Nota del diario Crítica (sin firma) sobre la decisión de la Corte Suprema de Justicia de intervenir el Cuerpo Médico Forense, en relación directa con el reclamo por la identidad de los hijos de la propietaria del grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble.

luego de la intervención del cuerpo médico forense

El ADN de los Noble en debate

La abogada Alcira Ríos reclamó que la Corte Suprema revise su decisión de que los análisis no se realicen en el Banco de Datos Genéticos.

02.07.2008

La decisión de la Corte Suprema de Justicia de intervenir el Cuerpo Médico Forense derivó en un reclamo vinculado con la causa sobre la identidad de los hijos de la propietaria del multimedios Clarín, Ernestina Herrera de Noble.

El alto tribunal había autorizado a los jóvenes a que se realizaran las pruebas de ADN en el mismo cuerpo forense que ahora está cuestionado. Y por eso, la querella insiste ahora con el reclamo para que los estudios se practiquen en el Hospital Durand y sus resultados se crucen con todas las muestras que reunió el Banco Genético.

El 3 de junio la Corte Suprema dictaminó que el Cuerpo Médico Forense quien determinara científicamente si los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble son hijos de desaparecidos. Tres semanas después, el mismo tribunal ordenó la intervención de ese organismo por irregularidades y colocó a cargo a los forenses Luis Bosio y Reynaldo Ludueña.

“Es increíble que la Corte haya mandado al Cuerpo Médico Forense análisis de tanta importancia sabiendo de antemano que tiene denuncias de manipulaciones. Ahora entiendo por qué el Grupo Clarín quiere que se hagan ahí”, se indignó Alcira Ríos, abogada de los querellantes en la causa.

Marcela y Felipe Noble Herrera fueron adoptados por la directora del multimedios en 1976 a través de trámites que, según se acredita en el expediente judicial, son irregulares y contienen información falsa.

La causa está en manos del juez federal de San Isidro Conrado Bergesio desde 2004. Ese año el juez Roberto Marquevich fue destituido por el Consejo de la Magistratura, tiempo después de ordenar la detención de Noble y la extracción compulsiva de sangre a sus hijos adoptivos.

Tras años de idas y vueltas judiciales, el 3 de junio pasado la Corte Suprema falló a favor de la dueña del multimedio y, sin analizar el fondo de la cuestión, admitió el pedido de los Noble: los exámenes genéticos deben realizarse en el Cuerpo Médico Forense y las muestras sólo pueden cruzarse con las de las familias Gualdero-García y Miranda-Lanuscou, querellantes en la causa, quienes sospechan que los jóvenes pueden ser las personas que buscan desde hace más de treinta años.

Ante el fallo, el abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, Alan Iud, aclaró que “en 1976 nacieron más de treinta chicos en cautiverio que aún no recuperaron su identidad. Hay que dejar en claro de qué otros nietos podría tratarse”, dijo, para respaldar que las muestras se crucen con todos los datos que existen en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

La intervención del Cuerpo Médico está basada en distintas denuncias sobre falsas pericias, manipulaciones y otras situaciones comprometedoras que al menos ponen en cuestionamiento la transparencia de su accionar.

“La Corte primero violó una ley nacional y, como si fuera poco, envió a hacer los análisis a un organismo que los mismos jueces acaban de intervenir. Es el colmo”, señaló Ríos, la representante de las familias Miranda y Gualdero.

Incluso el ahora ex director del Cuerpo Médico Forense, Víctor Poggi, declaró en la causa Noble que este tipo de exámenes no se realizan en el organismo sino que se derivan a otros institutos. Entre ellos, el Primer Centro Argentino de Inmunogenética (Pricai), donde trabajan varios profesionales que fueron peritos de parte de los militares que fueron denunciados por apropiación de bebés