Saldando una vieja deuda, la presidenta Cristina Fernández presentó públicamente el proyecto de ley de radiodifusión con el que se espera reemplazar el vigente, de la dictadura militar. El texto completo (vermbecerra.blog.unq.edu.ar/modules/docmanager/view_file.php?curent_file=56&curent_dir=6) recupera todos los aspectos de la Coalición por la Radiodifusión Democrática y apunta en la dirección de la democratización y la desmonopolización de los medios. Se reproduce a continuación la cobertura periodística, dispar y -con la excpeción de Página 12- sin referencias claras al contenido concreto del proyecto, de Clarín, La NaciónPágina 12 y Crítica. Dos días después, Clarín denostó la iniciativa en la que tiene un obvio interés corporativo y en una página impar firmada por Miguel Wiñazki compendia su malestar en una nota que, en algunas afirmaciones, tergiversa el contenido del proyecto. Esta distorsión se pone de manifiesto al comparar el articulado del mismo con la nota de Clarín. Representantes de la UCR y de la Coalición Cívica rechazaron el proyecto aludiendo a intenciones ocultas del gobierno por imponer una “ley mordaza”, lo que fue respondido por el interventor del COMFER, Gabriel Mariotto (en Página 12). En cambio, la oposición política de centroizquierda (Pino Solanas, CTA) apoya la iniciativa. Nota de Martín Piqué enPágina 12.

DEBATE SOBRE LAS TELECOMUNICACIONES

Cristina presentó el borrador del proyecto de ley de medios

Fue en La Plata. La iniciativa, aseguró, ahora será debatida durante tres meses.

Por: Rodolfo Lara – Fuente: LA PLATA. CORRESPONSAL

Cristina Kirchner presentó ayer un anteproyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que busca, dijo, “que todos los argentinos tengan derecho a la expresión”. Fue en un acto en el Teatro Argentino de la capital bonaerense, en el que la Presidenta sostuvo que se trata de “una propuesta que ponemos a consideración de los argentinos”.

La nueva propuesta reemplazaría la Ley de Radiodifusión sancionada en 1980 (y que sufrió numerosas revisiones posteriores) y prevé 90 días de debate en foros regionales con la participación de diversos sectores sociales, empresariales, sindicales y religiosos, anunció la Presidenta.

La entidad política del acto fue determinada por la presencia en pleno del gabinete nacional, del ex presidente Néstor Kirchner; de los secretarios generales de la CGT (Hugo Moyano) y de la CTA (Hugo Yasky), del gobernador Daniel Scioli y otros once mandatarios provinciales (ver Presencias…).

“Se trata de un instrumento jurídico que va a permitir que todos los argentinos tengan derecho a la expresión”, dijo la Presidenta. Consideró que la aprobación de esta norma “es una vieja deuda de la democracia”.

Cierta moderación en el discurso presidencial, en algunos pasajes contrastó con el clima efervescente de las gradas que reclamaban “ponga h… para liberar a la patria”. Cristina corrigió una cuestión de género: “Tienen que acostumbrarse a que soy Presidenta (con énfasis en la a)”.

Estaba distendida. En el pie del discurso, obvió mencionar la presencia del ex Presidente, su esposo. “¡Me olvidaba de Néstor!”, exclamó cuando alguien del pull man mencionó la presencia.

Explicó que “este no es un proyecto de Cristina, ni del Gobierno, ni de un partido, sino una propuesta que ponemos a consideración de los argentinos”. En otro pasaje destacó que “los bienes de carácter social no pueden ser monopolizados por un sector o una empresa que creen que pueden ser dueños de la expresión de un pueblo”.

Uno de los considerandos del anteproyecto determina que el 33% del espacio audiovisual será, si el proyecto es aprobado, para organizaciones sin fines de lucro. “Sólo se forman ciudadanos libres si pueden tener pensamiento propio”, dijo la Presidenta.

Antes, el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, anticipó que el 60% de las producciones en los canales de televisión deberán ser nacionales. Según el funcionario, la norma tiene la finalidad de “desconcentrar el mercado e impedir que un grupo tenga en una misma zona, la radio, el diario, la señal de cable y la distribución”.

Resultó el punto más alto de la disertación. El grupo de la Juventud Peronista acompañó con arenga: “Tomala vos, dámela a mí, el que no salta es de Clarín”. Una fórmula sonora anticipada el martes, en el club Atenas, cuando Néstor Kirchner embistió otra vez contra los medios de prensa.

