1983 su trabajo en la cadena como asistente de producción y se convirtió con el tiempo en símbolo del corresponsal que transmite acontecimientos de valor histórico en tiempo real y desde el lugar de los hechos, acaba de anunciar su alejamiento para sumarse a la cadena ABC. Se suma así a la larga lista de personalidades que fortalecieron a lo largo de los años el prestigio periodístico de la cadena (Bernard Shaw, Peter Arnett, Judy Woodruff, Riz Khan, Lou Dobbs) de las que sólo quedan los históricos Larry King y Wolf Blitzer.

Este cambio de tendencia, seguido con interés por analistas y observadores de todo el mundo, pone a CNN en una encrucijada. Por un lado, conserva la autoridad y reconocimiento de los comienzos en buena parte de los más de 200 países en donde se retransmite a través de señales internacionales (CNN International, CNN en Español) y locales (España, Chile) como máximo referente del modelo de información globalizada. Los televidentes que quieren saber más sobre acontecimientos decisivos del panorama internacional recurren a CNN, más que a cualquier otra señal informativa local o internacional (con la probable excepción de la BBC) para saber más.

Pero lo ocurrido en los EE. UU., al mismo tiempo, abre interrogantes sobre el perfil informativo de la señal de aquí en adelante. De hecho, las razones por las cuales Fox News y otras cadenas superan allí en rating a CNN (ver columna) parecen cuestionar a la primacía que siempre tuvo para CNN la descripción de la noticia y la neutralidad de sus presentadores como valor y condición esencial de su trabajo.

En el ámbito local

En la Argentina, cuya TV paga exhibe una fuerte presencia de las señales televisivas (más aún, suelen estar entre las de mayor rating), estas preguntas no son ajenas. De hecho, la impronta globalizada abierta por CNN llevó a que el comportamiento de los canales de noticias no difiera demasiado aquí o allá, por más que lo ocurrido con CNN responda en principio a comportamientos intrínsecos del mercado norteamericano.

Pero, en nuestro caso, podríamos decir que el modelo apoyado en el impacto, el sensacionalismo y la fuerte carga valorativa para el análisis de la noticia ejerce cada vez más fuerza en el núcleo informativo de las señales, desde el momento en que la crónica roja suele ocupar un lugar privilegiado en el tratamiento informativo. Hay matices entre TN, Canal 26, Crónica TV, C5N y América 24, pero en las noticias policiales todas esas señales convergen casi bajo un común denominador.

En señales que, sin excepción, pueden transmitir ininterrumpidamente horas enteras cuando un hecho policial (toma de rehenes, por ejemplo) lo justifican, se registra el caso de planteles que cuentan con mayor cantidad de cronistas policiales que analistas políticos o internacionales.

Aunque parezca paradójico, sólo en esos casos las señales informativas locales parecen hallar una mínima identidad y un lugar de inmediato reconocimiento como tales. Por lo demás, todas ellas se encuentran en un proceso de permanente reacomodamiento, con programas políticos de actualidad (propios, como en TN, o llegados desde afuera, como en América 24 y Canal 26), ciclos mundanos de espectáculos y moda, cada vez más espacio para los recitales, repeticiones permanentes y una reciente novedad: la posibilidad de seguir en directo los fines de semana el fútbol, tomando las imágenes generadas por Canal 7.

 

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