El sorprendente operativo de la AFIP en Clarín en momentos en que se discute en el Congreso el proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual es analizado por Martín Kanenguiser en La Nación. En tanto, Hugo Alconada Mon en La Nación revela que tres de los funcionarios que ordenaron el increíble operativo con 200 agentes fueron designados por el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y que tuvieron militancia universitaria con él en la agrupación derechista UPAU (en la que también militó en su juventud el ministro de Economía, Amado Boudou).

Opinión

Más allá de los argumentos, una pelea de fondo

Por Martín Kanenguiser
Especial para lanacion.com | 11.09.2009 | 08:59 (actualizado a las 11:28)

El confuso operativo de ayer de la AFIP en el diario Clarín provocó tantas dudas por la acción en sí misma como por su posterior explicación.

El jefe del organismo, Ricardo Echegaray, tuvo un gesto poco habitual para un funcionario de este gobierno: se disculpó en público por la acción supuestamente inconsulta de un grupo de funcionarios y los sancionó.

Sin embargo, cuesta pensar que se trató de un operativo que presuntamente estaba acotado al plano fiscal, por la polémica que mantiene ese grupo empresario con el Gobierno en torno de la ley de medios audiovisuales.

También suena curioso que un funcionario de rango intermedio de la AFIP haya tomado la decisión de inspeccionar una empresa de semejante importancia en forma inconsulta.

De todos modos, si así fuera, reflejaría un peligroso grado de autonomía de ataque contra quienes hablan en contra del Gobierno dentro de un organismo que cuenta con información muy sensible acerca de todos los contribuyentes del país.

Cerca de Echegaray aclararon que, si él mismo hubiera decidido la acción, “luego no se hubiese retractado ni habría pedido disculpas”.

También ratificaron que estaba prevista una inspección a Clarín para dentro de “algunas semanas”, pero “con otras formas”, al igual que se prevé colocar la lupa sobre las cuentas de otros medios de comunicación, luego del cierre del blanqueo de capitales.

Pero convalidar estos argumentos significaría no tomar en cuenta -más allá de lo que piense Echegaray- la estrategia que los Kirchner han elegido desde 2003 para plantear sus peleas: ir hasta el final contra sus “enemigos”, sin reparar en los instrumentos ni en los daños colaterales que provocan tantos combates en el resto de la sociedad.

La inspección contra Clarín

Tres hombres de Echegaray, en el operativo de la AFIP

Lo conocen desde hace 20 años y manejan muchos casos sensibles

Por Hugo Alconada Mon |  12.09.2009

Son tres hombres de la extrema confianza del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray. Dos de ellos, compañeros de militancia y de estudios. El tercero es un “soldado” con vínculos estables con los servicios de inteligencia y de seguridad, y, presuntamente, también con empresarios amigos del poder, como Lázaro Báez y Cristóbal López. Son, en suma, los señalados como responsables del operativo que la AFIP protagonizó anteayer contra el Grupo Clarín.

El operativo concluyó en escándalo y con Echegaray a la defensiva. Negó haber impartido la orden y sumarió a dos supuestos responsables, Andrés Vásquez y Sergio Mancini. En simultáneo, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, tildó ayer de “pantomima” el operativo. “Vamos a investigar a quienes pagaron para hacer esa pantomima”, afirmó, sin precisar quién o quiénes tendrían el suficiente poder o los contactos para influir y sobornar tan arriba dentro de la AFIP.

Mancini y Vásquez, sin embargo, no fueron echados, mientras que desde la AFIP defendieron al tercer alto funcionario de la AFIP, Iván Budassi, que asumiría en diciembre como diputado provincial por el Frente para la Victoria (FPV).

“Me han puesto como protagonista inmerecido. Recibí una orden expresa y escrita de colaboración, pero mi dirección organizó, ni encabezó ese operativo -dijo Budassi anoche a LA NACION-. Yo no tengo nada que ver. Me enteré por televisión [del operativo] y casi me muero.”

Vásquez, Mancini y Budassi fueron designados en sus puestos por Echegaray, que desde su designación al frente de la AFIP removió a decenas de directores y jefes (incluso subdirectores generales) para colocar a gente de su confianza.

Mancini integra el círculo íntimo de Echegaray desde hace décadas. Ambos provienen del sur de la provincia, entre Punta Alta y Bahía Blanca. Juntos estudiaron en Mar del Plata, donde al ahora caído en desgracia lo apodaban “Bum Bum”. Y, también juntos, militaron en el ala derecha de Unión para la Apertura Universitaria (UPAU), dijeron a LA NACION ocho fuentes que los conocen de aquellos años.

Budassi era tres años más grande que ellos y ya mostraba por aquellos años un perfil más “estudioso” que Echegaray. Ambos militaron en UPAU en Mar del Plata cuando estudiaron Derecho. Pero mientras Echegaray -siempre con su campera de gamuza y pañuelo colorado al cuello- lanzaba frases explosivas, Budassi se recibió y, según él, dejó de ver al ahora titular de la AFIP hasta 2003, cuando se reencontraron.

Como Mancini -y a diferencia de Budassi-, Vásquez también fue sumariado por el operativo contra el Grupo Clarín. Pero a diferencia de ellos sólo conoció a Echegaray en los últimos años. Es un soldado. Recibe órdenes superiores y las ejecuta. La pregunta es, ¿quién es su jefe?

Leguleyo y con 19 años dentro de burocracia de “la Casa”, Vásquez es tan meticuloso que en el bolsillo delantero izquierdo de su pantalón siempre lleva el pendrive con una copia en formato .pdf de uno de los sumarios que la AFIP abrió en su contra por un incidente en el Casino Flotante de Puerto Madero.

Otra vez, al freezer

El 8 de febrero de 2007, una supervisora y una inspectora del equipo de Operaciones Financieras del Departamento de Investigación del área de Grandes Contribuyentes nacionales reportaron su extraña presencia, y su evidente “interés” cuando ellas ingresaron en el casino para pedir documentos.

Aquella vez, Vásquez superó el escollo, aunque pasó algún tiempo aislado. Dos veces estuvo en el “freezer”, admitió ante la consulta de LA NACION. Una durante la gestión de Alberto Abad; la otra durante la de Horacio Rodríguez Larreta. Ambas por episodios turbios.

Ante la consulta de LA NACION, Vásquez negó ser de la Secretaría de Inteligencia (SIDE) u operar dentro de la AFIP para los espías. Pero se ufanó de conocerlos desde sus tiempos al frente del área de Inteligencia Fiscal. Lo mismo que a los oficiales de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura.

LA NACION lo había abordado a mediados de julio pasado por otro asunto sensible. La AFIP nombró a todo un nuevo equipo de funcionarios y siete días después les entregó el análisis del “caso Gotti”, es decir, la investigación por la presunta evasión por cientos de millones de pesos que la constructora patagónica vinculada a Lázaro Báez arrastra desde hace años. Al frente de toda esa línea, Echegaray había ubicado a Vásquez. Ahora, dentro de la AFIP, afirman que volvió al freezer.

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