La especialista Pila López Diez afirma que la esterotipización de las mujeres en televisión forma parte de la ignorancia y la inercia, y que ambas pueden revertirse con políticas de comunicación y de programación a la que no son afectos los canales comerciales. Entrevista de Mariana Carbajal en Página 12.

PILAR LOPEZ DIEZ Y LA PERSPECTIVA DE GENERO EN LOS MEDIOS DE COMUNICACION

“Lo que vemos en la tele no surge de un complot: se trata de ignorancia”

Consultora, investigadora y profesora en cinco universidades españolas, Pilar López Diez denuncia la parcialidad de los medios de comunicación, en especial la televisión, que no incluyen la problemática de género en sus ediciones. Tinelli y Chiche Gelblung en la picota por los estereotipos femeninos.

Por Mariana Carbajal

–¿Hay una decisión del Estado español de impulsar políticas con perspectiva de género en los medios de comunicación?

–Totalmente.

–¿En qué consisten?

–Ese es un punto interesante. Nosotros, en España, tenemos el Plan de Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres, que son planes que se han fomentado desde la Unión Europea. Desde el año ’86 siempre había un apartado de medios de comunicación. Y el Instituto de la Mujer, que es el organismo que tiene que implementar los planes nacionales, siempre tenía el problema de que casi no podía hacer nada porque los medios no atendían esas demandas.

–Ese suele ser el punto

–¿Qué ha ocurrido? Yo había trabajado en su momento en la Radio y Televisión Española y tenía un jefe de programas en radio que en el año 2000 lo hicieron jefe de Información de RTVE. El sabía que yo era feminista y que estaba especializada en temas de comunicación y género. Me convocó y le dije: “Si quieres vamos a hacer algo muy importante que no se ha hecho hasta ahora”. ¿Qué hicimos? Un convenio con el Instituto de la Mujer, estuvo encantado, lógicamente, y desde hace siete años se renueva, por el cual realizamos investigaciones. Se trata de llevar al canal público por ese sendero.

–¿Cómo se ha manifestado esa alianza?

–Hicimos un decálogo del tratamiento de las noticias de violencia de género. Por supuesto, es voluntario. En muchos casos está metido en un cajón, pero en muchos otros, en los de una periodista que siempre había pensado que había que hablar de esa forma, que había que utilizar esos conceptos, no violencia familiar, sí violencia de género, esa periodista llegaba al redactor jefe, al editor y ellos le decían, “no, eso así no sale”: y ella tenía que cambiarlo. Ahora, esa periodista dice: “¿Cómo que no sale? Si aquí está escrito y en la portada de la recomendación dice: Radio y Televisión Española”. Estamos logrando que se visibilice que no sólo la sanidad tiene que responder a las demandas específicas de las mujeres, no solamente la Justicia tiene que atender de una manera no misógina, sino también los medios de comunicación están involucrados en esto.

–¿Se puede influir desde el Estado para que en la televisión se den otras imágenes de las mujeres alejadas de los estereotipos?

–Hay que tener confianza en las personas que estamos en los medios de comunicación. El resultado de lo que vemos en la tele no surge de un complot hacia las mujeres: se trata de la ignorancia, de no saber. La perspectiva de género te hace ser una persona muchísimo más creativa, que no seas clónica. ¿Por qué hay periodismo especializado en medio ambiente? ¿Por qué hay periodismo científico? ¿Qué nota podría escribir yo sobre algún tema de reacciones nucleares en el Pacífico? Pues muy limitada. Podría decir lo que me diga el teletipo, nada más. Esto es lo que yo trato de demostrar. Tu talento, tu curiosidad, tu creatividad la estás abonando con esta perspectiva: si no introduces lo que les está pasando en el mundo a las mujeres desde la historia de la humanidad, estás siendo una persona coja. Para mí los periódicos son cojos: hay una pata que les falta.

