En el día mundial de Internet, Crítica publica un informe sobre la precaria situación de los teletrabajadores argentinos.

en el Día internacional de internet, la precaria situación laboral de los teleoperarios argentinos

Los nuevos trabajadores de la red están atados con alambre

Los 16 millones de usuarios de internet crearon una nueva camada de obreros de la computadora. Operadores, programadores y diseñadores sin obra social, aguinaldo ni vacaciones. El vacío legal de la web.

En el día mundial de internet y las telecomunicaciones, los teletrabajadores argentinos no tienen mucho que festejar. Ni siquiera desde aquel lugar difuso que los caracteriza y donde se los puede encontrar casi todos los días: del otro lado de la computadora y, sobre todo, a la distancia. “Los teletrabajadores podemos ser despedidos sin ningún derecho a reclamarles nada a las empresas que contratan nuestros servicios”, se lamenta y advierte el santafesino Santiago Capovila, fundador de Software Informática Vedcor S.L., una empresa dedicada a desarrollar software y a realizar páginas web para el mercado español. “El teletrabajador es una figura nueva y casi fantasmal que no está contemplada por el régimen laboral del Estado. No tenemos obra social, aguinaldo, vacaciones, ni siquiera sindicato. Todo lo referido a teletrabajo está atado con alambre.”

El caso de Capovila es uno entre los de miles de programadores, traductores, diseñadores gráficos y analistas de sistemas, entre otras tantas profesiones, que se multiplican en el país. Todo es oscuro en relación al teletrabajo (o teleworking). No hay datos oficiales de cuántas personas trabajan en sus casas entre ocho y trece horas frente de una computadora y conectados a internet –sus únicas dos herramientas– a miles de kilómetros de sus empleadores.

Entre las pocas cifras que se barajan, destaca aquella que dice que en la Argentina hay unos 589.157 teletrabajadores (el 5,7% de la población económicamente activa), según un estudio realizado por el Centro de Teletrabajo y Teleformación de la carrera de Relaciones de Trabajo (Facultad de Ciencias Sociales, UBA) y la Comisión TIC de Usuaria (Asociación Argentina de Usuarios de la Informática y las Comunicaciones) realizado para la Comisión de Teletrabajo del Ministerio de Trabajo de la Nación en base a los datos del INDEC. Sólo el 20% de ese número, es decir, 117.831 teletrabajadores, están en relación de dependencia y, por ende, amparados por la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744. El problema es el resto: 471.326 hombres y mujeres librados al azar en caso de enfermedad. Son los nuevos trabajadores en negro de la red.

Desde que abrió sus puertas al público alrededor de 1995, internet no sólo inundó al mundo con información, imágenes, música y videos bizarros. Cambió también las relaciones humanas, las formas de comunicarse, las maneras de aprender y de saber qué ocurre allá afuera. Y no sólo eso: redefinió los hábitos laborales tanto como lo hizo a principios del siglo XX el teléfono, la televisión a mediados de los 50 y la masificación de las computadoras hogareñas en los 80.

En la Argentina, el teletrabajo comenzó a expandirse en 1997, cuando la oferta de acceso a internet inició su expansión meteórica. “Empecé en el 2001 haciéndole un sitio web al Ministerio del Interior –cuenta Capovila–. Ahora dirijo un equipo de alrededor de 35 programadores php, diseñadores, animadores en flash, telemarketers y especialistas en seguridad informática ubicados en Tucumán, Buenos Aires, Bahía Blanca, Mendoza. Nunca les vi las caras. Me comunico con ellos a partir de programas de mensajería online como Skype.”

No es necesario ser sociólogo ni economista para comprender por qué esta modalidad laboral está en ascenso. Al recluirse en sus casas, los teletrabajadores evitan la locura de la ciudad, no pierden ni tiempo ni plata en medios de transporte o estacionamiento y administran mejor sus horarios.

“El 40% de la fuerza laboral de la Argentina podría realizar sus tareas mediante el teletrabajo”, llegó a decir el físico Jack Nilles, quien acuñó la palabra teleworking en 1973. A las grandes empresas les conviene económicamente: no tienen que gastar en infraestructura, viáticos, electricidad ni cargas sociales.

“El perfil del teletrabajador argentino es un profesional de muy buen nivel educativo, de entre 34 y 39 años. La situación conyugal no aparece como determinante para la elección de esta forma de trabajo, ya que la mitad de ellos son solteros y la otra mitad están casados o en pareja”, detalla Sonia Boiarov, presidenta de la Comisión TIC de Teletrabajo de Usuaria. “En su mayoría son hombres que residen en zonas urbanas densamente pobladas.”

“Los avances tecnológicos generan en el teletrabajo nuevas destrezas y competencias”, explica la doctora Viviana Díaz, coordinadora de la Comisión de Teletrabajo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. “Actualmente se han elaborado y validado normas de competencia laboral para los roles del tutor virtual teletrabajador, analista administrativo contable teletrabajador y diseñador de páginas web teletrabajador, y se está iniciando el desarrollo de una norma de competencia que incluya las capacidades requeridas para el teletrabajo en general.”

Como suele ocurrir, la legislación corre detrás de los impactos sociales provocados por la tecnología. Lo único que esperan los teletrabajadores es que en esta oportunidad la brecha no se amplíe para siempre.

LA WEB EN CIFRAS

* Usuarios de internet en el mundo: 1.407.724.920 (el 21,1 % de la población mundial: 6.676.120.288).

* En América Latina y el Caribe: 137.300.309.

* Crecimiento de internet entre 2000 y 2008: en el mundo, 290%; en América Latina y el Caribe, 659,9%.

* Idiomas en internet: Inglés, 30,4 % (427.436.880 usuarios); Chino, 16,6 % (233.216.713); Español (8,7 %, 122.349.144).

* El número de los usuarios de internet que hablan español creció 395,7 % entre 2000 y 2008.

* Argentina (.ar): usuarios de internet, 16.000.000 (39,7 % de la población); crecimiento 2000-2007, 540 %.

* Países con menos usuarios: Vaticano, 93; Tokelau, 540; Nauru, 300; Liberia, 1.000.

* 11.500 millones de videos on line se vieron en los EE.UU. en marzo de 2008.

* Hay 165.719.150 sitios web.

* Cada minuto se suben a YouTube 8 horas de video.

* El 30% de los blogs son Spam.

* Wikipedia llegó a los 10 millones de artículos.

* China alcanzó, a finales del mes de febrero, 221 millones de usuarios de internet, con lo que se convirtió, oficialmente, en el país con más internautas del mundo, superando los 215 millones de los EE.UU. El número de usuarios en el país con más censura en la red crece a un ritmo de 15 millones cada dos meses.

* Cuatro de cada 10.000 personas que ven sus avisos en los sites de redes sociales hacen clic en ellos, comparados con los 20 de 10.000 en toda la web.

* El 50% de los nuevos blogs creados son abandonados en menos de 90 días.

* Hay 200 millones de blogs.

* Redes sociales: MySpace cuenta con 200 millones de usuarios; Facebook con 70 millones.

* En el mundo hay 13 servidores por donde fluye el tráfico de toda la internet.