En el inicio del acto, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, había cumplido con el objetivo institucional de presentar el anteproyecto “que excede una ley porque representa una política de Estado”. “La precariedad de los permisos —agregó— y la irrupción de las nuevas tecnologías imponen un cambio en la ley”.

Los tres oradores recordaron que la actual legislación tiene como base el ordenamiento jurídico elaborado durante la dictadura militar.

“Seguramente habrá piedras en el camino”, advirtió la Presidenta. Y fue parte de la despedida, porque el final estuvo reservado a la entonación de la “marcha peronista”, completa y sin mímica.

Ni en su lanzamiento de la candidatura a senadora, en 2005, cuando el kirchnerismo apelaba a la transversalidad como método de construcción política; ni en 2007, en el inicio de la campaña presidencial, con el radical, Julio Cobos en la fórmula, hubo utilización de iconografía y música partidaria.

¿Una añoranza?. La respuesta tal vez estaba en el canto “llenaremos las urnas como en el 73” que animó a los más viejos que ocupaban los palcos superiores.

La Nación Ley de radiodifusión

Limitarían licencias en radio y televisión

Cristina Kirchner presentó ayer el proyecto de ley de radiodifusión en el teatro Argentino de La Plata, ante una multitud oficialista Foto: Santiago Hafford

Mariana Verón – LA NACION – Jueves 19 de marzo de 2009

Con toda una puesta en escena y varios párrafos en contra de los medios, la presidenta Cristina Kirchner presentó ayer el anteproyecto de reforma de la antigua ley de radiodifusión sancionada en el último gobierno militar, que será debatido durante dos meses antes de llegar al Congreso.

“Con esto esperamos que nadie crea que puede ser dueño de la palabra, del pensamiento y de la expresión de todo un pueblo”, afirmó la Presidenta en el teatro Argentino de La Plata, que estaba repleto y que fue escenario de cantos y abucheos contra los medios. Especialmente, cuando se presentó un video en el que aparecieron títulos publicados en diarios y los nombres de empresas de cable y telefonía.

Los principales cambios que introduce el Gobierno serán la reducción de 24 a 10 en la cantidad de licencias de radio y TV que podrá tener un mismo dueño y el permiso para que las empresas de servicios públicos, como telefónicas o cooperativas, puedan acceder al mercado de la televisión por cable.

Además, habrá una mayor intervención de la televisión estatal en las transmisiones de partidos de fútbol, hoy restringida mayoritariamente a la TV por cable y codificada.

Sentados en la primera bandeja estuvieron el ex presidente Néstor Kirchner, todo el gabinete nacional, gobernadores afines, intendentes y gremialistas, que aplaudieron cada uno de los párrafos más duros de la Presidenta.

En los palcos laterales se ubicaron embajadores, algunos dueños de medios y las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. “Todos los argentinos tendrán derecho a aquellos bienes de carácter social, que no pueden ser monopolizados por un sector ni por una empresa”, agregó Cristina Kirchner. La Presidenta reprochó las primeras críticas que ya despertó el proyecto. “Este no es el proyecto de Cristina”, aclaró, y pidió: “Cuando lo lean van a entender que no es coyuntural”. A la vez, consideró que la nueva ley tendrá un carácter de enseñanza. “Si ustedes me dijeran qué espero como resultado, diría que es que cada uno aprenda a pensar por sí mismo y decida no como le marcan desde una radio o desde un canal”, reclamó.

Desde la oposición ya hubo cuestionamientos. “Descreemos que en 60 días manden el proyecto. Este anuncio es parte de una política para amedrentar y amenazar a los medios de comunicación”, se quejó Silvana Giúdici, presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados. En tanto, Patricia Bullrich (Coalición Cívica-Capital) sostuvo: “Para una nueva ley de radiodifusión hace falta generar un clima democrático que hoy no se ve. El Gobierno quiere imponer condiciones a los medios”

Sin dar precisiones sobre el contenido del proyecto, que fue impreso anteayer por la tarde en un cuaderno de 149 páginas, Cristina Kirchner les dedicó un párrafo a los medios gráficos, ajenos a la reglamentación de esta ley. “Esto se refiere estrictamente al sistema audiovisual. Una empresa puede ser propietaria de uno o de 20 o de 1000 diarios. Será que, tal vez, haya algunos que tengan cola de paja”, cuestionó la jefa del Estado.

