Diario sobre diarios documenta que La Nación ha respaldado unánimemente todas las iniciativas del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, desde su asunción. Sin embargo, el escándalo de las fuerzas de “seguridad” del macrismo en la ciudad de Buenos Aires, plagado de casos de espionaje, denuncia sobre sus funcionarios por violaciones a derechos humanos y falta de estrategia, está produciendo un giro en la posición editorial de La Nación, que ya no ve en Macri la “esperanza blanca” sino improvisación y electoralismo.

Un cambio en La Nación a la hora de editar a Macri

El pasado 10 de julio, el diario La Nación publicó un editorial titulado “El jefe de policía de la ciudad”, en el que respaldó la decisión de Mauricio Macri de designar a Jorge “el Fino” Palacios al frente de la Policía Metropolitana. En el texto, además de recordar las condecoraciones, “felicitaciones” y “beneplácitos” obtenidos por Palacios, consideró que los cuestionamientos hacia su figura “no parecen aceptables”. El 21 de octubre, Joaquín Morales Solá hizo propia la hipótesis macrista sobre el caso de espionaje: que se trató de “policías federales infiltrados en gobiernos conducidos por opositores”. Además de estos respaldos editoriales, el matutino además editó tanto a Macri como a la gestión porteña de manera favorable.

Sin embargo, algo parecería haber cambiado. El martes, el matutino cuestionó desde su título principal al jefe porteño: “Duras críticas de Bergoglio a Macri por el matrimonio gay”. Y el diario decidió ayer llevar en su título principal el caso del espionaje porteño por primera vez desde que se conociera. El título fue “Apresan al ex jefe de la policía porteña y echan a su segundo”, con la volanta “Se agrava la crisis en el gobierno de Macri”, e ilustrada con una gran foto de Palacios en el momento en que era detenido. Morales Solá archivó la acusación al Gobierno nacional y criticó los “descontroles” en el Ejecutivo porteño. El diario dedicó ayer un editorial por el matrimonio homosexual, en el que dijo que el Gobierno porteño “parece haberse guiado por propósitos electoralistas”, lo que interpretó como “una claudicación” de Macri.