El otro día hablando con unas parlamentarias argentinas, comentábamos sobre el problema “del campo” y cómo el Gobierno fue puesto contra la pared frente a ese gran problema. Y les preguntaba qué ha pasado con la ley de violencia de género. Me decían: “Es importante, pero no tanto”. Ese es el error. Aquí hay propuestas de una ley que desde hace tiempo están cajoneadas. Hay que gobernar para todos los sectores y hay uno que es mayoritario, más que el económico. Entonces es una visión masculina de la política centrarse en el problema que te plantean los hombres, aunque sean los que tienen el poder. No puedes gobernar sólo para un sector, para el sector “del campo”. La política tiene que estar entreverada de todos los sectores. Qué hizo (José Luis Rodríguez) Zapatero apenas llegó al poder: dijo que la primera ley que se iba a impulsar era la de violencia contra las mujeres, esa es una política de género. Y lo hizo.

–¿Cuál es la contribución de la perspectiva de género a los medios de comunicación?

–Si los medios de comunicación tienen esa responsabilidad social de construir una ciudadanía democrática, para que la convivencia entre todos los sectores, entre los dos sexos, sea lo mejor posible, si no atienden a los problemas, a las vidas del 52 por ciento de la población, están olvidándose de toda una mayoría, para que tome conciencia de cuál es su lugar en el mundo. Un ejemplo, pero no el único, es el de la violencia de género. No hay ni siquiera estadísticas oficiales en la Argentina de las mujeres que son asesinadas por sus parejas o ex compañeros.

–En los primeros siete meses del año, un relevamiento de los principales medios realizado por Amnistía Internacional encontró 81 femicidios.

–Así fue como en el año ’83 se empezó a contar en España, luego vino la estadística oficial. Estamos hablando de una cifra muy alta. ¿Cómo los medios de comunicación no atienden un problema tan importante para tratar de resolverlo? Lo que pasa es que los intereses mediáticos no quieren hablar de ese problema.

–Cada tanto los tratan. Los encargados de programación de los canales te podrían responder que la TV es entretenimiento…

–A esos señores hay que decirles “¿qué opina usted de la BBC? Es buena, ¿no? Es referente en el mundo. ¿Por qué entonces no toma usted las recomendaciones de la BBC?” En la presentación del director general de la BBC, dice: “Publicamos estas recomendaciones para nuestros periodistas pero no sólo para ellos, las publicamos sobre todo para la audiencia, para que nos exija que, por este medio que pertenece a toda la ciudadanía de Gran Bretaña, se pueda formar, informar y entretener”. Formar, informar y entretener. No tenemos que caer en la trampa.

–La BBC es televisión pública. ¿Qué pasa con los canales privados?

–Las televisiones privadas son concesiones administrativas. En Canadá, donde también lo son, hay consejos asesores independientes mucho más importantes que en España. Hubo una cadena de TV en Canadá muy importante que estuvo cerrada durante un año por el tratamiento discriminatorio hacia las mujeres. En nuestros países, los contratos de concesión son papel mojado, no así en otros como Canadá. Como ese canal incumplió con sus obligaciones le dieron esa sanción. Esto nunca lo informan los medios de comunicación: las ondas hertzianas son un bien público que administra el Estado. Una de las razones por las cuales la información es un bien público es porque el canal privado está emitiendo a través de un bien colectivo que a mí también me pertenece. Por eso me interesa a mí mucho la alfabetización audiovisual. No digo que no hay que ver televisión, digo que hay que ver un programa de televisión. En España es de tres horas el promedio frente a la pantalla de TV.

–En Argentina, en niños y adolescentes ronda las cuatro horas diarias…

–Tremendo. Es una actitud completamente prepotente decir: “Las masas, los ignorantes, eso es lo que quieren”. No es cierto: les diría a los gerentes de programación que organicen canales modernos, con temas y contenidos que afecten a la gente de una forma muy directa. ¿Por qué no hay buenos programas sobre sexualidad? Luego está Tinelli…

–¿Vio su programa? Qué le pareció?

–Si, lo vi. Me pareció mal. Pero aquí todo el mundo me dice que ve a Tinelli. Y yo digo: he visto a Tinelli pero he visto otras cosas también. Tiene mal gusto. Quienes dirigen el Canal 13 deberían tener en cuenta las formas: ya no estoy hablando del contenido, que es sexista y machista. A mí me molestó muchísimo un señor que grita.

–¿Se les tendría que poner algún límite a programas como ese que muestran tanto estereotipo femenino, mujeres casi desnudas, poco inteligentes…?