La Presidenta fue la última oradora de un acto que duró casi dos horas. Primero habló el jefe de Gabinete, Sergio Massa, en una suerte de reaparición pública después de un largo silencio, y con el discurso más conciliador. El más duro fue el del interventor en el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), Gabriel Mariotto. “Aquí hay un negocio que impide la felicidad del pueblo”, sostuvo, en referencia a la transmisión codificada de los partidos de fútbol que hoy rige en el país. De hecho, una de las principales aristas del anteproyecto es el artículo 65 que establece que se “crearán las medidas necesarias para garantizar el derecho universal a los contenidos informativos de interés relevante y a los encuentros futbolísticos”.

Exclusividad 

Para eso, el anteproyecto propone que la Secretaría de Medios, “adopte medidas”. Este apartado, de aprobarse, revolucionará el mercado. Hoy, la empresa que explota los derechos del fútbol es Televisión Satelital Codificada (TSC), integrada en partes iguales por el grupo Clarín y Torneos y Competencias, a quien el Estado le podría quitar esa exclusividad.

Además, el proyecto habilita a las empresas de servicios públicos a prestar servicio de televisión por cable e Internet, como las compañías telefónicas, que estaban inhabilitadas por la actual ley y que lo tenían prohibido, además, por el pliego de licitación de la ex Entel.

También la iniciativa elimina al Comfer y crea una autoridad federal que estará compuesta por cinco miembros: tres nombrados por el Poder Ejecutivo y dos representantes de la oposición en el Parlamento, que tendrá la potestad para otorgar las licencias de radiodifusión.

A la vez, crea una comisión bicameral de seguimiento de la actuación de esa autoridad y un Consejo Federal integrado por provincias y universidades. “Somos un gobierno pagador de deudas”, se despidió la Presidenta y agregó: “Espero que todos tengamos derecho a ser visibles”.

Página 12. EL PAIS › LA PRESIDENTA PRESENTO LA PROPUESTA OFICIAL PARA ELABORAR UNA NUEVA LEY DE RADIODIFUSION

“Que cada uno aprenda a pensar por sí mismo”

En un acto en el Teatro Argentino de La Plata, Cristina Kirchner lanzó el proyecto oficial para reemplazar la actual Ley de Radiodifusión. Antes de ingresarla en el Congreso, quieren que se discuta en los barrios y en el interior.

Por Martín Piqué

La metáfora la eligió la propia Presidenta. Dijo que el tema que había convocado a toda la gente que desbordó el Teatro Argentino de La Plata era una “deuda histórica de la democracia”. Pero no sólo era una deuda de todos los partidos tras la recuperación de las instituciones, en 1983. El reemplazo del decreto-ley 22.285/80, que regula la actividad de los medios, y fue impuesto por la dictadura, se había convertido en los últimos tiempos en una de las preocupaciones centrales de la Presidenta. Hace quince días, en la apertura de las sesiones ordinarias, la mandataria había insistido con su promesa de impulsar una nueva ley de Radiodifusión. Ayer comenzó a honrar su compromiso. “Espero que el resultado de esta ley sea que cada uno aprenda a pensar por sí mismo y no como le marca una radio o un canal”, dijo CFK. Luego aseguró que el proyecto será debatido en todo el país antes de llegar al Congreso, sin excluir a ningún sector. “Esta no es una propuesta de Cristina, no es la propuesta de un gobierno o de un partido. Queremos que sea la propuesta de todos los argentinos.”

La presentación del proyecto de ley de Radiodifusión del oficialismo había despertado mucha expectativa en todos los actores involucrados en el mundo de la comunicación. Desde el mundo académico hasta las empresas, pasando por ONG y entidades sin fines de lucro, sin obviar a buena parte de la actividad cinematográfica, como también la dirigencia política, todos esperaban con interés el acto programado para ayer en el inmenso teatro platense de la calle 51. El dato –¿curioso?– fue que hasta último momento varios canales y radios privadas no tenían asignado a ningún cronista para cubrir el acto. “A los que ocupamos cargos altos es más difícil ocultarnos, aunque quieran, pero sí lo hacen con los otros, con los invisibles, los que solamente aparecen en una tragedia”, cuestionó CFK. En la presentación del proyecto no podía faltar una crítica a los medios y su influencia en la fijación de la agenda.

El acto comenzó con unas palabras del jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien combinó la defensa de la iniciativa con un discurso cauto que incluyó algunas palabras amigables hacia el sector privado de la comunicación. “Este proyecto va más allá de un proyecto de ley, pretende ser una política de Estado. Y una política tan sensible debe tener una doble legitimación: abriendo el debate a la sociedad civil, y abriéndola a la industria para que tenga la participación necesaria”, dijo. Entonces llegó el turno del redactor del proyecto de ley.

