Ambito Financiero identifica algunos de los más importantes de los 216 cambios que sufrió en democracia la ley de radiodifusión vigente, firmada por Videla. La mayor parte de esos cambios fueron cosméticos, pero hubo algunos que tienen amplia y actual repercusión. Y que reafirman la “solidaridad” que distintos gobiernos tuvieron para con los grandes grupos mediáticos.

Ley actual tuvo 216 cambios (muchos, para los amigos)

La pelea del Gobierno con los medios de radiodifusión tiene como antecedentes curiosidades históricas como ninguna otra actividad lo ha tenido hasta ahora. Ningún presidente desde Carlos Menem hacia aquí, incluyendo en un lugar especial de esta lista a Néstor Kirchner, se libró de firmar algún decreto para beneficiar a las empresas de radiodifusión argentinas. Y en casi todos esos casos las concesiones a los medios aparecieron pocos días antes que cada mandatario dejara el poder. Esto es, vanos intentos por buscar piedad en la prensa para el exilio del poder que iniciaban.

La actual Ley de Radiodifusión sancionada en 1980 por la dictadura militar tuvo desde ese momento hasta ahora 216 modificaciones a través de decretos y resoluciones. Sólo en dos casos fue el Congreso a través de leyes que introdujeron cambios, en uno de ellos, para garantizar la transmisión de los partidos de la Selección nacional de fútbol.

En esa historia, Néstor Kirchner no aparece cediendo ante los medios al final de su mandato, como otros presidentes. Su mayor y mas famosa concesión la hizo el 20 de mayo de 2005, cuando firmó el Decreto 575 por el que suspendió por 10 años el plazo que estaba transcurriendo en las licencias de radiodifusión. Es decir, les prorrogó por ese tiempo el uso de esas licencias, sin consulta alguna con el Congreso.

Pero además, el ex presidente y el actual Gobierno pecaron por omisión en un tema que debería haberse resuelto antes de lanzar el debate de una nueva Ley de Comunicación Audiovisual: la puesta en marcha definitiva de la Ley de Defensa de la Competencia poniendo el funciones al Tribunal de Defensa de la Competencia que debe lidiar con los monopolios de prensa y de cualquier otro tipo.

Decreto de Menem

Carlos Menem es otra prueba de esta historia. Cuando estaba a punto de dejar el poder, el 10 de setiembre de 1999, Menem firmó uno de los decretos más amplios que modificó la Ley de Radiodifusión y con alcances que aun hoy definen al mercado.

El Decreto 1005 de ese año incrementó el número máximo de licencias que se podían adjudicar a una misma persona, permitió a los medios nacionales con cabecera en la Capital Federal la repetición en cadena a todo el país, prohibida hasta ese momento para garantizar la diversidad cultural en cada provincia, se incrementó la multiplicidad de licencias (más servicios de radiodifusión en cabeza de una misma persona) y permitió la transferencia de las licencias de radiodifusión. Ese decreto cambió el negocio de los medios en el país.

Por si faltaba poco, el mismo día de la transmisión del mando, el 10 de diciembre de 1999, Menem firmó otro decreto, el 1520/99, por el que se disponía a favor de los medios de comunicación gráficos o de radiodifusión la cancelación total de sus deudas fiscales pendientes mediante la dación en pago de espacios publicitarios en la programación de las emisoras o en sus publicaciones.

Fernando de la Rúa tampoco estuvo exento: el 11 de junio de 2001 firmó un decreto donde le otorga a los medios de comunicación audiovisual un plan de facilidades de pago para las deudas por multas aplicadas por el COMFER. Y el 23 de noviembre de 2001, un mes antes de tener que dejar el poder, por otro decreto, les redujo un 50% el gravamen que pagaban al Estado calculado sobre la facturación bruta.

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