–El erotismo y la pornografía en programas de televisión por aire responden a la sexualización de la sociedad, es decir, hasta hace determinados años el sexo era privado, se realizaba en un ámbito cerrado. El tema es que el patriarcado ha sexualizado el espacio público. ¿A qué corresponde la moda de las transparencias? Niñas que el jueves por la tarde –yo al menos lo veo en Madrid– salen en verano con unos shorts cortitos que les dejan ver todo el culito y unas transparencias que les dejan ver todo el pecho. Eso va por la calle. Es decir, el patriarcado, los hombres que tienen el poder, quieren tener carne joven, ellos consideran que una parte importante de su vida es la sexualidad y para eso están las mujeres, y por lo tanto han tenido gran interés en conseguir después de la liberación sexual, que no les dio buen resultado –yo tenía 20 años en el ’68– porque las liberadas sexualmente nos hicimos feministas enseguida y dijimos ya.

“Hasta ese momento lo que tenían ellos era su esposa, que les daba sus hijos, y como mucho una querida. Con la píldora, ya todas, incluso su mujer, se pueden acostar con el plomero. ¿Qué es lo que quieren? Todas a su servicio, cuántas más y más jovencitas, mejor. Esto corresponde a una táctica clara del sistema patriarcal y de esto nadie habla en los medios de comunicación. Lo que llamamos accesibilidad sexual de todas las mujeres, a la propia y a todas.

La entrevista transcurre en la cafetería de un hotel, a pasos de la plaza Vicente López, en Barrio Norte. De una mesa contigua surge un sorpresivo: “Felicitaciones. Tenemos que aprender mucho de ustedes. En España nos llevan años”. Una mujer que seguía la charla a pocos metros, sin que nos diéramos cuenta, se acerca a saludar a Pilar López Diez.

–Esto me pasa a veces en España también. Voy a un programa de televisión y después me reconocen y se me acercan para hacerme algún comentario…

–Volviendo a la cuestión de los estereotipos en la televisión…

–El Estado va a actuar cuando esté empujado por la sociedad civil. En estos momentos que es lo que yo trato de decir a las autonomías y a los gobiernos locales en España: si las mujeres son complacientes con la estereotipación de las propias mujeres, vamos a mostrarles cuáles son las consecuencias. Tenemos que hablar del sistema patriarcal. No solamente son los glúteos de las chicas de Tinelli ni ese hombre que se llama Chiche Gelblung. En España existe un Protocolo de Actuación Periodística y Publicitaria. Tiene 38 puntos. Ahí está lo que como audiencia y experta exijo. Ese protocolo se abre con una frase: “Hay que ampliar el campo de representación de las mujeres”. Si tuviese todo el poder, tampoco eliminaría de hoy para mañana los glúteos. Te soy sincera. Pero cierro inmediatamente el canal donde está Chiche Gelblung, habiendo visto lo que vi el otro día.

–¿Qué vio?

–A este individuo relajado poniendo en su lugar a una chica paraguaya, rubia, guapa.