Crítica. CRISTINA LANZÓ EL PROYECTO QUE PROMETE DESREGULAR LA TELEVISACIÓN DEL FÚTBOL

El puntapié inicial a la Ley de Radiodifusión

Será sometida a debate nacional durante 60 días. Busca poner límite a la concentración de medios y desregula la televisación del fútbol. Detalles del proyecto.

19.03.2009

En pleno recrudecimiento de la pelea entre el Grupo Clarín y su administración, la presidente Cristina Kirchner presentó este miércoles el anteproyecto de ley de llamado Servicios de Comunicación Audiovisual que, luego de una promesa de debate de 60 días, será tratado por el Parlamento para terminar con la ley de Radiodifusión que impuso la última dictadura militar y sigue vigente al cabo de 25 años de democracia.

Desde el Teatro Argentino de La Plata, el mismo que usó para anunciar su candidatura presidencial, y con Néstor Kirchner aplaudiendo desde la platea, la jefa de Estado dijo que la iniciativa oficial no responde a “una cuestión coyuntural”.

Una nueva crítica a Clarín no tardó en llegar: “Se trata de un instrumento jurídico trabajado con una seriedad y una profundidad que va a permitir, en un esquema de foros regionales, debatir un tema central que es la posibilidad de que todos los argentinos tengan derecho a la expresión y a los bienes de carácter social que no pueden ser monopolizados por un sector que se cree dueño”.

Ayer, durante otro acto del PJ bonaerense, hecho también en La Plata y encabezado por Néstor, los militantes presentes recibieron al ex presidente a puro grito de “el que no salta es de Clarín”.

Kirchner también había reaccionado contra el multimedios, al rechazar la cobertura que este hizo sobre su derrota electoral en Catamarca. “¿Qué te pasa Clarín, que estás nervioso?”, disparó el titular del Partido Justicialista.

ANTEPROYECTO. El anteproyecto, cuyo principal objetivo -insistió Cristina- es que “todos los argentinos tengan derecho a la expresión y a la información”, está basado en las 21 propuestas hechas por una “Coalición Democrática”y consensuado entre las partes interesadas durante el último año, será debatido durante 60 días y luego elevado al Congreso Nacional para su tratamiento, informó DyN.

“No es una actitud que tenga que ver con una cuestión coyuntural” de este gobierno, aclaró la presidenta, sino “que se trata de un instrumento jurídico que ha sido trabajado con una seriedad que va a permitir debatir sobre un tema central y que es la posibilidad de que todos los argentinos tengan derecho a la expresión y a la información”, afirmó Fernández de Kirchner.

La jefa del Estado encabezó el lanzamiento de este anteproyecto, que reemplazará a la actual ley de Radiodifusión sancionada durante la última dictadura militar, durante un acto realizado en el Teatro Argentino de La Plata frente a un auditorio conformado por representantes de todos los sectores involucrados.

Previo al discurso presidencial habían hablado el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el interventor del COMFER, Gabriel Mariotto, aunque ninguno dio detalles precisos sobre el anteproyecto.

Ambos funcionarios se limitaron a destacar la importancia de un cambio en la actual ley de Radiodifusión y a cuestionar especialmente “la concentración monopólica” de los medios radiales y televisivos que esa legislación habilitó que “no resiste ninguna legislación del mundo”, según aclaró Mariotto.

La jefa del Estado, por su parte, avanzó un poco más y adelantó que en el anteproyecto “proponemos que, por primera vez, en el sistema audiovisual nacional tengan participación las minorías parlamentarias y la constitución de una comisión bicameral que haga un seguimiento sobre todo el sistema”.

Al mismo tiempo, y para salir al cruce de cuestionamientos desde distintos sectores, aclaró que la iniciativa se refiere “exclusivamente” al sistema audiovisual y explicó que “una empresa puede ser propietaria de uno o mil diarios y ésto no la perjudica”.

“Esta no es una propuesta de Cristina -advirtió la presidenta- no es la propuesta de un gobierno o de un partido. Queremos que sea la propuesta de todos los argentinos” y por éso resaltó que será “debatido por toda la sociedad y luego elevado al Parlamento”.

Vaticinó en este sentido que “seguramente habrá piedras en el camino, habrá intentos de tergiversaciones, voces que nunca faltan”, por lo que exhortó a “hacer un gran esfuerzo todos los argentinos para abandonar las actitudes irreflexivas de oponernos por oponernos”.

La jefa del Estado afirmó que una legislación “moderna, acorde con los avances tecnológicos en comunicación” es una deuda del Estado con la ciudadanía.

