Diario sobre diarios hace un paréntesis en su habitual presentación de los temas y estilos que conforman el menú informativo de los diarios llamados “nacionales” y editados en la Ciudad de Buenos Aires para colocar una observación de carácter editorial acerca del abandono total de la pretensión de equidistancia periodística respecto de la próxima contienda electoral por parte de los principales matutinos. A la vez, el ex presidente y candidato a diputado Néstor Kirchner en un acto denunció la persistente campaña negativa de Clarín contra el gobierno y el oficialismo (nota publicada en Crítica).

Cuando los diarios se comportan como partidos políticos

A 12 días de las elecciones legislativas, los lectores de diarios porteños que aspiren a tener una cobertura electoral imparcial sobre las diversas candidaturas se encuentran en problemas. Quien pretenda un diario que le brinde información sobre las fortalezas y las debilidades de las diversas fórmulas; que opine con datos ciertos y los confronte con la realidad cotidiana. Quien busque una opinión valiente y comprometida pero cuyo periodista no apueste en las entrelíneas a favorecer a tal o cual candidato. Quien busque informarse y formarse en las propuestas que los futuros legisladores llevarán a sus respectivas bancas. En definitiva, quien busque algo de periodismo no encontrará por estos días un matutino que los satisfaga.

Todos los matutinos porteños se han posicionado políticamente. Se comportan como partidos políticos y no como un “contrapoder”. Y ninguno de ellos se los dijo –editorial de por medio- a sus lectores, como hacen sus admirados diarios estadounidenses con los “endorsements”. Así, Clarín, La Nación, El Cronista y Perfil editan en clave de neutra a negativa para el oficialismo. Y hay que sumar a Crítica, pese a todas las especulaciones que se hicieron en corrilos periodísticos. Página/12 sostiene desde hace seis años una militante defensa del Gobierno. Y, desde hace unos meses, lo acompaña desde otra mirada Ambito Financiero, al igual que neoficialista Crónica. La Prensa hace lo que puede: se preocupa más por Daniel Scioli que ningún otro. Mientras tanto, Diario Popular –que se debate en una virtual separación de bienes- presta más atención a Gran Cuñado y a los policiales que a la campaña. Es tan inequitativo el criterio editorial. Es tan pobre y desleal con sus lectores la cobertura periodística que bien vale hacer un alto en la tarea cotidiana de DsD para alertar sobre este derrumbe.

Curiosidades en Clarín

Por segundo domingo consecutivo, Clarín decidió hacer su título principal sobre la base de datos volcados en “off” en el panorama político. Lo hizo hace dos domingos cuando lo firmó Julio Blanck y el último domingo cuando lo firmó Eduardo Van der Kooy. Otra curiosidad: en su columna de ayer, el editor general del diario, Ricardo Kirschbaum, hizo pública una fuente del autor del panorama empresarial, Marcelo Bonelli: dijo que éste es “un periodista con muchas fuentes, entre ellas el propio (Néstor) Kirchner”. Por último, de las duras críticas del ex presidente al Grupo Clarín, el matutino sólo publicó algunas pocas. El resto estuvo ausente en la edición de ayer.

“ha jugado fuerte en estas elecciones y será uno de los grandes perdedores”

Kirchner apuntó a Clarín en su primer acto porteño

Fue durante un discurso en el complejo La Plaza para apoyar a Heller y con el respaldo de los intelectuales de Carta Abierta. El matutino había informado que el Gobierno evalúa adelantar las elecciones de 2011.

16.06.2009

Néstor Kirchner está convencido de que el Grupo Clarín está apostando en su contra de cara a la elección del 28 de junio. El candidato del Frente Justicialista para la Victoria bonaerense vaticinó ayer en la ciudad de Buenos Aires que entre “los grandes perdedores va a estar el grupo monopólico que ha jugado fuerte en estas elecciones”. Sin eufemismos, el ex presidente acusó al holding de tener un “temor pánico a la pérdida de su hegemonía en el monopolio de las telecomunicaciones”.

El jefe del Partido Justicialista cuestionó duramente la nota sin firma que publicó el matutino el domingo último en la que arriesgó que el gobierno nacional pensaba adelantar los comicios presidenciales para marzo de 2010 si cosechaba un resultado adverso en este turno electoral.

En un gesto que es absolutamente extraordinario, el santacruceño decidió leer un documento en el que consideró que el multimedio actúa con paranoia. “¿Qué es lo que enfrenta al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con el Grupo Clarín? Un temor pánico a la perdida de su hegemonía mediática en el mercado de las telecomunicaciones y el proyecto de la nueva Ley de Radiodifusión (…) Trabajan, hacen lobby, se juntan con diputados a los que están tratando de convencer. No aspiramos a perjudicar los intereses de nadie, sino para lograr un interés superior”, leyó Kirchner.