–Le preguntaba cuán rubia era originalmente…

–Ella le dijo que ya no tenía forma de mostrarlo porque ya no tenía bigotito. Ella seguramente habría cobrado por estar ahí, pero se sintió intimidada, él la despreció y le dijo: “Eh… fijate que aquí el que manda soy yo”. Para mí es mucho peor ese programa que el de Tinelli. Lo que quiero decir es que se ha desvestido tanto a las mujeres, que eso puede seguir existiendo, el punto está en ampliar la representación de las mujeres. Si al lado de Tinelli tengo otro canal en donde hay una mujer inteligente, de gran fluidez verbal, que sabe explicar mucho y muy bien de lo que sabe. Y al lado hay otro programa donde hay hombres y mujeres discutiendo y se las respeta. Es decir, todo es posible. Lo que critico como experta es que los medios me den más de lo mismo. Quiero programas conducidos por mujeres, no digo que sean feministas, porque algunos se espantarán, pero por lo menos que tengan una visión moderna de lo que es ser una mujer. Los argumentos en contra son muy interesantes: “Es que siempre están hablando de lo mismo y claro”, dicen. Llevas cinco días hablando de la estatización de Aerolíneas Argentinas y no pasa nada. Pero cuando se habla de violencia contra las mujeres, nos dicen que hablamos siempre de lo mismo. Lo que molesta es el contenido y el tratamiento. ¿Qué es lo que nos ha ayudado mucho en España? Formar parte de la Unión Europea, que actualmente integran 27 países. Lógicamente los más avanzados del norte de Europa han hecho recomendaciones y propuestas muy interesantes. De hecho nuestros planes de igualdad de oportunidades que son la política de género a nivel nacional, y los que hay en cada una de las 17 regiones autonómicas y locales, tienen que tener unas líneas conductoras que provienen de Europa. Por eso cuando las socialistas dicen que durante el gobierno del PP no se ha hecho nada, tengo que decir que en el año 2001 estaba el PP y yo conseguí ese convenio entre el IOR-TVE y el Instituto de las Mujeres. El presidente Aznar no podía decir “esto es de mujeres”. Sus asesores le hubiesen dicho: “Tú eres miope”.

–Se va a debatir una nueva la Ley Nacional de Radiodifusión. ¿Cómo debería introducirse la perspectiva de género en el texto?

–Esos 21 puntos que se le han presentado a la Presidenta se refieren fundamentalmente a la propiedad y a la distribución de frecuencias, y hace una alusión a la cuestión de género. Hay temas que parecen que no están relacionados con el género, pero que deberían. Hay que hablar de las concesiones administrativas, de los contratos que las deben regular, tiene que haber un organismo de control independiente, que tenga representación paritaria de las mujeres. En España tenemos un organismo que se llama Observatorio de la Imagen de las Mujeres en los Medios de Comunicación y la Publicidad. Lo integran cuatro organismo estatales, todos los diarios, televisiones, radios, revistas, que son muchísimas, agencias de publicidad, anunciantes, y por último están una asociación de periodistas, mujeres de Cataluña y además una asociación de consumidores que no tiene mucha perspectiva de género. Es una descompensación total. Cómo van a controlarlo si son absolutamente mayoría los medios. Hay que igualarlo con organizaciones de mujeres. Hay que lograr aquí un organismo independiente equilibrado. En Inglaterra se llama Of Com, Oficina de Comunicación. Es absolutamente respetable. Tengo varios fallos de esa oficina contra la comunicación sexista. Como es respetable, no tiene poder sancionador. A ningún medio de comunicación le interesa ser advertido por la Of Com. Eso es lo que tenemos que conseguir en los países como los nuestros. No es necesario el poder sancionador, pero que se respete y se le de publicidad a las resoluciones adoptadas. Los organismos tienen que ser paritarios. Si hay 18 hombres tienen que haber 18 mujeres.

–¿En las carreras de Periodismo en España se enseña la perspectiva de género?

–Depende si a hay alguna profesora que le interese el tema. En el año ’96 era profesora de la Licenciatura en Comunicación Audiovisual en la Universidad Pública de Salamanca y puse una asignatura optativa, de 12 créditos, muchas horas. En aquella época el alumnado me decía: “Pilar, hemos venido a aprender de comunicación, no de feminismo”. En la actualidad, a compañeras que están dando asignaturas similares ya nadie les dice que eso es feminismo. Ya se ha entendido que en todas las disciplinas hay que introducir el concepto de género. En mis charlas siempre les digo a las mujeres que ellas como ciudadanas son las propietarias de la información. Y así como cuando abren un pan y está malo, van a reclamar a las asociaciones de consumidores, tienen que exigir. Hay una frase muy buena de un periodista que trabaja desde la perspectiva de género: en una conferencia decía: “Yo no entiendo, tú vas a comprar un televisor a una tienda y llegas a tu casa y no funciona bien porque ves con una rayita en la pantalla, y llamas rápidamente para que te retiren el aparato porque no ves bien. Pero lo que hay dentro del aparato es horroroso muchas veces y usted no toma el teléfono y denuncia que están diciendo que las mujeres sólo sirven para tal o cual cosa. Cómo puede ser que le preocupe tanto el aparato y no lo que sale por el aparato”. Es una imagen muy buena.

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