“Somos un gobierno pagador de deudas de la democracia”, señaló, y recordó que desde el 2003 se “pagó al FMI”, se derogaron las leyes de amnistía y se elevaron las jubilaciones, entre otros temas.
Luego de aclarar que “vamos a seguir pagando todas las deudas, a los que todavía no tienen trabajo, vivienda, salud, a los que todavía no pudimos llegar”.

“Es una deuda interminable”, advirtió, “pero estamos dispuestos a dar nuestra vida para pagarla”.

PUNTO POR PUNTO. CFK dedicó una parte de su discurso para aclarar que cada uno de los artículos del proyecto de ley “lleva una nota donde consta el origen del derecho comparado” es decir, en qué normas se basa el artículo en cuestión.

“Cada uno de estos artículos tiene como referencia una ley de las democracias más avanzadas”, explicó la primera mandataria y destacó la participación en el debate de las organizaciones no gubernamentales, los sindicatos y las universidades.

“Una aclaración”, agregó con cierta ironía, “para los que tienen cola de paja”: “una empresa puede ser propietaria de uno o 20 diarios y periódicos que esta ley no los involucra, porque es para el sistema audiovisual”, dijo, en obvia referencia al multimedios que los K ven como enemigo.

NUEVAS TECNOLOGÍAS. La titular del Poder Ejecutivo señaló que muchos de los puntos que incluye la ley se refrendan en las nuevas tecnologías. “La Ley vigente no sólo está invalidada por su origen”, dijo y explicó que el campo de la comunicación audiovisual dio un salto tan importante en los últimos 20 años que la dejó desactualizada.

LA LEY DE LOS INVISIBLES. El espíritu de la ley fue el último punto sobre el que ahondó Cristina. “Esta ley es una garantía para que todo el mundo pueda expresarse y se pueda informar, para que cada ciudadano y ciudadana pueda formar su propia opinión”, destacó.

“Es una ley para que tengamos derecho a ser visibles”, dijo y agregó que “sólo podemos formar ciudadanos libres si tienen la posibilidad de formar su propio pensamiento”. Sobre este punto señaló que reservar el 33% del espacio audiovisual a organizaciones sin fines de lucro –Iglesias, universidades y sindicatos- “nos va a garantizar eso”.

Clarín El País – REFORMA A LA LEY DE RADIODIFUSION

El proyecto oficial para los medios
audiovisuales desató la polémica

Le da al Gobierno poder discrecional para condicionar a la prensa.

Por: Miguel Wiñazki

La Presidenta Cristina Kirchner metió de lleno en la campaña electoral una polémica reforma a la Ley de Radiodifusión. Lo hizo en un acto partidario en La Plata, al que invitó hasta a embajadores para darle un pretendido carácter institucional. Pero los mismos tres meses que ella fijó para debatir el proyecto oficial coinciden con los que van de aquí hasta los comicios del 28 de junio.

Es difícil despegar esto de las aspiraciones siempre vivas del Gobierno por controlar lo que se publica y difunde por los medios independientes. El eslogan del kirchnerismo es que está reformando una ley de la dictadura. Y es cierto. Lo que no dice es que va, en muchos sentidos, en la misma dirección de la norma que pretende abolir.

Y marcha también a contramano de otro de los argumentos que desde el poder político se esgrime, como decir que se ajusta a los actuales parámetros internacionales. En los Estados Unidos y en España, por ejemplo, los legisladores están avanzando en flexibilizar y modernizar las normas audiovisuales para sostener los medios en este contexto de crisis. Aquí, las cosas son opuestas. Se dibujó un escenario que más bien parece un ring de box, en el que la prensa ocupa el lugar de un poder desafiante, y no parte imprescindible de la democracia. Como si la tutela oficial fuera una garantía democrática para el pluralismo y la libertad de prensa.

El texto pretende legitimar el poder discrecional del Gobierno para aceptar o no el otorgamiento de licencias en el espectro audiovisual. Son superpoderes mediáticos. Es decir, si un medio gráfico quiere participar en una radio, un canal de TV abierta o en una señal de cable, deberá someterse a la decisión del Gobierno. Así de simple. El Ejecutivo decidiría el destino de cada licencia. Los gobiernos podrían silenciar o premiar a determinados grupos por su línea editorial. Además, el proyecto abre la posibilidad a todas las empresas de servicios públicos de ingresar al mercado de los medios. A contramano de lo que había legislado el Congreso en 2005 en la última modificación de la ley actual. Ahora, prestadoras de gas, agua, electricidad y telefonía podrían dar televisión, aprovechando su envergadura económica y los subsidios cruzados para depredar el mercado. En el caso de las telefónicas, esto además violaría expresamente el pliego de licitación de ENTEL y el precio pagado por ella, como explica el especialista Henoch Aguiar (ver aparte). En otras palabras, en vez de desalentar la concentración y los monopolios que tanto dicen preocupar, se incentivan los mismos en manos de las grandes operadoras de servicios públicos.

