En varios países, centrales y periféricos, la consideración como un derecho social de la conexión a Internet con banda ancha de “buena” velocidad revela hasta qué punto es necesario replantear el acceso a bienes y servicios infocomunicacionales en el marco de la tradición del servicios público o del servicio universal. Nota de Pablo Martín Fernández en Conectados, de La Nación.

Conectados

La banda ancha como derecho

Pablo Martín Fernández* 22.11.2009

En las últimas semanas el acceso a la banda ancha fue noticia ante la iniciativa de de como Brasil, España y Finlandia que anunciaron que le darían prioridad a políticas relacionadas con este servicio en los próximos años.

Mientras España apunta a tener cubierto su territorio con conectividad de 1 Megabit por segundo (Mbps) en 2011; Finlandia toma esa base para 2010 para llevarla hasta 100 Mbps en 2015 y Brasil, por su parte, quiere llegar desde los 15 millones actuales a 165 millones de accesos para 2018 .

En este contexto tres conceptos rondan el tema: brecha digital , derechos y servicio universal. El primero es el término elegido por industria y políticos a la hora de hablar de mejorar el acceso. El segundo y tercero son conceptos relacionados: mientras que el derecho a tener conexión puede quedar en la proclama (con solo ver los Derechos del Niño sabemos que estos no se cumplen), el servicio universal apunta a regular cómo se lleva un determinado servicio a todos los rincones de un territorio.

En el marco de este panorama internacional, en la Argentina la telefonía fija ha sido regulada como servicio universal desde hace años . Sin embargo, basta con hacer un puñado de kilómetros fuera de Buenos Aires para ver que esto no se cumple ya que existen cantidad de pueblos incomunicados.

El consultor en telecomunicaciones, Enrique Carrier le dice a LA NACION que “pese a que está regulado no existe el servicio universal en la Argentina y si bien hoy parece improbable, ya que aún no se brinda telefonía fija universal, la política de llegar con banda ancha a todo el territorio es incuestionable, nadie puede dudar que en la actualidad un teléfono no alcanza para estar comunicado hoy en día”.

En el caso de España, como sucedió en la Argentina en su momento, las empresas de telecomunicaciones que deberán llevar la conectividad a lugares que no les resultan rentables se quejaron. Sin embargo, Carrier dice que la financiación no es insalvable si se trata de un proceso de largo aliento. Se necesita sólo decisión política y un seguimiento cercano a las empresas del sector. Las dudas sobre si Brasil, España y Finlandia cumplirán con lo prometido existen, pero la decisión que tomaron deja en claro que ya nadie considera que un poblado desconectado de la Web tiene el mismo potencial que su par online.

*Editor de Tecnología de lanacion.com

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RECOMENDADOS

1. http://www.lanacion.com.ar/1130301

Estadísticas sobre conexión

La consultora IDC y Cisco llevan adelante, desde hace años, un seguimiento sobre la cantidad de suscriptores a banda ancha del país, en el último documento dijeron que más de 3,4 millones de hogares tienen este tipo de conexión (definida como mayor a 128 Kbps) . En 2005, esta magnitud no llegaba al millón de accesos. En Buenos Aires la penetración es del 44% mientras que en Formosa es del 0,23%.

2. http://www.lvm.fi/web/en/news/view/920307

El plan finlandés

Hace un mes Finlandia pateó el tablero diciendo que en julio de 2010 los ciudadanos de todo su territorio deberán tener la posibilidad de acceder a una conexión de 1 Mbps. Así la conectividad a Internet de alta velocidad pasará a ser un servicio universal en el país europeo a un “precio razonable”. Luego de este anuncio vinieron los de España y Brasil.

3. http://tr.im/FnsE

Discusión sobre qué es brecha digital

Son varios los especialistas en políticas relacionadas con la tecnología que critican el uso del término brecha digital por ser utilizado de manera muy vaga. Los críticos, más allá de la conectividad, piden capacitación e igual acceso a la generación de contenidos en los pueblos alejados que en las ciudades centrales.