Un estudio realizado por la Universidad de Navarra encargado por la Fundación Telefónica indaga sobre diseminación de TICs en varios países latinoamericanos, enfocando el uso de niños y adolescentes. El tiempo dedicado a la computación, las zonas compartidas con el estudio y otras prácticas, y las tendencias de consumo son algunos de los ejes del informe, que está completo en el link http://www.clarin.com/diario/2008/11/20/um/generaciones-interactivas.pdf. Publicado por Clarín.

Para usar Internet, 4 de cada 10 chicos le sacan tiempo al estudio

En una investigación hecha con 25.000 estudiantes de 10 a 18 años en siete paises de Latinoamérica, los argentinos resultaron los que más le restan a las tareas escolares para navegar. En otros países sacrifican el deporte o la familia.

Por: Juan Pablo Casas

De un informe sobre el impacto de las nuevas tecnologías entre los niños y adolescentes de América Latina se desprende que los argentinos son los que más desplazaron a las tareas escolares por el uso de Internet. Cuatro de cada diez argentinos consultados respondieron que para navegar en la Web le restan tiempo al estudio y los deberes. Por la Internet, incluso le sacan tiempo a la TV (32%) y a la lectura (27%). En los otros países, en cambio, los encuestados reconocen desatender a la familia, los amigos y el deporte.

A estas y otras conclusiones arribaron los expertos de la Universidad de Navarra (España) que coordinaron el informe que hoy será presentado por Telefónica bajo el título de “La generación interactiva”. En él se describen los usos y costumbres de chicos de 10 a 18 años de estrecha relación con las nuevas tecnologías. El estudio analizó el comportamiento de más de 25.000 personas en siete países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. En nuestro país entrevistaron a 2.344 jóvenes (el 80% alumnos fueron de escuelas públicas).

El relevamiento también indica que el 50% de los chicos realiza las tareas escolares frente a la tele, mientras chatea o cuando está atento a los mensajes de texto del celular. “Los chicos de hoy muestran destrezas de pluriatención, muy distintas a las de generaciones anteriores. Experimentan una ruptura visual muy fuerte, que contrasta con el modelo tradicional del aula del siglo XIX, donde se les exige a los alumnos que estén sentados, quietos, mirando fijo a un punto, el pizarrón, y prestándole atención a una persona, el maestro”, señala el sociólogo e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Luis Alberto Quevedo.

La directora de proyectos de Educ.ar, del Ministerio de Educación, Laura Serra, plantea sus dudas sobre estas habilidades: “La pluriatención existe, pero no así el pluriaprendizaje. Los especialistas advierten que los chicos abordan al mismo tiempo muchas tareas, pero después se les dificulta explicar qué vieron, escucharon o leyeron mientras hacían otras cosas”.

Apenas el 18% de los estudiantes argentinos navega por sitios de Internet educativos. Ese porcentaje cae al 11% cuando se trata de páginas culturales. Los locales están debajo de la media regional (20% en el primer caso y 17%, en el segundo). La visita a estos sitios crece por género (lo frecuentan más las mujeres que los varones), pero también entre los alumnos que navegan en la escuela.

En la mayoría de los casos, los encuestados reconocen sentarse solos, sin guía o control adulto, frente a la pantalla de la PC. Sin embargo, son los argentinos, junto con los colombianos, los que más destacan la tutela de profesores o maestros al momento de adentrarse en la Internet. Igual, la tasa resulta muy baja: sólo el 7%. Por otra parte, el 58% de los nuestros, a la par de los chilenos, perciben -muy por encima del resto- que sus docentes promueven o recomiendan el uso de Internet para el estudio o las tareas escolares.

Sostiene Serra: “El imaginario social cree que los maestros rechazan las nuevas tecnologías, pero no es así. Los docentes argentinos son muy entusiastas. Igual, todavía queda mucho camino por recorrer”. Replica Quevedo: “A partir de ciertos estudios que publican los medios, se genera un temor entre los adultos a que las nuevas tecnologías fomenten la ‘alienación’ de los chicos. Ante el desconocimiento, se genera miedo en los mayores, que se muestran reticentes a que Internet se sume como método de enseñanza”.