Cuando se sancionó la actual Ley de Radiodifusión en 1980, la dictadura militar buscaba voces débiles y férreamente controladas. De allí que por primera vez se restringió el acceso de las empresas periodísticas a las licencias de radiodifusión, una tradición que reconocía antecedentes desde los 60.

Paradójicamente el anteproyecto conocido el miércoles retoma ese espíritu restrictivo, concentrando en el Poder Ejecutivo la decisión discrecional de aceptar o no el ingreso de otros actores mediáticos a las licencias de radio y TV.

Respecto de la cantidad de licencias en manos de un mismo operador, las idas y vueltas de la legislación sorprenderían a cualquiera. El proyecto prevé el límite en 10 (frente a las 24 actuales), pero con algunos condicionamientos curiosos: en el cómputo incluye a las señales de cable, que nunca estuvieron reguladas por el Gobierno y que no utilizan espectro radioeléctrico. ¿Existe la pretensión de controlar a los canales de noticias? Otro dato: no se permitiría tener un canal de cable y otro abierto en la misma área de cobertura, un esquema que no registra antecedentes, aquí ni en ninguna parte.

Mientras que la TV satelital puede llegar a todo el país con una sola licencia, al cable se le impone un límite de 24 a nivel nacional, pero lo llamativo es que no se aclara la extensión territorial de esas mismas licencias. Otra vez, destinadas al arbitrio del Gobierno.

Otro costado polémico está vinculado a la inseguridad jurídica, ya que el nuevo proyecto no reconoce las inversiones realizadas. De esa manera, además de vulnerarse derechos, se favorecería la toma hostil de compañías de medios por parte de eventuales aliados del poder político .

La televisión móvil por celular no podrá ser prestada por los licenciatarios actuales, pero tampoco se explicita quiénes serían los encargados de hacerlo.

Página 12 14:35 › EN CONFERENCIA DE PRENSA

La oposición rechaza el proyecto
para modificar la ley de Radiodifusión

Dirigentes de la Coalición Cívica y del radicalismo rechazaron en conferencia de prensa el proyecto de ley de Servicio de Comunicación Audiovisual propuesto por el Gobierno. En tanto, el interventor del COMFER, Gabriel Mariotto, consideró que “no estamos pidiendo nada loco: que un Congreso de la democracia sancione una ley de la democracia”.

La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, denunció el “dislate” que a su entender significa que hoy, en medio de crisis económica y de inseguridad, el Gobierno presente en plena campaña electoral, un nuevo proyecto de ley de Radiodifusión.

Además, Carrio advirtió que “no podemos estar discutiendo” la cuestión de la Radiodifusión “si no es bajo la extorsión de una campaña electoral”. La dirigente, junto al titular del radicalismo nacional, Gerardo Morales, y otros dirigentes de la alianza opositora, anunciaron su rechazo a la iniciativa oficial en conferencia de prensa, denunciaron al Gobierno por querer “cercenar la libertad de expresión y de prensa” y pidieron “audiencias públicas en el Congreso” para discutir el tema.

En las horas previas a la rueda de prensa que brindó la oposición, Mariotto se refirió en declaraciones radiales al proyecto de ley del Servicio de Comunicación Audiovisual, presentado por la jefa de Estado el miércoles pasado, durante un acto celebrado en el Teatro Argentino de La Plata.

“Nosotros queremos una ley que se base en principios que respeten los derechos humanos, respetar el derecho a la información o libertad de expresión y trabajar claramente en un concepto desmonopolizador”, reclamó.

De lo que se trata, dijo, es de que “no haya monopolios, como ocurre en los países más avanzados en materia de libertad de expresión, como son Estados Unidos, Canadá, los dictámenes del Parlamento Europeo”.

Mariotto expresó que “nosotros establecemos como disparador que quien posea una señal de televisión abierta en nuestro país no puede tener en esa misma área de cobertura la difusión de señales por cable. No puede haber un esquema monopólico en ese aspecto”.

“Parecería muy honesto que Clarín exponga sus intereses”, al identificar a ese grupo como uno de los que se opone al debate de la nueva Ley de Radiodifusión.

