Nota publicada en Crítica sobre la decisión, pendiente de tomar en la Legislatura porteña, acerca de la exigencia de inversiones en soterramiento por parte de las empresas de TV por cable.

fernández se mete en la pulseada entre el macrismo y clarín

Alberto quiere evitar un incendio

El jefe de Gabinete ordenó a los kirchneristas porteños que lleguen a un acuerdo con el sector del PRO más concilador con el grupo.

Alberto Fernández se metió de lleno en la polémica que definirá el futuro de la relación entre el macrismo y el Grupo Clarín. El jefe de Gabinete de Ministros, el funcionario del Gobierno nacional con mejor llegada al multimedio, le ordenó a los legisladores porteños del Frente para la Victoria que busquen un acuerdo con el sector del PRO que quiere amortiguar el golpe a Clarín.

El pedido constó de dos elementos claves: no hacer enojar al “gran diario Argentino” y que, por otra parte, los vecinos de la Ciudad no sientan que están pagando la inversión que debería hacer el gigante de los medios. Lo que quiere Fernández es que se encuentre la forma de respetar la resolución del superior tribunal de Justicia sin que el grupo tenga que desembolsar los 300 millones de dólares que le costaría soterrar el tendido de cables de coaxil de televisión por cable y cambiar los postes de madera por otros de metal.

¿Cómo se gestaría el acuerdo entre el macrismo y kirchnerismo? Una fuente del oficialismo nacional le comentó a este diario que la orden del jefe de Gabinete nacional fue sintonizarse con el sector del PRO que más diálogo tiene con el justicialismo –sector que integran los legisladores Diego Santilli, Cristian Ritondo y Oscar Moscarielo, entre otros– para votar una medida que no provoque “animosidades” ni de los ciudadanos ni del grupo. Un referente del PRO ya se lo había confesado a este diario: “Lo racional es buscar un punto medio. Mauricio no puede enemistarse con el grupo porque enterraría sus planes políticos futuros”.

El “punto medio”, según contaron fuentes del PRO, hasta ahora está relacionado con una medida de financiación mixta por la cual el gobierno porteño se haría cargo de una parte de la inversión necesaria para modificar la estructura del tendido de cables actual y cobraría, en el futuro, un canon a los nuevos operadores que quieran ingresar al mercado.

Hasta ahora, a pesar de la disposición de la Justicia, cuyo golpe sobre Clarín es inminente, el grupo goza de las ventajas de la vieja ley redactada por Aníbal Ibarra. El proyecto obliga a las empresas que quieran ingresar al mercado de la TV por cable local a realizar sus tendidos bajo tierra, mientras que otorga a los operadores “antiguos” –Cablevisión, Multicanal y Telecentro– veinte años para modificar sus postes.

“Es un tema político donde cualquier error puede costar caro. A nadie le gustaría hacerse de un enemigo tan grande”, le confesó a este diario una dirigente macrista. Dentro de esta postura, el más silencioso fue el jefe de Gobierno, que no hizo ningún comentario público, aunque tampoco utilizó su oportunidad de apelar la decisión judicial que incomoda a Clarín. Fue una señal, no obstante sus propios aliados se animaron a decir que la decisión final apuntará a un pacto de convivencia.

El plazo que tiene Macri para decidir si intima al holding a modificar su estructura de cableado, o si pasa a engrosar la lista de jefes porteños –que componen Fernando de la Rúa, Aníbal Ibarra y Jorge Telerman– que no enfrentaron al multimedio, vence el 13 de mayo, pero la decisión deberá tomarse antes del 8. Para ese día, está prevista la última sesión ordinaria de la Legislatura, anterior a la fecha que vence el plazo. Quedan ocho días.

Críticas del socialismo

El Partido Socialista porteño calificó de “decepcionante” al gobierno de Mauricio Macri.

“No hay gestión revitalizadora, no hay recuperación de lo público, y cuando han dicho que tenían planes, el macrismo ha mentido claramente, es decepcionante”, puntualizó el titular del socialismo de la Capital Federal, el diputado nacional Roy Cortina.

Anuncios