La Justicia reafirmó que es delito la violación del correo electrónico, pero a la vez las empresas pueden controlar el “uso indebido” del email corporativo por parte de sus empleados, lo cual genera confusión respecto del límite de protección de privacidad. Notas publicadas en Clarín y La Nación.

FALLO JUDICIAL

Confirman que es delito violar
el e-mail y critican la nueva ley

Un Tribunal aseguró que fue innecesario agregar el
delito al Código Penal por ley.

La Cámara del Crimen volvió a ratificar que la violación del correo electrónico es un delito equiparable a la violación del correo tradicional, pero esta vez fue más lejos al expresar que la reciente reforma del Código Penal, que específicamente incluye esa conducta como delictiva, no era necesaria porque esto ya estaba contemplado en la legislación vigente.

Con las firmas de los jueces Juan Cicciaro, Abel Bonorino Peró y Rodolfo Pociello Argerich, la Sala Séptima de la Cámara revocó un fallo de la jueza en lo correccional Ana Díaz Cano, quien sostenía que la conducta investigada no constituía delito.

Los camaristas corrigieron el criterio de la jueza de primera instancia y volvieron a la jurisprudencia que indica que sí es delito interceptar un e-mail de otro.

En junio del año pasado se conoció el fallo en el que esa jueza rechazaba la demanda de un abogado al que le habían hackeado su cuenta de correo. Pera la jueza, eso es una “conducta atípica”, pero no un delito. Consideraba que al no tratarse de datos sensibles (raciales, étnicos, políticos, religiosos u otros de ese tipo) la cuestión no permite encuadre legal en el marco penal .

Ahora, los camaristas de la Sala Séptima señalaron que el correo electrónico, en tanto se trata de un medio que amplía la gama de posibilidades que brindaba el correo tradicional, resulta equiparable al epistolar , según suscribieron los jueces.

La semana pasada, el Poder Ejecutivo publicó en el Boletón Oficial la reforma al Código Penal que pena como delito la violación de los correos electrónicos con condenas de hasta un año de cárcel.

La reforma fue saludada por los especialistas como una avance contra el cibercrimen, pero en este caso los jueces deslizaron que la tipificación de la violación del e-mail como delito ya estaba incluida en la legislación anterior, pues el propio legislador previó la incorporación de otros medios de correspondencia en el giro o de otra naturaleza que contiene la norma aludida .

El e-mail, a partir de sus características propias, goza de una protección de la privacidad más acentuada que la clásica vía postal, que para su funcionamiento y utilización se requiere indispensablemente de un prestador del servicio, el nombre de usuario y clave de acceso destinados, sin duda alguna, para impedir que terceros extraños se entrometan en los datos y contenidos que se emiten y reciben , subrayaron los camaristas.

Polémica ley

Vigilar los e-mails, un derecho de las empresas

Por Sol Amaya – De la Redacción de LA NACION

“Che, me asusté con el aviso de confidencialidad del mail que me mandaste. ¿Te revisan la casilla en el trabajo?”. Esa fue la respuesta de Jesús F. al correo electrónico que una amiga le había enviado desde la casilla de la empresa en la que trabaja.

El comentario de José F. pretendía ser irónico, pero lo cierto es que no todos saben que las compañías están autorizadas, previo aviso fehaciente, a monitorear los e-mails que sus empleados envían y reciben en la casilla habilitada por la empresa.

Desde el 4 de junio pasado rige la actualización de la ley 26.388, llamada de delitos informáticos, que modificó el Código Penal para tipificar como delito la violación del correo electrónico en el ámbito laboral (de acceso restringido), que castiga con penas de hasta seis meses de prisión.

Hasta hoy se ha acumulado suficiente jurisprudencia sobre el correo electrónico corporativo como herramienta laboral cuya titularidad no es del empleado que la utiliza, sino del dueño de la compañía.

“Los empleadores pueden vigilar que no se utilice indebidamente el mail , previo aviso a los empleados, y aplicar sanciones proporcionales a la falta cometida”, dijo a LA NACION Horacio Bruera, de Carranza & Asociados, empresa especializada en asesoramiento legal relacionado con el uso de tecnologías.

Pocos trabajadores conocen esta normativa, y quienes la conocen no siempre la respetan. “Casi el 20 por ciento de los mails que envío a diario desde la casilla del trabajo son por cuestiones personales”, contó Marcela, que trabaja en una empresa editorial.

