Clarín informa que el secretario de Medios, Enrique Albistur, presentó un plan para mejorar la deteriorada imagen del Gobierno en los medios. La nota no brinda datos sobre el presunto plan, pero sí reseña los cambios de funcionarios que están produciendose en el área.

MOVIDAS Y REPLANTEOS EN UN AREA OFICIAL CLAVE

El Gobierno analiza cómo mejorar su imagen mediática

Le presentaron un plan a la Presidenta. Aún no están cerrados los cambios en la Secretaría de Medios

Por: Por Guido Braslavsky

El jefe del Gabinete, Sergio Massa y el Secretario de Medios, Enrique Albistur, le presentaron en Olivos a Cristina Kirchner un plan para relanzar la imagen del Gobierno en los medios. Lo hicieron en plena discusión sobre los alcances de los cambios en la misma secretaría de Medios, de la que ya se alejó el radical K Gustavo López que será reemplazado como titular del Sistema de Nacional de Medios Públicos por el cineasta Tristán Bauer.

Preocupados por la caída de la imagen presidencial tras el largo conflicto con el campo, los Kirchner encomendaron a Albistur una propuesta para mejorar la comunicación del Gobierno. Investigado por la Justicia por haber beneficiado a empresas vinculadas a su familia con publicidad oficial, Albistur pidió que los ministros informen con anticipación sus proyectos para diseñar campañas de prensa.

En fuentes oficiales dicen que Albistur se había enfrentado últimamente a su ex jefe Alberto Fernández y recibía instrucciones directamente de Néstor Kirchner. También se afirma que la Presidenta tomaría ahora mayor protagonismo en esta área, a la que considera crucial.

Además de la denuncia que lo involucra, Albistur tiene un nuevo frente de tormenta en el futuro del Sistema Nacional de Medios Públicos (SNMP). Tras el alejamiento de López y su designación como subsecretario general de la Presidencia, Bauer reclamó a la Presidenta que su cargo dependa directamente de ella y por lo tanto deje de reportar a la secretaría de Medios. Cristina Kirchner hasta anoche no había respondido.

Del SNMP dependen Radio Nacional (integrada por cuatro emisoras permanentes) y el Canal 7, donde la partida de Alberto Fernández produjo la renuncia casi simultánea de su directora, la periodista Rosario Lufrano. Para reemplazarla se aguarda que Bauer asuma su cargo para poder consensuar un nombre. Al frente de Radio Nacional dicen que seguirá Eduardo García Caffi.

Tampoco habría cambios previstos en la agencia oficial de noticias Télam, que preside el periodista Martín Granovsky, otro funcionario que reporta directo al matrimonio Kirchner sin pasar por Albistur.

Albistur, según diversas fuentes, tiene una relación tensa con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y viceversa: Massa asumiría una convivencia por “obligación” pero sin convicción con Albistur. Pero es un tema no cerrado aún, según las mismas fuentes.

El pasado 15 de abril, el fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, denunció al Secretario de Medios por negociaciones incompatibles con la función pública, al vincularlo con varias empresas publicitarias que se vieron beneficiadas con la asignación de pauta oficial por unos $10 millones.

Garrido presentó la denuncia en el juzgado federal N°9, y el fiscal Oscar Amirante pidió al juez Octavio Aráoz de Lamadrid que investigara a Albistur y a otros funcionarios de la Secretaría. Fue a partir de esa denuncia que comenzó a evaluarse el costo político de mantener a Albistur en su puesto.

La Secretaría de Medios ha sido también blanco de críticas de ONGs y legisladores de la oposición que han advertido sobre la distribución de pauta oficial de manera “discrecional y arbitraria”. Estudios de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) y Poder Ciudadano mostraron la evolución del gasto en publicidad oficial, que escaló de $46,2 millones en 2003 a $270,7 en los primeros diez meses de 2007.

Dichos informes revelaron también que publicaciones de tono favorable a la gestión K recibieron pautas que no guardaban relación con su circulación. En los últimos meses la escena mediática nacional se vio envuelta en versiones de compras por empresarios cercanos al Gobierno y de promocionados lanzamientos de medios considerados oficialistas.

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