El Sistema Nacional de Medios Públicos, cuyo titular es Gustavo López, lanzó el Instituto de Estudios de la Comunicación con una charla en la que participaron Eduardo Aliverti, López, Gabriel Mariotto y Guillermo Mastrini. Nota publicada en Página 12.

DEBATE SOBRE LOS MEDIOS DE COMUNICACION Y LA DEMOCRACIA

“Hay que cambiar esta ley de la dictadura”

Ayer fue presentado el Instituto de Estudios sobre la Comunicación.

“Más de 70 proyectos para modificar la Ley de Radiodifusión se han presentado en el Congreso desde 1983. Sólo uno tuvo despacho de comisión y ninguno se trató en el recinto. Tendríamos que preguntarnos por qué. Y varios sospechamos cuál es la respuesta.”

Guillermo Mastrini, profesor e investigador de Ciencias de la Comunicación en la UBA, recordó las frustradas propuestas de modificar el marco legal que la dictadura legó para advertir que cualquier tentativa de cambiar las reglas de juego –como las que ahora esboza el Gobierno– encontrará fuerte resistencia en las empresas periodísticas dominantes. “¿Por qué tanto interés en que nada cambie? Quienes se oponen saben que una nueva ley sería más democrática que la actual, porque no puede serlo menos. Saben que algunos intereses van a ser afectados”, dijo ayer en una mesa de debate sobre “Los medios y la democracia”.

Poco antes había sido presentado el Instituto de Estudios sobre Comunicación (IEC), del Sistema nacional de Medios Públicos, y, en ese contexto, tres voces del oficialismo habían confirmado la voluntad del Gobierno de avanzar este año en la sanción de una nueva Ley de Radiodifusión que reemplace a la denostada 22.285 vigente desde 1980 (ver más información aparte). En tres tonos distintos se pronunciaron el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, el presidente de la Comisión de Comunicaciones de Diputados, Manuel Baladrón (FpV), y el titular del Sistema de Medios, Gustavo López. “Hoy es el momento óptimo”, festejó Mariotto, porque existiría en el Gobierno una decisión “tan firme” para “avanzar hacia la democratización de las comunicaciones”. Dijo que, como “hay muchos intereses”, “es importante que cada compañero tenga una trinchera” y habló de “presionar a los medios para que instalen en la agenda temas trascendentes que siempre han sido silenciados”.

Más diplomático, López apuntó que “la nueva ley no va a estar en contra de nadie, sino a favor del conjunto… Más que una pelea, es una necesidad de la democracia”. Luego anunció que la reforma será uno de los temas centrales que tratará el IEC, en cuyo consejo académico fueron presentados –antes del debate– Alicia Entel, Eduardo Aliverti, Emilio Cartoy Díaz, Damián Loreti, Martín Becerra, Luis Alberto Quevedo, además de Mastrini y Mariotto, todos especializados en diferentes aspectos de la comunicación.

Involuntario homenaje al ingreso en la sala de Miguel Rodríguez Arias realizador de Las patas de la mentira, aquella recopilación de lapsus y furcios, Baladrón se anunció como diputado del “Frente para la Victoria Pijota”. “Nuestro desafío es que la ley salga este año” o que, al menos, tenga media sanción. Abundó en las características que debería tener –pluralismo, libertad de opinión y expresión, derecho a la información– y prometió: “Vamos a escuchar a todos aquellos que quieran opinar.”

“¿Clarín está cubriendo este debate?”, preguntó el periodista y docente Eduardo Aliverti, nombrando lo que hasta entonces se aludía. Tras citar la responsabilidad del actual gobierno en la renovación sin evaluación de las licencias de los canales de TV, Aliverti afirmó que “la situación está consolidada en términos de quiénes son los dueños de los medios. Ahora el debate es hacia la norma digital. Porque donde hoy hay cinco canales van a entrar 25. ¿Queremos 25 González Oro? ¿Quién va a regular eso? Se viene la digitalización, un cambio de paradigma y eso es poder. Hay que plantear una ley para adelante”, porque, si no, “la torta va a quedar repartida entre los mismos”.

La necesidad de debatir en forma pública la norma de televisión digital que va a asumir la Argentina –objeto de intensas pujas corporativas– había sido enunciada por Mastrini, quien coincidió con “la necesidad de cambiar esta ley de la dictadura”. Entre otros aspectos, señaló que “el sistema comercial de noticias tiene intereses que deben ser transparentados”, como una “condición básica” para que los ciudadanos ejerzan “su derecho a la información”. El ex director de la carrera de Comunicación destacó también como fundamental la promoción del federalismo: “Los contenidos sólo reflejan la perspectiva de Buenos Aires”, un centralismo que omite a los márgenes “que no son comercialmente rentables”. Pensando más en los medios audiovisuales que en los gráficos, alertó sobre los discursos que en nombre de la libertad de expresión reclaman una “autorregulación” de los medios: “Que traigan un solo ejemplo de país con autorregulación”, desafió. Entre otras cosas, reclamó “políticas efectivas para evitar la concentración” en la propiedad de los medios y garantías para que la ciudadanía pueda acceder al lugar de la emisión: “En Argentina –dijo– hoy es más fácil poner una central atómica que un canal de cable”.