“Todos sabemos que habla la empresa y no el medio objetivo e independiente” agregó, y sugirió que “lo que puede hacer la empresa es llevar su propuesta al Comfer sobre cómo tiene que ser esta ley”.

Para Mariotto, “lo importante es que (el diario) Clarín dé cuenta del proyecto, aun con sus posiciones. El otro día vimos que no estaba en (su) tapa la votación en Diputados ni el proyecto de ley” (sobre medios de comunicación), agregó. “Siempre hay una política, una coyuntura que juega en función de mantener el statu quo. De hecho, hace 25 años que hay una coyuntura por la cual no logra tener estado parlamentario un debate en torno a la Ley de Radiodifusión”, señaló el funcionario en declaraciones radiales.

Mariotto entendió que, “en este caso, la oposición mantiene o es funcional a mantener ese statu quo porque lo que quiere es tener el beneficio de esos medios que no quieren que se trate la ley y entonces juegan en línea con los intereses de esos grupos”.

Por ese motivo, planteó que, cuando el anteproyecto de ley del Servicio de Comunicación Audiovisual “vaya tomando estado público” con los foros de debate, “la participación le va dar a un respaldo a aquellos legisladores que históricamente se hicieron vulnerables a las presiones de los grandes grupos”.

“Las empresas periodísticas, agregó, tienen que ser empresas creadas a tal fin y no pueden tener posiciones dominantes en el mercado. Lo más liberador del mapa de medios de concentración que hoy tenemos en Argentina, es generar leyes antimonopólicas muy fuertes, es ser más liberales que los liberales”, sostuvo.

En este contexto, indicó que, “al espíritu restrictivo de la actual ley de la dictadura, se suma la posibilidad que tienen los empresarios de concentrar y generar una actividad monopólica” facilitada por los decretos de la década del ’90 que modificaron la normativa.

Por ese motivo, Mariotto remarcó la importancia de que el debate de una nueva ley garantice “el derecho a los ciudadanos a expresarse libremente”, “se pongan límites y se regule de una forma racional que, en nombre de la libertad de expresión, no haya ningún grupo que se quede con todo en una misma área de cobertura”.

“Eso sería monopolizar la palabra para uno solo y dejar afuera un montón de sectores”, señaló Mariotto, quien sostuvo que el anteproyecto impulsado por el Gobierno se enmarca en “el respeto íntegro a los dictámenes internacionales sobre derechos humanos, garantizando el acceso a la información y el derecho a la información y la libertad de expresión”.

Además, señaló que “muchos de los medios que no quieren hablar de aspectos como la competencia”, en otros ámbitos “promueven la libre competencia pero no la quieren para su actividad”. “Que haya más posibilidades de servicios de cable y que haya una tarifa social con rango de ley en el proyecto, hace que disminuyan los precios del cable”, prosiguió.

Por último, dijo que “si una persona o empresa tiene en una misma área de cobertura la distribución de las señales de cable, la radio AM, las FM, la agencia de noticias y el diario e incluso, a veces, las empresas eléctricas o de agua, qué gobernador o sociedad puede resistir un aumento de tarifas si el dueño de todos los medios lo pide y genera una campaña”, concluyó.

EL PAIS › POLEMICA POR EL PROYECTO DE LEY PRESENTADO POR EL GOBIERNO

Un debate radiodifundido

Elisa Carrió, Silvana Giúdice y Gerardo Morales consideraron “un dislate” discutir en este contexto una norma sobre medios audiovisuales. Macri coincidió. En cambio, Pino Solanas, Martín Sabbatella, Hugo Yasky, entre otros, apoyaron la iniciativa.

Por Martín Piqué

El debate ya está instalado. Apenas pasaron dos días de la presentación de “la propuesta de ley de servicios audiovisuales” en el Teatro Argentino de La Plata, y los sectores interesados en la discusión comenzaron a moverse con rapidez. Ayer coincidieron las críticas de Mauricio Macri con una conferencia de prensa organizada por la Coalición Cívica y el radicalismo en el Instituto Hannah Arendt, el centro de capacitación fundado por Elisa Carrió. En su aparición ante la prensa, Carrió estuvo acompañada por el senador Gerardo Morales y la diputada Silvana Giúdice, titular de la Comisión de Libertad de Expresión. Los tres cuestionaron en duros términos al proyecto presentado por la Presidenta. Dijeron que la iniciativa busca “cercenar la libertad de expresión y la prensa” y convocaron a “una gran movilización de los medios y los comunicadores para evitar semejante atropello”. Carrió realizó una definición que disparó una fuerte polémica con dirigentes del kirchnerismo y la centroizquierda no oficialista. “No tendremos problemas en defender a los grandes grupos económicos si es para defender la libertad de prensa”, aseguró.

