La exportación de contenidos y formatos, y la tercerización de producciones extranjeras realizadas en locaciones y con profesionales argentinos son una tendencia afirmada en la post devaluación. La televisión argentina es cada vez más global. Nota de Marina Zucchi en Clarín.

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TV argentina: en la mirada del mundo

Esta semana Fox anunció que hará “Lalola” en los Estados Unidos. La versión de “Montecristo” es lo más visto en Rusia. La BBC acaba de comprarle a Gastón Portal el 35 % de su productora. Tres ciclos son semifinalistas para los Emmy Internacional. Y cada vez hay más venta y más producción local para el exterior.

Por: Marina Zucchi

La televisión argentina invade el mapa mundial. Los programas argentinos (o sus adaptaciones al país en cuestión) ya no sólo desembarcan en puertos conocidos como México o España, sino que plantan bandera en puntos recónditos, inimaginables años atrás. En Vietnam o en Bosnia, en Serbia y Montenegro, Kazakhstan, Uganda, o Kenia -por nombrar algunos nomás- se ve, de algún modo, TV rioplatense. A ese próspero negocio de las miradas extranjeras, se suma otra pata: las producciones que se gestan aquí, exclusivamente para otros países. El último “golazo”: Lalola aterrizó en los Estados Unidos. Una de las principales cadenas estadounidense (Fox), producirá un piloto basado en las aventuras de Lalo Padilla a las que Carla Peterson supo imprimirles sello. La TV argentina se exporta como la soja.

Con la venta de Lalola (que se emitió por América) a unos 60 países a través de Dori Media Group, se abre un camino casi intransitable: los Estados Unidos. Los argentinos sacan pecho cuando escuchan la anécdota de que el productor Kevin Falls irrumpió vestido de mujer en un evento de altos ejecutivos de Fox para seducir astutamente con la idea de la serie. Algo pasa como para pensar que los contenidos “nuestros” son bien digeridos y hasta buscados para “clonar”: todo un fenómeno.

Algunas perlitas sueltas que arrojan los clones: 1) Pablo Echarri tiene un “doble” que habla en inglés y tiene ojos verdes, mientras que a Celeste Cid la “reemplaza ron” por una ex Miss Universo: Resistiré versión estadounidense se ve en Argentina por A&E bajo el título de Watch over me. 2) El “Facundo Arana” de Sos mi vida versión mexicana, es en realidad un argentino (Sebastián Rulli) que protagoniza el éxito ahora rebautizado Gancho al corazón -aquí, por El Canal de las Estrellas-. 3) El “Guido Kaczka vietnamita” estudió videos para imitarlo a la perfección y reemplaza su “Bariló Bariló” de El último pasajero por un canto impronunciable que hace descostillar al propio Kaczka a miles de kilómetros. 4) En YouTube se puede escuchar la vocecita de Laura Esquivel (Patito feo, Canal 13) en la lengua del Dante: la tira infanto-juvenil llegó a Italia con el título de Il mondo di Patty. 5) Desde hace una semana, hay una “melliza” de Andrea del Boca dando vueltas por el globo, que hace La mamá del año en turco. 6) Lalola se verá (en su versión original o bien adaptada) en lugares tan impensados como Moldova, Filipinas, Ghana, Albania, Nigeria o Andorra. 7) Los Roldán fueron Los Reyes en Colombia y Los Sánchez en México. 8) CQC Brasil cuadruplicó el rating de la cadena Band en su horario.

Otro dato pintoresco es que muchas de las versiones adaptadas se ven hoy por cable. El unitario Tiempo final tiene su remake por Fox. Lo mismo ocurre con Los simuladores (por Sony) y Rebelde (versión mexicana de Rebelde way), por Canal 9.

¡A la casa del herrero!

Anécdotas aparte, para entender la “biblia” de la “exportación” televisiva hay que distinguir dos términos antes que nada: venta de la lata y de formato. La primera es la comercialización del programa original, mientras que la segunda, es la de la idea y en la mayoría de los casos el asesoramiento integral para que el “clon” del producto se sostenga en el nuevo país.

“El terreno más inesperado hoy son los Estados Unidos, que antes estaba visto como impenetrable. Nosotros vendimos ya el formato de Hermanos y detectives para la cadena ABC y Los simuladores para Fox. Y hasta el unitarioAcompañantes, que aún no salió aquí, para CBS. Es un mercado difícil que se abrió. Quizá pueda estar ligado a la huelga de escritores allá, más la calidad de los productos”, analiza Alejandro Parra, Director de Telefé Internacional.

“Vendimos 200 mil horas de programación entre formatos y latas. Somos catalogados afuera como productoras boutique: hacemos productos especializados, no industriales, contados desde nuevos ángulos en cuanto a trama y estética. Junto a Colombia, somos los países que más arriesgamos”, agrega Parra, quien cuenta que la empresa abrió una oficina en Rusia. De hecho, el programa más visto de ese país es la versión local de Montecristo, el éxito que protagonizó Pablo Echarri.