Más adelante, recordó que ya el viernes pasado el Departamento de Estado norteamericano emitió un comunicado en el que desmintió una información publicada en el Panorama Económico del diario de Ernestina Herrera de Noble. Allí se aseguraba que la Argentina no estaba “en la agenda” de Washington “por la posición de su Gobierno”. El Departamento de Estado norteamericano expresó entonces su “objeción en los términos más duros posibles a la nota” y afirmó que “Clarín faltó a la verdad”.

“La paranoia es un mal consejero”, opinó Kirchner. Pero advirtió que el 28 de junio “el pueblo argentino se va a expresar”.

Kirchner habló en el Paseo la Plaza en el cierre de un acto que compartió con el candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires, Carlos Heller, y con los intelectuales que se nuclean en torno al colectivo Carta Abierta. La sala Pablo Neruda –con capacidad para 560 personas– quedó chica para el kirchnerismo porteño y hubo más gente afuera que adentro. En el escenario, lo acompañaron el filósofo Ricardo Forster (autor de un discurso épico que levantó a la concurrencia), el senador Daniel Filmus, el sindicalista Julio Piumato y la cantante Susana Rinaldi, otra de las oradoras.

El santacruceño consideró que así como en la Argentina hay que democratizar la justicia social, impera también la necesidad de democratizar los medios de comunicación social. “No va a haber cambio si no se democratizan los medios. No llegamos para arrodillarnos”. El consorte presidencial cuestionó a los asesores que recomiendan no decir todo lo que uno piensa en una campaña electoral. “No hay que callar por temor. La democracia no soporta más monopolios mediáticos ¿Para qué queremos ganar las elecciones claudicando en nuestros principios?”, dijo el ex presidente.

Consultado por Crítica de la Argentina, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, consideró que “la ideología específica de Clarín es el cinismo combatiente”. “Clarín ejerce un tipo de periodismo que reclama una objetividad a la que no adscribe. El debate con Clarín tendrá una escena parlamentaria porque es el grupo que tiene más diputados. Su cinismo se propone la generación de un sentido común. Hoy Clarín funciona como un freno muy grande del proceso en curso. Tiene una compleja relación entre su modelo argumental y su estructura económica. Debería hacer una autorreflexión muy grande sobre su estilo último. Querría que se dé un debate maduro con Clarín y su modelo político-cultural. En su fundación, el diario expresaba sus posiciones con claridad. Después, construyó una seudoobjetividad. Pero es necesario recrear una objetividad pública que sea resultado de un debate entre distintas ideas”.

OPINIÓN

Hace falta objetividad

Vicente Muleiro (Escritor y periodista)

Creo que hoy no hay eso que se llama “objetividad”. Es algo que no está funcionando y se lo nota, muy especialmente, en la víspera de la elección legislativa del próximo 28 de junio. En mi caso (en referencia a las críticas que Néstor Kichner le hizo a Clarín), acabo de salir del grupo Clarín después de 19 años de trabajo. Me parece que (entre el Grupo Clarín y el Gobierno) se han cruzado una serie de cosas y hay una tensión muy fuerte.

Está claro que hay sectores que se están apostando mucho en estas elecciones como para conseguir que se llegue a un punto de inflexión y que realmente se llegue a un declive de esta gestión. Además, eso lo están diciendo explícitamente.

La presencia de Néstor Kirchner en el Congreso es fundamental para poder consolidar una dirección política que pueda profundizar este proceso.

Sigue el clima destituyente
Ricardo Forster (Docente y escritor)

Desde hace un par de años y, más claramente, desde el 11 de marzo de 2008, la corporación mediática ha definido un posicionamiento político. Han decidido jugar un proyecto que implica horadar, destituir, debilitar el gobierno nacional.

El “clima destituyente” (término que utilizó Carta Abierta en su primera carta cuando estalló el conflicto entre el Gobierno y el campo) no es de ahora, viene desde hace mucho tiempo. Ciertas corporaciones económicas van tratando de debilitar a los gobiernos democráticos. Se vivió en el 55, se vivió en el 66, lo vivió Alfonsín. Si no profundizamos los cambios, esas derechas seguirán existiendo.

Queda mucho por hacer. Estos años fueron importantes, pero hay deudas sociales, económicas y también una deuda política que es construir efectivamente un proyecto que garantice que las transformaciones encuentren calor y entusiasmo popular.

Restauración conservadora
Jaime Sorín (Decano de la Facultad de Arquitectura)

No creo que los medios de comunicación vayan a ser definitivos en el resultado de las elecciones. Sí me parece que una gran cantidad de los medios están absolutamente alineados dentro de una determinada orientación.

Lo que en su momento dijo Carta Abierta respecto del “clima destituyente” tiene también que ver con este tipo de operaciones mediáticas que ya llevan un tiempo largo.

No hay duda de que algunos medios ya están preparados para interpretar de determinada manera los resultados de la elección, como bien lo dijo Kirchner. Los grandes monopolios se han alineado. Tanto los monopolios de la propiedad –así fue durante el conflicto con el campo– como los grandes monopolios mediáticos. Todos apuntan a la restauración conservadora. Nosotros apostamos a la profundización de los cambios.

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