En la conferencia de prensa, Carrió, Morales y Giúdice consideraron “un dislate” que el oficialismo promueva el debate de una nueva ley de Radiodifusión cuando se está a las puertas de una campaña electoral. “Con esta ley la Argentina se va a convertir en la Venezuela de Chávez. Van a ser perseguidos todos los medios de comunicación, sin excepción”, advirtió Morales. Giúdice aseguró que la iniciativa del Ejecutivo otorgará al Gobierno “discrecionalidad absoluta” a la hora de adjudicar licencias. “En vez de una ley que impulse la pluralidad, lo que se está haciendo es cercenar los derechos de algunos y direccionar el negocio”, aseguró Giúdici.

Morales también puso el acento en los permisos que el proyecto le otorgaría a las empresas telefónicas para participar en los medios audiovisuales, lo que iría “en perjuicio de los canales del interior” del país. En su tono habitual, Carrió insistió en los “peligros que implica la iniciativa. Sin prensa independiente, ninguna de las voces que están llorando y clamando en la Argentina van a tener pantalla”.

También el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, se manifestó en contra de que justo ahora se abra el debate para reemplazar al decreto-ley 22.285 impuesto por la dictadura. “La Argentina merece un debate sobre la radiodifusión, pero no en este momento y en este contexto. Es una chicana”, se limitó a opinar.

Los dichos de la oposición, sobre todo la frase de Carrió sobre los grandes grupos económicos, impulsaron un debate que ya se instaló en los medios y que promete seguir a través de foros organizados a lo largo del país. Como parte de esa discusión, dirigentes y legisladores salieron a hacer pública su postura. Algunos fueron consultados por Página/12, otros hicieron circular su posición por iniciativa propia.

Hugo Yasky, el secretario general de la CTA, salió al cruce. “Con esas declaraciones, Carrió, Morales y el coro de voces que van a clamar al cielo en nombre de una falsa democracia y libertad, lo que están haciendo es sacarse la careta y defender descaradamente una ley que viene de la dictadura. Que además fue cuestionada por aquellos diputados que encarnaron, como Alfredo Bravo, el espíritu de lo que fue el ARI. A confesión de parte, relevo de pruebas. La señora Carrió reconoce que está defendiendo los intereses de los grandes grupos económicos. La libertad de prensa es aquella que garantiza a los más débiles, a la comunidad, acceder a la información y a la palabra como un derecho. La CTA convoca a participar en todo el país del debate por la defensa de la nueva ley.”

Por su parte Martín Sabbatella, intendente de Morón, aseguró que “Lilita ya no sorprende más. Con tal de quedar bien con el establishment y con los sectores concentrados del poder, en la carrera desesperada por agradar al poder económico, ya no tiene límites. Desde Encuentro estamos absolutamente de acuerdo con el proyecto. Está claro lo que representa. Lo estamos estudiando, pero todo lo que empezamos a ver muestra que está en sintonía con los 21 puntos de la Coalición por una Radiodifusión Democrática.”

Para Pino Solanas, dirigente de Proyecto Sur, “es necesario desmontar la poderosa red de multimedios, controlada por grupos empresarios como Clarín, Telefónica y el grupo Vila-Manzano. Menos de veinte ejecutivos y empresarios manejan alrededor de doscientos medios, deciden cuáles son los temas que les tienen que interesar a los argentinos y manipulan las ideas de millones de personas en función de intereses particulares.”

“Con brutal honestidad y coherencia, las manifestaciones de Carrió reflejan cuál es la propuesta de país que tiene, que es defender los intereses que expresan los sectores más poderosos y concentrados de la Argentina”, respondió Patricia Vaca Narvaja, diputada del FpV. “Lo suyo es la defensa de una ley que viene de la dictadura. El proyecto oficial, si promueve algo, es la participación y la democratización. Que los que no tienen recursos también tengan derecho a hacerse oír y recibir toda la información”, defendió.

El secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, prefirió el ataque: “Las declaraciones de Carrió, Morales y Giúdice son exabruptos de quienes son meros muñequitos de cartón de los grandes grupos económicos, entre los que se encuentran los multimedios. Los mueven con piolines y responden a sus mandantes. La legislación vigente en materia de Radiodifusión tiene que derogarse porque tiene el mismo sentido monopólico que tenía la dictadura militar.”