Michal Nashiv, CEO y presidente de Dori Media Contenidos, tiene su teoría: “A la ficción argentina le va muy bien en todo el mundo porque los argumentos son realmente creativos, muchas ficciones tienden a ser cómicas y menos rebuscadas en sus relatos; esto es lo que están buscando los programadores del mundo.”

Experta en la materia, Silvana D’Angelo (ex Telefé Internacional y Dori Media, quien montó empresa propia, Flor Latina Entertainment Group) saca su radiografía: “Hace una década la venta de formatos era una excepción y el negocio estaba centrado en material enlatado”, suelta. “Se ha comprobado que en casi todas las pantallas internacionales se obtienen mejores performances en el prime time (horario central) con una adaptación local de un éxito internacional. La nacionalización de una buena historia creada en otro país y bajada al lenguaje y costumbres de cada cultura es lo que desplaza a las latas a horarios marginales”.

Los mercados que se abrieron son enormes y manejan sus propias reglas. Por ejemplo, una lata puede venderse a países subdesarrollados por una cifra diez veces menor a la que se comercializa en Europa. Las empresas encargadas de exportar “se ajustan a las economías de cada país”, advierten expertos. El viejo continente más EE.UU parecen ser los compradores que más pagan.

Premios y vidrieras

No sólo de ventas vive el talento local. El reconocimiento a la hora de los premios también llega. Tres programas fueron seleccionados semifinalistas de los International Emmy Awards: Patito feo, de la productora Ideas del Sur;Televisión por la identidad, de Telefé Contenidos; y CQC, de Eyeworks Cuatro Cabezas, están entre los ocho mejores programas en sus distintos rubros. Las ternas definitivas se conocerán el 13 de octubre, en el marco del MIPCOM, la feria internacional de contenidos televisivos que se realiza en Cannes y se vuelve la gran vidriera.

Los grandes emporios de la comunicación vienen invirtiendo en las productoras argentinas. La operación más reciente fue la venta del 35 % de las acciones de GP Producciones -la empresa de Gastón Portal- a la BBC, para adaptar formatos ingleses para América latina, y crear otros para vender en el mundo.

Se hace acá, se ve afuera

Otro potente nicho que se explora y explota con fuerza en la actualidad es el de las producciones a pedido, algo así como tercerización de producción. La Argentina pone la mano de obra y la infraestructura, el programa se realiza en estas tierras, pero se emite afuera. Los costos para muchos países bajan notablemente y los canales extranjeros se aseguran calidad. “Si bien los costos han subido desde hace tres años, y Colombia se posicionó como un foco de competencia, la calidad de los recursos humanos de la Argentina es siempre interesante”, comenta el Director General de Promofilm Latinoamérica, Jose D’ Amato.

Ejemplos, sobran: Promofilm produce para el País Vasco, la quinta temporada de El conquistador del fin del mundo (que este año se vió por Canal 13). Y pronto pondrán manos a la obra en Misiones, para producir un reality para Hungría. Además, en su historial Promofilm lleva 22 versiones de Survivor, hechas con producción local. Lo interesante de este punto es la cuestión de las fuentes laborales. Desde Endemol, el socio argentino, Martín Kweller, cuenta que la empresa da trabajo a más de 150 personas, sin contar “la periferia”, o sea, el servicio de catering, movilidad, hospedaje y otros.

Desde nuestro país, Endemol hace ciclos como Fear factor, un programa de pruebas de riesgo, para 19 países (desde Emiratos Arabes a Filipinas); Wipe out (una suerte de Telemach evolucionado para Alemania) o Julia’s tango, ficción para Holanda en la que participaron actores argentinos (Jazmín Stuart y Antonio Birabent, entre otros). “Los holandeses quedaron enamoradísimos de la Argentina. Les gusta el grado de pasión que ponemos al trabajar”, explica Kweller.

Pol-ka también sigue el camino: hizo recientemente una versión de Mujeres asesinas para la Fox italiana; Amas de casa desesperadas para el público hispano de EE.UU, Brasil, Ecuador y Colombia y produce Valentino, el argentino para la RCN de Colombia. En tanto, Eyeworks Cuatro Cabezas produce para distintos canales del mundo decenas de títulos como Ingeniería de lo cotidiano (Discovery); Historia secreta (History Channel) o Proyecto 48 (TNT), además de haber replicado CQC en seis países, donde puso oficinas: España, Italia, Brasil, Chile, Portugal y los Estados Unidos.

La lista de títulos parece inagotable, tanto como las ideas made in Argentina. Después del colectivo, el mate, los alfajores y unos cuantos mitos más, habrá que agregar, entonces, otro orgullo nacional: la pantalla chica.

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