Preocupación empresarial

Según explicó a LA NACION Raúl Ojeda, asesor del ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, el uso masivo de los mails corporativos es una preocupación creciente en las empresas.

“El empleador debe comunicar por escrito las reglas de la empresa en cuanto al uso de la casilla corporativa”, indicó Ojeda.

Aunque aclaró que “para la Justicia prevalece el derecho a la intimidad del trabajador”, por lo que la empresa puede utilizar “distintos tipos de filtros” para controlar el movimiento de mails, “pero no le corresponde abrir los correos electrónicos de sus empleados. Esto es así”.

Omar Pistritto, abogado especialista en derecho laboral, dijo que “en el campo del derecho del trabajo existe un vacío legal” en cuanto al tratamiento expreso del uso personal del correo electrónico corporativo. “Pero la jurisprudencia justifica el monitoreo que hacen las empresas y el uso indebido del e-mail como causal de sanciones, siempre y cuando no se lesione la privacidad del empleado”, indicó Pistritto.

Entre los principales usos indebidos de la casilla corporativa está el abuso de comunicaciones con fines personales o la transferencia de información confidencial de la empresa.

“Nosotros tuvimos que despedir a un empleado por enviar desde la casilla de la empresa, sin autorización, información de nuestro trabajo a otras personas”, indicó un vocero de Laboratorios Casasco.

También está sujeto a sanciones el empleado que injurie a otro miembro de la empresa a través del correo electrónico laboral; además, el que trafique obras indebidas (software o imágenes, entre otras) o envíe material pornográfico (lo que, con la nueva ley, también está penado en el caso de las casillas de correo personales).

Lo que sí convalida el Ministerio de Trabajo es el uso del mail corporativo con fines sindicales.

Muchas empresas no tienen a todo el personal en una misma planta, con lo que las carteleras ya no sirven y el e-mail es un medio más idóneo para las comunicaciones sindicales”, explicó Ojeda.

“Lo que está en juego son dos derechos constitucionales: el derecho a la privacidad de las comunicaciones, que ampara al trabajador, y el de derecho a la propiedad de la empresa, que ampara al empleador”, explicó Bruera.

Pero aclaró que “las cuentas de correo corporativas son puestas a disposición del empleado con fines laborales, no personales”, lo que le da a la empresa el derecho de monitorearlas, sin que por ello se lesione el derecho a la privacidad de los trabajadores.

Fines personales

“En la empresa nos dijeron que no podemos usar el mail corporativo con fines personales”, contó a LA NACION Rodrigo, empleado de una compañía de seguros.

“El problema es que tampoco nos dejan usar nuestras casillas personales de e-mail , por lo que a veces ocurre que utilizo la casilla del trabajo para cuestiones no laborales, porque no me queda otra alternativa”, agregó Rodrigo.

Todo trabajador tiene una “legítima expectativa de privacidad” en cuanto al envío y recepción de correspondencia, ya sea por vía tradicional o por e-mail .

Según Daniel Monastersky, abogado especialista en derecho informático, “las empresas tienen derecho a monitorear los mails de sus trabajadores, siempre y cuando haya un aviso previo. Esto significa que el empleado debe estar al tanto de esa posibilidad”.

Los especialistas en derecho informático insisten en la necesidad de que se les informe expresamente a los empleados sobre la normativa referida a los usos aceptados de la casilla de correo electrónico corporativa.

Según indicó Daniel Marino, oficial de seguridad de la información de la aseguradora Allianz Argentina, la empresa cuenta con un portal de e-learning en el que se incluye un curso de seguridad de la información.

“Además de eso, trabajamos fuertemente en la concientización en relación con estos temas, a través de la realización de charlas periódicas”, dijo Marino.

Usos indebidos por parte de los empleados

Pueden ser sancionados por:

  • Abuso de comunicaciones con fines personales.
  • Comunicaciones con clientes para concertar negocios propios, ajenos a la empresa.
  • Fuga de información confidencial de la empresa.
  • Hurto de “intangibles” de la empresa (por ejemplo, software ).
  • Tráfico de material pornográfico.
  • Comisión de acciones tipificadas como ilícitas (como, por ejemplo, injurias y hurto de información, entre otras).
  • Tráfico ilegal de obras protegidas ( software , imágenes y música).